martes, 31 de mayo de 2016

Actualidad del Nacionalismo Popular



Por Juan Godoy*

“En el territorio más rico de la tierra, vive un pueblo pobre, mal nutrido y con salarios de hambre. Nuestra miseria se deba a que SOMOS UNA ARGENTINA COLONIAL. Hasta que los argentinos no recuperemos para la nación y el Pueblo, el dominio de nuestras riquezas, no seremos una Nación soberana, ni un pueblo feliz. Por ello QUEREMOS SER UNA ARGENTINA LIBRE, de todo imperialismo extranjero, cualquiera sea la ideología con que pretenda encubrir nuestra explotación. Sin ello no podrá existir libertad, Democracia y Justicia. Luche con nosotros para recuperar la patria para el pueblo argentino” (Volante FORJA)

A principios del siglo XX Lenin definió el imperialismo, su forma de penetración y expoliación de los países coloniales y semi-coloniales. El imperialismo consideraba es la etapa monopolista del capitalismo, en que adquiere primacía el capital financiero, así “el capitalismo se ha transformado en un sistema universal de opresión colonial y de estrangulación financiera de la inmensa mayoría de la población del plañera por un puñado de países avanzados (…) el capital financiero tiende sus redes, en el sentido textual de la palabra, a todos los países del mundo (…) los países exportadores de capital se han repartido el mundo entre sí, en el sentido figurado de la palabra; pero el capital financiero se ha llevado el real reparto del mundo”. (Lenin, 2008: 17-18, 94-95) El reparto económico y político del mundo adquiere dos formas principales de hacer dependientes a los países: la opresión colonial (dominación directa), y semi-colonial (independencia formal, pero dependencia real), como en nuestro caso.
Mientras tanto en la Argentina Manuel Ortíz Pereira explicaba la dependencia con su pluma mordaz: “nuestra Argentina ha quedado comparable a una casa sobre cuyo techo llueven dólares y esterlinas, pero nosotros, sus habitantes, no podemos aprovechar una sola gota de esa lluvia de oro, porque los caños de desagüe de nuestro techo han sido construidos para descargar en Europa y Norteamérica”. (Ortíz Pereira, 2012: 74) Años más tarde, su  discípulo Don Arturo Jauretche, completó la idea en relación al peronismo estableciendo que “el peronismo no logró arrancar ese techo totalmente, pero le hizo un agujero muy grande y entonces nos empezamos a mojar, según lo demuestran las estadísticas de distribución del ingreso”. (Jauretche, 1961. Cit. Galasso, 2008: 175) Hace tiempo explicando este tema en una de las “nuevas universidades” del Conurbano que están procurando “pensar en nacional”, un estudiante me dijo, siguiendo la misma lógica de razonamiento que “los gobiernos posteriores al peronismo se ocuparon en tapar los agujeros y le pusieron una membrana para que no vuelva a pasar el agua”, mucha razón tenía, sobre todo en la Argentina posterior al 76, donde se ha profundizado la estructura de saqueo de la economía nacional.
En los últimos años si bien se ha avanzado en la redistribución de la riqueza, en la democratización del acceso a un conjunto de bienes y servicios, la recuperación de varias empresas y la ampliación de derechos, sin desdeñar y ponderar esos avances destacamos que poco se avanzó sobre la estructura imperialista dependiente de nuestro país, y vale decir, también poco en la penetración cultural que se monta sobre esa estructura. Este punto debiera ser un imperativo y servir como “brújula” cuando un proyecto nacional-popular vuelva a conducir los destinos de la Patria.
Algunos datos dan cuenta de la cruda realidad que muchos pretenden negar. A nivel global Daniel Cohen en una conferencia del año 2005 pone de relevancia el desfasaje de la expectativa del mundo capitalista y la realidad, la primera es la “supuesta” participación de todos en los lujos y placeres del sistema capitalista, mientras que la segunda muestra que el “mundo real” está muy lejos de esa expectativa en tanto la mitad de la población mundial vive con menos de dos dólares por día. (Cohen, 2005) Pensando en el Continente Latinoamericano por tomar algún dato de la estructura dependiente de los países surgidos luego de la derrota del proyecto de la Patria Grande, se han fugado entre 2002 y 2011 ¡6 billones de dólares! (Dellatorre, 6-5-2016)
En nuestro país específicamente, en los últimos 30 años se han pagado aproximadamente 400 mil millones de dólares en concepto de deuda externa (debiendo hoy cinco veces más dinero que en el 83). (Argumedo, 2016) El matutino La Nación, fuente que nadie puede considerar anti-imperialista informaba en 2012 que los argentinos (vale decir la oligarquía argentina) tenían 400 mil millones de dólares en paraísos fiscales. (La Nación, 24-7-2012) Hoy, a partir de las revelaciones en los “Papeles de Panamá” conocemos varios de esos nombres, no casualmente hoy integrantes del gobierno oligárquico, pues es un accionar de esa clase social a lo largo de la historia. En una entrevista del año 82 en que "el colorado" Ramos venía haciendo referencia a cierta "mentalidad portuaria" en la política Argentina. El periodista le pregunta: ¿Qué quiere decir portuaria? Ramos contesta: “es una manifestación de la rosca que manejó al país desde el puerto de Buenos Aires. En la época colonial existía un grupo de hacendados y comerciantes llamados por los mismos europeos, la pandilla del barranco. Estos señores, entre quienes había un Martínez de Hoz, antepasado del célebre Joe, se intercambiaban señales desde las alturas del Parque Lezama, con los buques ingleses. El objeto era eludir el control de la Aduana. Los herederos de aquellos pandilleros siguen intercambiando señales pero ahora desde el asfalto de la City y sin catalejos". (Ramos, 2014: 265) Sabemos también que el 94 % de esos activos no están declarados. (Orlando, 3-12-2014) Estos son algunos pocos datos como muestra de la magnitud del saqueo de la economía nacional por parte del imperialismo. Vale recordar que este dinero expoliado es dinero generado por todos los compatriotas que día a día ponen el hombro al país, y no por los que viven del trabajo ajeno. De ahí también la frase forjista que nos sirve de epígrafe.
A esto se le suma la delirante concentración de la riqueza a nivel global, donde solo el 1% de la población controla la mitad de la riqueza mundial, es decir unas 80 personas tienen la misma riqueza que otras 3500 millones. (La Nación, 20-1-2015) Un último dato, para pensar en la magnitud del poder de las empresas transnacionales hoy, nos informamos en la página web de Apple que dicha empresa ha obtenido en el año 2015 ingresos por 234 mil millones de dólares (www.apple.com), prácticamente la mitad del PBI argentino. Carlos Vilas nos habla de la “autonomía relativa” del Estado-Nación respecto de los grupos económicamente dominantes. (Vilas, 2010)
Hoy esta situación se agrava cuando hay en nuestro país una restauración neoliberal, y el gobierno es manifestación abierta de los intereses extranjeros, basta ver la representación del Gabinete Nacional (que Alfredo Zaiat definió certeramente como la CEOcracia), para dar cuenta de la colonización extranjera en las decisiones del gobierno, con la presencia de al menos 27 miembros directos de Wall Street en el mismo, por lo cual no es casual que la Agencia de economía y finanzas Bloomberg haya titulado el 10 de marzo de este año “Wall Street a cargo de Argentina (otra vez)”. (Zaiat, 22-5-2016)
Vale recordar en este punto que Juan José Hernández Arregui considera que a lo largo de nuestra historia se hacen presentes dos identidades: la del pueblo argentino y latinoamericano aferrado al suelo; y la de la oligarquía aliada al imperialismo de turno, y como el imperialismo lo que hace justamente es disolver la comunidad nacional a partir de su penetración económica y cultural, se desprende que la oligarquía de nuestro país no es parte del interés nacional, sino más bien del extranjero. (Hernández Arregui, 2004) Es por ello que la “alternancia democrática” (de un gobierno en mayor o menor medida nacional-popular a uno oligárquico pro-imperialista), en los países semi-coloniales se manifiesta trágicamente, pues hay un sector que “juega” directamente para el extranjero.
En nuestro país el “descubridor” del accionar imperialista y sus formas de accionar con los bancos, ferrocarriles en abanico, endeudamiento, control de los recursos estratégicos, para hacer de la economía nacional una economía dependiente, y a través de sus mecanismos mantenerla en el mayor de los atrasos, es Raúl Scalabrini Ortíz, por eso Jauretche afirma que “llevamos al terreno económico y social lo que la revisión histórica iba descubriendo (…) Esta fue sustancialmente la obra de Raúl Scalabrini, cuyo talento de investigador y de escritor y cuya voluntad sacrificada de servir al país le costó la pérdida de todos los triunfos materiales que tenía a su disposición, pero lo premió con el título que ya nadie puede discutirle de descubridor de la realidad Argentina”. (Jauretche, 1976: 57-58)
Y Scalabrini pensaba que la política de la Argentina semi-colonial era como una sinfonía en que todos los músicos ejecutan precisamente cada nota en forma coordinada, disciplinada, “hay un orden y un plan al que se subordinan todos, desde el bombo hasta el timbal (…) cada uno maneja individualmente su instrumento y tiene su función, pero todos obedecen puntillosamente los dictámenes de un texto que sólo es inteligible para los músicos. Quien verdaderamente manda allí, no está presente. Ellos no son nada más que intérpretes de una voluntad escrita en un lenguaje sólo por ellos inteligibles (así, pasando de la metáfora a la política) un artículo inocente, un editorial sin trascendencia, un antecedente aportado por un jurista, un ensayo, una opinión colateral, son modulaciones que se sincronizan en la gran voz de la publicidad cuya resonancia ahoga el genuino clamor de la necesidad nacional”. (Scalabrini Ortíz, 2009: 29-30)
La pregunta que se abre es ¿cómo enfrentar esta penetración de los países opresores? Consideramos aquí, a pesar que muchos (“propios” y ajenos), se empeñan en considerar que no hay que mirar el pasado, y que esto del pensamiento nacional es cosa “poca seria”, es que siguen pensando en términos de “civilización y barbarie”, en que lo europeo o norteamericano es mejor que lo nacional. Nosotros preferimos seguir la máxima jauretcheana, que la historia es la política del pasado, mientras que la política es la historia del presente, es necesario buscar las respuestas en nuestra historia profunda, pues el relato del pasado nacional sufrió una falsificación que “ha perseguido precisamente esta finalidad: impedir, a través de la desfiguración del pasado, que los argentinos poseamos la técnica, la aptitud para concebir y realizar una política nacional”. (Jauretche, 2008: 14)
En Nuestra América la respuesta a esa penetración imperialista ha sido la reivindicación de las banderas nacionales que se han manifestado mayormente como nacionalismos populares. El caso de la Argentina es emblemático con la revolución nacional llevada a cabo por el peronismo que avanza en la nacionalización de la estructura económica, el desarrollo de las fuerzas productivas, la industria nacional, al mismo tiempo que el avance en el otorgamiento de derechos políticos y sociales, y el fortalecimiento de la columna vertebral del movimiento llegando a construir el movimiento obrero organizado más importante de la época, apoyo absolutamente necesario para el logro de dicha revolución nacional.
Muchos analistas y academicistas consideran que el imperialismo ya no existe, y que al mismo tiempo las reivindicaciones nacionales ya están “pasadas de moda”, que no hay que aportar a la industria nacional como base para la soberanía, pues el mundo ahora “es otro”, por lo cual hay que adecuarse al mismo.
Nosotros acá consideramos que si bien es cierto que hay una mayor concentración de la riqueza, una presencia cada vez más importante de las empresas que actúan y penetran en los más diversos países y en diferentes rubros, un avance enorme del capital financiero (Cohen, 2005), esto no nos debe llevar a las conclusiones disparatadas negadoras del imperialismo, la oligarquía y de la necesidad de avanzar en la emancipación económica y política como hacen estos academicistas.
Al contrario consideramos que esto es una manifestación de un avance enorme de las potencias imperialistas (en tanto la definición que dimos al comienzo), que lleva a una enorme desigualdad entre los países centrales y periféricos (al fin y al cabo la riqueza siempre drena de unos países hacia otros), es más continúan las invasiones a otros países como en el caso de Irak o Libia por citar algunos de los casos recientes. Más aún la respuesta a ese avance inusitado y más profundo de la historia del imperialismo y las empresas transnacionales solo puede ser el robustecimiento de la comunidad nacional, las naciones, el estado, el accionar de los pueblos, y su organización. De esta forma, en el camino al bicentenario de nuestra emancipación nacional, afirmamos que al avance oligárquico-imperialista que expolia a nuestros países hay que enfrentarlo con el fortalecimiento del nacionalismo popular.

 * Sociólogo (UBA)

Bibliografía
Argumedo, Alcira. Discurso parlamentario en la Cámara de Diputados. 15-3-2016.
Cohen, Daniel. (2005). Tres lecciones sobre la sociedad post-industrial. Buenos Aires: Katz.
Dellatorre, Raúl. El vicio de las corporaciones. Página 12. 6-5-2016.
Galasso, Norberto. (2008). De la Banca Baring al FMI. Buenos Aires: Colihue.
Hernández Arregui, Juan José. (2004). La formación de la conciencia nacional. Buenos Aires: Peña Lillo (Continente).
 Jauretche, Arturo. (1976). Forja y la década infame. Con un apéndice de manifiestos, declaraciones y textos volantes. Buenos Aires: Peña Lillo.
 Jauretche, Arturo. (2008). Política nacional y revisionismo histórico. Buenos Aires: Corregidor.
 La Nación. El 1% de la población mundial tendrá en 2016 la mitad de la riqueza. 20-1-2015.
Lenin, Vladimir Ilich. (2008). El imperialismo, fase superior del capitalismo. Buenos Aire: Libertador.
 Jauretche, Arturo. (1976). Forja y la década infame. Con un apéndice de manifiestos, declaraciones y textos volantes. Buenos Aires: Peña Lillo.
 Orlando, Ezequiel. Evasión: el 94% de los activos en el exterior no están declarados. El Destape. 3-12-2014.
Ortíz Pereira, Manuel. (2012). El SOS de mi pueblo. Buenos Aires: Inst. Jauretche.
Ramos, Jorge Abelardo. (2014). Entre pólvora y chimangos. Buenos Aires: Octubre.
Scalabrini Ortíz, Raúl. (2009). Bases para la reconstrucción nacional. Buenos Aires: Lancelot.
Sin Autor. Apple informa de resultados récord en el cuarto trimestre de su año fiscal. Disponible en http://www.apple.com/es/pr/library/2015/10/27Apple-Reports-Record-Fourth-Quarter-Results.html
Sin autor. Los argentinos tienen 400.000 millones de dólares en paraísos fiscales. La Nación. 24-7-2012
Vilas, Carlos. “Estado: política y economía en el capitalismo global”. En Daniel Toribio (comp.). (2010). La universidad en la Argentina. Buenos Aires: EDUNLa.

Zaiat, Alfredo. “Wall Street a cargo de Argentina (otra vez)”. Página 12. 22-5-2016.

lunes, 30 de mayo de 2016

Disertación de Alvaro García Linera

Facultad de Ciencias Sociales 
Muy buenas tardes a todos, muy buenas tardes a todas. Como buen populista, voy a hablar de pie. Quiero agradecer a cada uno de ustedes que se han tomado el tiempo para hacerse presentes en este hermoso escenario, para venir a dialogar y compartir las lecturas que tenemos sobre lo que está pasando en nuestro continente. Agradecer infinitamente a los compañeros de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. También a Carlos, que cuando fue a Bolivia me dijo: tienes que venir Álvaro, y acá estamos, cumpliendo con nuestro compromiso. Gracias por la invitación. Saludar también al compañero Eduardo por sus reflexiones sobre el papel del Estado y su propuesta de este republicanismo popular, plebeyo. Y al profesor Emir Sader, de quien hemos aprendido mucho y de quien seguramente seguiremos aprendiendo más en el porvenir.

Yo quisiera hacer una reflexión de lo que está pasando en el Continente, de lo que veo que ocurre en el Continente. No estamos en un buen momento. Tampoco es un momento terrible. Pero este es un momento de inflexión histórica. Algunos hablan de un retroceso, de un avance los restauradores. Lo cierto es que en el último año, después de diez años de intenso avance, de irradiación territorial de gobiernos progresistas y revolucionarios en el Continente, este avance se ha detenido, y en algunos casos ha retrocedido, y en otros casos está en duda su continuidad. De manera fría, como lo tiene que hacer un revolucionario, tiene que hacer un análisis de plaza, en terminología militar, analizar las fuerzas y escenarios reales que hay, sin ocultar nada, porque dependiendo de la claridad del análisis que uno hace, es que sabrá encontrar las potencias, las fuerzas reales prácticas del avance futuro.

No cabe duda que hay una limitación o una contracción territorial de este avance de los gobiernos progresistas. Allá donde han triunfado las fuerzas conservadoras, hay un acelerado proceso de reconstitución de las viejas elites de los años 80 y 90, que nuevamente quieren asumir el control de la gestión estatal, el control de la función estatal. En términos culturales, hay un esfuerzo denodado desde los medios de comunicación, desde las ONG, desde intelectuales orgánicos de la derecha, por devaluar, por poner en duda, por cuestionar la idea y el proyecto de cambio y de revolución.

Todo esto dirige su ataque haciaa lo que podemos considerar como la década dorada, la década virtuosa de América Latina. Son más de diez años que el Continente, de manera plural y diversa, unos  más radicales que otros, unos más urbanos, otros más rurales, con distintos lenguajes muy diversos, pero de una manera muy convergente, América latina, dese los años 2000, ha vivido los años de mayor autonomía y de mayor construcción de soberanía que uno pueda recordar desde la fundación de los Estados en el siglo XIX.

Cuatro cosas caracterizaron esta década virtuosa latinoamericana.

miércoles, 25 de mayo de 2016

Presentación "intelectuales, peronismo y universidad", Ciudad de Mendoza


Dilma Rousseff y el Partido de los Trabajadores en la encrucijada


Aritz Recalde, mayo 2016

La soledad política de Dilma Rousseff
La Cámara de Senadores de Brasil aprobó el juicio de responsabilidad contra Dilma Rousseff.
Mientras se desenvuelve el trámite de impeachment, asumió la primera magistratura el vicepresidente Michel Temer, proveniente del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB). El PMDB y el Partido Socialdemócrata (PSDB) que controlará la Cancillería del país, son los actores políticos centrales del nuevo gobierno. Eduardo Cunha del PMDB inició el trámite de juicio en la cámara de Diputados. José Serra del PSDB y gobernador del poderoso Estado de San Pablo, había competido con el Partido de los Trabajadores (PT) en las elecciones presidenciales de 2002 y 2010, tornándose como un representante fundamental del principal Partido de oposición del país. 
Al accionar de ambos actores, se suma buena parte del espectro político brasileño dejando en extrema soledad al PT. Entre otras fuerzas que están formando parte del gabinete nacional de Temer, se encuentra e Parido de la Republica (transporte), el Partido Popular Socialista (defensa), los Demócratas (educación), el Partido Progresista (agricultura) o el Partido Socialista del Brasil (energía).
La acción de juicio de responsabilidad contra la Presidenta y pese a la confusión que generan los medios de comunicación, no surge de acusaciones de corrupción o de enriquecimiento ilícito. El origen del juicio es el no cumplimiento de metas fiscales y el hecho de que el Gobierno Nacional entregó créditos públicos sin autorización legislativa. En línea con el planteo del investigador Hervecio Damis, no está claro de antemano que las acciones mencionadas tipifiquen delito y en caso de hacerlo, podrían atribuirse a los subordinados de Dilma y no necesariamente a la titular del Poder Ejecutivo nacional. 

Poder económico y estrategia mediática y judicial
Dilma Rousseff tiene en contra al influyente conglomerado de medios Red Globo y a la revista de mayor tirada en el país, “Veja”. Ésta última fue la encargada de difundir las acusaciones de corrupción de diputados brasileños ligados al partido de gobierno, denominada “mensalao”. Entre otras implicancias, el caso derivó en la renuncia del Jefe de Gabinete de Lula, Joao Dirceau, que fue remplazado por Dilma Rousseff en el año 2005. La Red Globo fue importante en la campaña de divulgación de una red de sobornos (“lava jato”), que involucró a funcionarios de diversos Partidos, entre los cuales había miembros del gobierno nacional. La acción delictiva que se está investigando, incluye la participación de funcionarios de Petrobras.
En un acto institucional de fuerte contenido político, la Justicia Federal de Brasil suspendió la asunción de Lula como Jefe de Gabinete de Dilma Rousseff. La estrategia no puede dejar de interpretarse como un intento de debilitar a la Presidenta y de bloquearle a Lula la postulación en las próximas elecciones.
Sectores del empresariado trasnacional y local como es el caso de la Federación de Industriales de San Pablo, completan el frente político, judicial y mediático desestabilizador. No es casualidad que Serra provenga de la gobernación de San Pablo, centro del poder económico brasileño. 

El contexto económico y los cambios del PT
La estrategia política del PMDB y el PSDB se impone en un contexto macroeconómico poco favorable para el país, por el hecho de que el petróleo, el hierro o la soja están a la baja. Al inconveniente de los precios de los productos brasileños, se le suma un marco económico regional y mundial caracterizado por disminuciones de las tasas de crecimiento, que dificultan la colocación de las exportaciones del país.

Un tema no menor a tener en cuenta, es que previo a las elecciones del año 2002 el PT impulsó una nueva política de alianzas con sectores empresariales y del espectro del centro partidario. Esta decisión, derivó en  rupturas como fue el caso de los dirigentes que fundaron el Partido Socialismo y Libertad. Con el  transcurso del tiempo la relación con sus aliados de centro se fue deteriorando, al extremo de que varios de ellos apoyaron la destitución de Dilma. Al momento de asumir la presidencia, Lula Da Silva conformó un frente político y electoral con José Alencar del Partido Liberal e impulsó como titular del Banco Central, al ortodoxo Henrique Meirelles. Dilma reiteró la coalición del PT con las fuerzas conservadoras, al punto de impulsar a Temer de vicepresidente y proponer en el Ministerio de Hacienda al liberal Joaquim Levy. El vicepresidente de Lula falleció, el PMDB organizó la destitución de Dilma y Meirelles es el nuevo Ministro de Hacienda del actual mandatario nacional.

Previo a su ascenso presidencial, Rousseff se desempeñó como Ministra de Energía y como Jefa de Gabinete desde el año 2005. En su condición de Ministra aplicó el Plan Luz Para Todos, conectando el norte pobre brasileño y adquiriendo notoriedad pública.  
Dilma fue elevada a candidata presidencial por decisión de Lula, fortaleciendo una tendencia a que las decisiones las tomaría más el líder, que los órganos colectivos del PT. La presidenta asumió el cargo con el capital político del oficialismo, derivado del aumentó del 50% del salario mínimo, de la creación de 14 millones de empleos o del hecho de sacar a 40 millones de brasileños de la pobreza. En un país con una histórica desigualdad y pese a no resolver de fondo muchos problemas, los programas Bolsa Familia, Hambre Cero o de becas universitarias (PROUNI) le otorgaron un importante apoyo social al PT.
En un contexto económico que empezó a ser poco favorable a Brasil, Dilma impulsó paquetes de austeridad económica y de metas de inflación, que incluyeron recortes al gasto público y la reducción del número de Ministerios. El resultado fue la recesión económica y un deterioro del nivel de vida de muchos brasileños.
Derivado del plan económico, de la coyuntura internacional y de la creciente oposición política, la presidenta perdió apoyo popular y recibió diversas manifestaciones en su contra. Las movilizaciones del año 2013 fueron protagonizadas por los sectores medios y también por los humildes del Brasil que eran la base electoral del PT.     
El desencanto popular por los ajustes o la recesión económica reciente y la debilidad de un PT desmovilizado, fueron capitalizados por la oposición que impulsó la destitución de Rousseff.  Los levantamientos en defensa del gobierno no parecen tener la contundencia necesaria y pese a las declaraciones de apoyo a Dilma de la Central Única de Trabajadores o del Movimiento de los trabajadores Rurales Sin Tierra.

¿Por qué el juicio a Dilma?
Miembros de gabinete de Temer están buscando fueros políticos, como es el caso del titular de Planeamiento, Romero Jucá, recientemente apartado por denuncias de corrupción. Sin desconocer la dinámica de la dirigencia política, consideramos que el verdadero origen del  impeachment está dado en revertir las políticas nacionales y sociales del Brasil de la última década.
Pese a que el PT no modificó de raíz la estructura económica, impulsó reformas que Temer vendría a revertir como son los programas de Compre Nacional y la explotación del pre-sal por parte de PETROBRAS. Con el nuevo Presidente, se abandonaría la posibilidad de aplicar el impuesto sobre las transacciones financieras que fue propuesto por Dilma.
Según declaraciones del nuevo Canciller, la política exterior de Brasil se realinearía con los Estados Unidos, abandonando la multilateralidad que impulsó el PT desde el MERCOSUR, la UNASUR o los BRICS. Lula había promovido un dialogo estrecho y renovadas negociaciones con el África, con Irán y con otros Estados definidos como “enemigos” de los norteamericanos, que Temer cerraría definitivamente. En su viaje a la Argentina, José Serra adelantó que van a flexibilizar el MERCOSUR, con el objetivo de que los países puedan firmar tratados comerciales de libre comercio. Brasil acompañaría la propuesta de la Argentina de ingresar a la Alianza Pacifico, que es impulsada por los EUA.
En el plano social, es de esperar un deterioro de los programas del gobierno anterior, como resultado del achicamiento de varios ministerios y del plan de ajuste que ya fue anunciado por Temer.   

En sintonía con lo que está ocurriendo en la Argentina, el poder económico está retomando nuevamente la conducción política. El poder real está sustituyendo al poder formal y la estrategia trae implícita el debilitamiento del conjunto de la clase política brasileña y sudamericana. En adelante quedan 180 días que definirán la situación de Rousseff. Mientras tanto, el PT está en la encrucijada y del resultado de este proceso político, dependerán en buena medida, todos los gobiernos populares de Sudamérica. 

martes, 17 de mayo de 2016

Al Frente contra la restauración neoliberal


Por Juan Godoy (Sociólogo –UBA)

"Cada trabajador debe pensar que su futuro depende de lo que él haga y resuelva. Cuando los millones de obreros del país piensen así, se organicen y se unan, no habrá poder en la tierra que pueda hacer que sean engañados, defraudados y estafados en su voluntad". (Perón. Cit. en Galasso, 2005: 277)

“La restauración oligárquica, que agrava sin resolverlos todos los problemas argentinos, producirá su antítesis, en la que los trabajadores tienen la última palabra”. (Spilimbergo, 2014: 2013)


            En la mejor tradición política de Nuestra América, los movimientos nacionales-populares han adoptado en mayor medida la forma de organización política frentista. Así ha sido, por citar solo unos pocos ejemplos, con el cardenismo en México, el varguismo en Brasil, el MNR en Bolivia, Velazco Alvarado en Perú, Jacobo Árbenz en Guatemala, Sandino y el sandinismo nicaragüense, más acá el chavismo o Evo Morales en Bolivia, etc., y por supuesto en el caso argentino con el peronismo.
Este frentismo se relaciona estrechamente con las características de nuestros países semi-coloniales, parte de una emancipación y una nación inconclusa, con una cuestión nacional aún pendiente. Por eso “todo planteo para la lucha debe partir del conocimiento de nuestra situación de país semi-colonial, integrante de un continente semi-colonial”. (Cooke, 2010: 121) Así estos movimientos para enfrentar dicha condición, el atraso, la extranjerización del aparato productivo, el drenaje de divisas al extranjero, la pobreza, marginalidad, etc. procuraron llevar adelante sus propias revoluciones nacionales. Es que “en América latina, sufrimos principalmente por nuestra actual impotencia para constituirnos en Estado nacional. Francia y los demás países de Europa sufren en cambio porque los marcos de ese estado impiden el desarrollo de las fuerzas productivas”. (Spilimbergo, 1958: 11) La cuestión nacional y social marchan de la mano.
Es que en el camino a la emancipación definitiva, los países dependientes se encuentran con enemigos muy poderosos, básicamente el imperialismo y la oligarquía. El primero, a través de su penetración, deforma la economía nacional haciéndola una economía dependiente y subsidiaria de su propio desarrollo, al tiempo que la mantiene en un primitivismo agropecuario, u hoy día mayormente ligado a la valorización financiera[1]. Mientras que el segundo, es el único sector realmente beneficiado de la sumisión al imperialismo. Así este último, en la política interna no se vincula al interés nacional, sino más bien “juega” para el extranjero. Así, Jorge Abelardo Ramos afirma que “los movimientos nacionales de los países atrasados ya no libran su lucha contra el feudalismo interno (como en Europa), sino contra el imperialismo exterior, al que debilita en sus propios cimientos”, (Ramos, 1973:225) al fin y al cabo las revoluciones nacionales reintroducen la crisis y agudizan las tensiones en los países centrales.
Hoy día en nuestro país eso aparece cristalizado en el elenco gobernante, de ahí que la alternancia en el poder en las naciones como las nuestras se revela trágica, ya que a diferencia de los países con una cuestión nacional resuelta, aquí hay un sector que es parte del  interés foráneo por su propio beneficio. Es manifiesto que el gobierno está solo dispuesto a tomar medidas que beneficien al sector social que representa, y que los cargos ministeriales, como se ha dicho largamente, están ocupados directamente por los representantes de los intereses imperialistas en nuestro país (Shell, JP Morgan, Deutsche Bank, Monsanto, por citar algunos ejemplos) .
Los militantes forjistas tempranamente abordaron la cuestión con profundidad, haciendo un llamado desde la ciudad de Pergamino en el año 1941 a que se “reflexione que el grado de esclavización a que hemos llegado –típico de toda política imperialista, cualquiera sea su bandera- solo ha sido posible por la permanente entrega del país realizada por nuestra oligarquía. En consecuencia, nuestra lucha como argentinos, debe ser doble: contra el enemigo extranjero que invade, y contra el nativo vendepatria que entrega”. (FORJA. Pergamino, febrero de 1941) De esta forma, para enfrentarlos FORJA pensaba en la necesidad de avanzar en la creación de una posición o voluntad nacional, que encontrara (como dirá Arturo Jauretche) puntos de coincidencia para construir la Patria, y esa construcción debe ser contra los enemigos internos y externos.
Esta posición nacional busca juntar a los sectores enfrentados en mayor o menor medida al imperialismo, y es una manifestación original que pretende el abordaje de nuestros problemas a partir de un criterio propio. Los forjistas resaltan que esa posición nacional no es la suma de voluntades electorales, sino que tiene que tener justamente un sentido nacional, es decir popular, porque el pueblo es la “pulpa y el latido de toda gesta emancipadora” (Argentinidad. Nº 1, contratapa), por eso “FORJA avanza en la comprensión del pueblo. Es la comprensión de sí mismo la que éste hace comprendiendo a FORJA”. (Argentinidad. Nº 2, pp. 1)
En este marco aparece como una condición insoslayable retomar la tradición frentista de los movimientos nacionales-populares. Esta vez para enfrentar la restauración más cruda del neoliberalismo que pretende llevar a la Argentina, al menos, a los años previos al peronismo. La Alianza Cambiemos con sus políticas de transferencia de ingresos y ajuste sobre los sectores más humildes y medios logró en muy poco tiempo enormes manifestaciones de rechazo a esta restauración neoliberal: desde la marcha de los trabajadores estatales nucleados en ATE, hasta la última manifestación de todas las federaciones docentes, no-docentes y estudiantiles contra el ajuste en el sistema universitario y la pretensión de avanzar sobre la gratuidad, pasando por la multitudinaria marcha por los 40 año del golpe cívico-militar genocida, la también multitudinaria marcha en Comodoro Py de los sectores más estrechamente ligados al kirchnerismo, la gigantesca marcha de los petroleros y la comunidad toda en Comodoro Rivadavia, y la histórica movilización del 29 de abril de todas las centrales de trabajadores demuestran una oposición creciente a las medidas del macrismo en el poder.
Los próximos meses, dado que el gobierno no acusa recibo, sumado a la pauperización del nivel de vida, y empuje de amplios sectores sociales a la más profunda pobreza e indigencia, lo que significa, como sabemos: hambre, no puede más que acrecentar el disgusto y la movilización. El gobierno se ampara en la más descarada mentira, cinismo y ocultamiento para llevar a cabo su plan de gobierno, con la complicidad del aparato cultural dominante. Cooke nos había precavido que la oligarquía “defiende la “libertad” como idea platónica y desencarnada, pero en el terreno vulgar de la práctica se desconoce la condición de libres a los que ponen en peligro los privilegios. La oligarquía no solamente es dueña de las cosas: también es dueña de las palabras. “libertad”, “democracia”, “moral” figuran cuantas veces sea necesario en un decreto que dé el zarpazo a las libertades civiles argentinas. La democracia y la libertad se definen a partir del mundo de valores liberal-burgués; por lo tanto, cualquier tentativa de sustituir la explotación económica por sistemas más justos de distribución de la renta nacional está al margen de la convivencia. El Estado debe ser indefenso frente a los poderes del dinero y despiadado en la represión a los rebeldes”. (Cooke, 2010:125)
El gobierno avanza, sigue avanzando y todo indica que lo seguirá haciendo a pesar del rechazo que viene generando, y es evidente que “no es necesario indagar mucho para comprender que una política económica-social fundada en la amputación del salario, la intensificación y prolongación de las tareas y el desempleo masivo, no puede imponerse sino en el marco de una brutal violencia represiva contra el pueblo y la clase trabajadora” (Spilimbergo, 2014: 20), es por ello que a partir de entender que “un clima de rebeldías individuales puede durar indefinidamente sin afectar al régimen que las provoca. Solamente cuando la rebeldía está coordinada y encauzada en un movimiento de liberación adquiere la eficacia necesario para luchar con éxito” (Cooke, 2010: 121), resulta imperativo la unidad del campo nacional, la sumatoria de todos los sectores sociales enfrentados en mayor o menor medida con la Alianza Cambiemos. En concreto sumar y aunar: marcha ATE, Comodoro Py, marcha de las centrales, y movilización universitaria para enfrentar al macrismo.
En este sentido la alianza entre los sectores del movimiento obrero y las clases medias aparece como un tema central. A esa alianza Jorge Enea Spilimbergo la llamó “alianza plebeya”, y  la definió categóricamente de esta forma “la alianza del proletariado con la pequeña burguesía constituye el fundamento estratégico de la revolución argentina (…) Esta afirmación no excluye que, en el curso de la lucha, puedan producirse acuerdos de más amplia naturaleza, con sectores específicamente burgueses. Pero interesa a los trabajadores la relación de fuerzas concreta que presidirá esos acuerdos y, en consecuencia, no sólo la necesidad de fortalecer su propia estructura ideológica y política de clase, sino su sistema de aliados inmediatos”. (Spilimbergo, 2010: 50-51)
La centralidad de la clase trabajadora en el frente nacional es un tema recurrente en el pensamiento nacional, y la ruptura de ese frente nacional fundamentalmente con los sectores del movimiento obrero organizado en los últimos años, indudablemente ha debilitado las posibilidades del movimiento nacional (más allá de lo que luego hicieron o dejaron de hacer los actores políticos involucrados), y contribuido a la restauración neoliberal. Cooke argumenta que si bien “reducirse a la clase trabajadora sería asegurar la derrota del Frente de Liberación, reducirlo y parcializarlo en concesión a planteos teóricos o a infantilismos revolucionarios. Los trabajadores del campo, los estudiantes, la pequeña burguesía, parte de la burguesía industrial no dependiente del imperialismo son parte del Frente de Liberación. El proletariado tendrá un papel fundamental como clase combativa y cohesionada, será el eje sobre el cual se apoyarán todas las fuerzas nacionales, la primera avanzada y el último baluarte de las reivindicaciones nacionales”. (Cooke, 2011: 186)
Así, como revisar la historia es necesario para no cometer los mismos errores, Juan Perón consideraba la necesidad de la creación de un fuerza que sustente una política nacional, y que consolide una fisonomía también nacional, y al respecto apunta que “la organización de los trabajadores es condición imprescindible para la solución auténtica de los problemas argentinos”. (Perón, 2012: 109) De ahí su famosa frase que el movimiento obrero es la columna vertebral del movimiento nacional. Asimismo, cabe resaltar que Perón, en línea con lo que venimos argumentando, pensaba en términos de la “Patria Grande”, por ello considera que “la liberación de un país, frente a la prepotencia imperialista y la traición cipaya, no puede ser insular”. (Perón, 2005: 19)
Juan José Hernández Arregui también puntualizó la centralidad de los trabajadores en el Frente Nacional, pues “el nacionalismo económico marcha paralelo con el desarrollo de los sindicatos, pues sin su apoyo no puede resistir al imperialismo que entuerca su dominio sobre la no participación democrática de las masas y sus organizaciones sindicales junto al estado. Ya se ha dicho que en los países dependientes, la conciencia de clase del proletariado es más avanzada que la de la burguesía industrial”. (Hernández Arregui, 1973; 265) En el mismo sentido, para no caer en equívocos cabe llamar la atención que si bien el frente nacional es policlasista la ideología solo puede ser la revolucionaria de la clase trabajadora. (Cooke, 2011)
Por todo lo expuesto es que pensamos que no se trata de no mirar al costado, sino al frente donde está el enemigo principal de la nación, y por lo tanto del pueblo argentino: el imperialismo y la oligarquía. Si logramos la unidad podemos enterrar al neoliberalismo definitivamente, sino es probable que asistamos a una nueva década infame.



Bibliografía
Argentinidad. Diario forjista. Nros. 1 y 2.
Cooke, John William. (2010). Obras Completas. Tomo IV: Buenos Aires: Colihue.
Cooke, John William. (2011). Obras Completas. Tomo V: Buenos Aires: Colihue.
FORJA (escrito). Pergamino, febrero de 1941
Galasso, Norberto. (2005). Perón. Formación, ascenso y caída. 1893-1955. Buenos Aires: Colihue.
Perón, Juan. (2005). América Latina: ahora o nunca. Buenos Aires: CS Ediciones.
Perón, Juan. (2012). Modelo argentino para el proyecto nacional. Buenos Aires: Fabro.
Ramos, Jorge Abelardo. (1973). El marxismo de indias. Buenos Aires: Planeta.
Ramos, Jorge Abelardo. (2014). Entre pólvora y chimangos. Buenos Aires: Octubre.
Spilimbergo, Jorge Enea. (1958). Nacionalismo oligárquico y nacionalismo revolucionario. Buenos Aires: Amerindia.
Spilimbergo, Jorge Enea. (2010). Clase obrera y poder. Buenos Aires: Ediciones del Sur.
Spilimbergo, Jorge Enea. (2014). Los escritos políticos de Jorge Enea Spilimbergo. Buenos Aires: Ediciones del Sur.



[1] Jorge Abelardo Ramos en una entrevista en Confirmado complementa en que “el atraso histórico no se expresa solamente porque los recursos estén en manos del extranjero. Se expresan también en la pérdida de la conciencia aguda del interés nacional”. (Ramos, 1972. Rep. en Ramos, 2014: 133)

lunes, 16 de mayo de 2016

LINEAMIENTOS POLÍTICOS Y ACADÉMICOS PARA UNA NUEVA UNIVERSIDAD

65 medidas para refundar la Educación Superior

“Agrupación 22 de noviembre”
Marzo de 2008
           
I- NUESTRO PUNTO DE PARTIDA: LA UNIVERSIDAD ES DEL PUEBLO QUE LA FINANCIA

            La Agrupación 22 de noviembre está conformada por argentinas y argentinos comprometidos con la nación. Esta profunda unión con nuestro país nos fortalece en la convicción de que el desarrollo nacional necesita de un sistema universitario consustanciado con la “reformulación histórica que el país y la historia nos demanda a todos”, donde las tareas de formación, investigación, docencia y extensión, sean palancas para revertir la dependencia y las desigualdades sociales existentes.
Este punto de partida permite avanzar en el forjamiento de nuestra identidad, no sólo a través de nuestra condición de argentinos comprometidos sino además como estudiantes universitarios con conciencia nacional. Esta conciencia nos impulsa a una acción cotidiana tendiente a  construir una universidad al servicio del país, apoyando su desarrollo económico y social, respetando los derechos humanos y contribuyendo activamente a resolver sus múltiples problemáticas.
 Pese a nuestros anhelos, creemos que en la actualidad algunas Universidades Nacionales se encuentran distanciadas de las funciones que les corresponden en tanto bienes públicos nacionales. Esta noción supone la necesidad y la obligatoriedad de que los universitarios actúen con responsabilidad social y política, favoreciendo y promoviendo la emancipación social, cultural y económica de nuestro país. Convencidos de esto, postulamos que el sistema universitario debe formar profesionales con conciencia nacional y sabemos, que esta tarea implica la articulación previa y permanente, con las organizaciones sociales, económicas y políticas, conjuntamente con la totalidad de los actores encargados de implementar las políticas públicas del Estado. Este último, en tanto depositario de la elección popular, debe ser el encargado legal y legítimo de formular una Política de Planificación Universitaria Nacional en función de las necesidades estratégicas de la nación.

 Nuestra identidad
Entre las banderas y las filiaciones políticas que definen nuestra identidad recuperamos la tradición de la juventud que luchó por alcanzar la primera independencia, que se encolumnó en las filas de los caudillos populares, que acompañó a Yrigoyen y a la Reforma Universitaria del año 1918, que marchó el 17 de octubre, que se fusionó con el pueblo en las décadas del ´60 y del ´70, que protagonizó el proyecto de universidad popular en 1946 y en 1973, que resistió al neoliberalismo y que participó de las jornadas del 19 y 20 de diciembre y que en la actualidad, acompaña el proceso abierto en el  año 2003 que día a día, y sin hacer distinción de partidos, ideologías o filiaciones de cualquier índole, trabaja en la construcción de un país con justicia social, con una economía industrial e independiente, en el marco de una nación política, cultural y tecnológicamente soberana. A nivel latinoamericano, nos identificamos directamente con el proceso político americano que está sepultando el modelo neoliberal en Venezuela, Bolivia, Ecuador, Uruguay, Brasil, Nicaragua y Cuba. Seguimos y seguiremos defendiendo y acompañando la importancia histórica de la lucha por la soberanía de los pueblos hermanos latinoamericanos.
Nos identificamos con la gesta patriótica que llevó a la presidencia al General Juan Domingo Perón el 24 de febrero del año 1946 y que inició el camino de la formación de una nación engrandecida e independiente, medio sin el cual la universidad nunca podría haber sido libre, inclusiva y autónoma. Además, y en relación a la elección del nombre que nos bautiza Agrupación 22 de noviembre, podemos afirmar que las gestiones de gobierno popular encabezadas por Perón, fueron las encargadas de otorgar a nuestro país los mayores logros en el ámbito de la Educación Superior a lo largo de nuestra historia. Por mencionar algunos: creación del Ministerio de Educación de la Nación, declaración de la gratuidad universitaria, eliminación de los exámenes de ingreso, sanción de tres leyes de Educación Superior, fomento del ingreso de estudiantes latinoamericanos, consolidación de la Universidad Obrera, apertura y desarrollo de las carreras industriales, entre otras medidas de este tenor. Todas, tuvieron el doble objetivo de articular directamente la Universidad con el desarrollo de la industria nacional y de favorecer el ingreso de los sectores populares a la Educación Superior, cuestión que les había sido negada durante décadas, elevando el nivel espiritual de la Argentina. No cabe duda entonces, que son estas nuestras banderas impostergables.
            El proceso inaugurado en el año 2003 abrió un nuevo marco para la acción política tras el extenso letargo neoliberal. Entre las medidas que rescatamos del gobierno, hay que mencionar que mantiene un tipo de cambio competitivo para nuestra actividad económica, se favorece el MERCOSUR, se amplió el espacio político a las organizaciones sociales, se impulsó el recambio en la Corte, se creó ENARSA, se reconstruyó el sistema jubilatorio y se redujeron considerablemente las cifras del desempleo, la pobreza y la desigualdad, entre otras cuestiones. Pese a estos avances, estamos seguros de que aún falta mucho por hacer en la medida en que continúa existiendo una desigual distribución del ingreso que coexiste con niveles altos de extranjerización y concentración de nuestra economía. Asimismo, creemos que es importante seguir sosteniendo las banderas del peronismo histórico en temas vinculados con el desarrollo de una política soberana de energía, comunicaciones, bancos y comercio exterior. En lo que respecta a la cuestión educativa desde el año 2003 a la fecha, rescatamos la trascendencia que supuso la sanción de la Ley de Financiamiento Educativo, la Ley de Educación Técnica, la Ley Nacional de Educación y la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología. El paso subsiguiente anunciado por la presidenta de la Nación, supone la confección de otra Ley de Educación Superior, cuestión a la que estamos convocadas obligatoriamente las agrupaciones y los estudiantes, teniendo en cuenta la necesidad de reformular el concepto de autonomía universitaria y de insertar conocimiento en el proceso productivo, a la par que aseguramos el pensamiento crítico y la libertad de cátedra.
            Nuestra forma de contribuir a fortalecer los aciertos del proceso abierto en el 2003, dependerá del nivel de organización y de participación de los universitarios. Con este objetivo, fomentaremos la centralidad de la participación masiva y protagónica del estudiantado en la construcción de otra universidad. La lucha contra el individualismo y el nihilismo neoliberal impulsando la conciencia juvenil del compromiso con el país es una de nuestras tareas  primordiales. Nos proponemos entonces, formar parte del conjunto de estudiantes de distintas provincias y Facultades del país, organizados en una gran corriente universitaria nacional y popular, que acompañe el desarrollo pleno y autosustentable de la Argentina y de Latinoamérica.
Consideramos que los tiempos actuales necesitan de la articulación de las voluntades estudiantiles con el conjunto de las organizaciones libres del pueblo y de los actores que llevan adelante la nación, superando el modelo meramente teórico o declamativo de la denominada “unidad obrero estudiantil”. En este marco, observamos críticamente las visiones individualistas que definen a la universidad como mera “fabrica de profesionales” desconectados de la práctica diaria de las organizaciones económicas, sociales, culturales o políticas. Estas nociones cientificistas, reformistas o positivistas, han alejado a los egresados, a los estudiantes, a los académicos y a los intelectuales, del conjunto de los sucesos del país. El intelectual aislado del contexto, más allá de su buena o mala voluntad, no tiene manera de aplicar sus conocimientos al servicio de la nación y de los sectores más desprotegidos. Hemos aprendido la gran iniquidad de que significa educar en el individualismo, que permite que sus estudiantes se sientan extranjeros en su propio país. Somos concientes de que no existe una problemática teórica universal y universalizable y que la posibilidad de superar nuestros problemas como nación implica la necesidad previa de construir miradas y marcos conceptuales y teóricos propios, que partan de nuestra propia realidad para volver sobre ella y remediarla.
La Universidad no es una isla escindida del país en su totalidad y por lo tanto, no habrá solución al problema universitario al margen del desarrollo nacional. Únicamente con una economía de pleno empleo, la juventud podrá estar en igualdad de derechos para acceder a la Universidad y acompañar el engrandecimiento del país. Con la finalidad de alcanzar un pleno desarrollo nacional, debemos superar la dependencia estructural de la Argentina, cuestión que implica previamente, la recuperación de los resortes de la soberanía en provecho nacional. De esta manera sostenemos que:  “No es desde la universidad desde donde se resuelven los problemas del país, sino que desde el país se deben motorizarán  los cambios que necesita la universidad para ponerse al servicio del desarrollo nacional”.



II- ASPECTOS GENERALES DE LA UNIVERSIDAD QUE QUEREMOS
1-    Vamos a promover el carácter gratuito (aplicación del art. 75, Inc. 19 de la Constitución Nacional) y el acceso masivo a los Estudios Superiores de los jóvenes provenientes de hogares pobres.
2-    Nos proponemos replantear la óptica política y social para enfocar el rol de la universidad con el objetivo de formar una plataforma teórica, tecnológica y doctrinaria nacional. Con este fin, creemos en la necesidad de desarrollar un compromiso directo de la investigación, la extensión y la enseñanza con las problemáticas presentes y futuras de nuestro país.
3-    Vamos a promover la modificación del sistema de prioridades del aprendizaje, la extensión y la investigación acompañando el proyecto nacional y la utilidad práctica y social del conocimiento. En este sentido, consideramos que la estructura curricular debe partir, prioritariamente, de las problemáticas nacionales, regionales y locales.
4-    Consideramos oportuno modificar la relación pedagógica y didáctica entre los docentes y los alumnos, introduciendo a estos últimos como elementos centrales del proceso de formación del conocimiento.
5-    Nos proponemos difundir la necesidad de superar la enseñanza extremadamente teórica y abstracta para adaptarla a la realidad del país o, en otros términos, como herramienta para analizar y transformar la realidad nacional.
6-    Vamos a acompañar la modificación de la relación entre la enseñanza y la producción, fomentando el aprendizaje productivo desde experiencias concretas de transferencia y construcción conjunta del saber.
7-    Promoveremos la formación educativa general basada en el análisis de un conjunto de autores nacionales y latinoamericanos que sean parte de la formación de los estudiantes argentinos. 

Como un punto de partida y desde nuestro trabajo cotidiano, promoveremos  la aplicación institucional concreta de los principios teóricos y doctrinarios mencionados arriba. Con este objetivo, creemos fundamental hacer una fuerte autocrítica del rol jugado por el movimiento estudiantil respecto a su aislamiento de la sociedad. Consideramos prioritario, entonces, superar las distancias existentes entre la Universidad y las organizaciones de la comunidad argentina.



III- MEDIDAS CONCRETAS QUE VAMOS A PROMOVER
Consideramos que el Estado Nacional es el responsable del desarrollo de la planificación general educativa y que tiene que aportar el financiamiento del mismo. Es innegable que ambas cuestiones, la planificación y el financiamiento, son una obligación irrenunciable del Estado. Vamos a favorecer, de esta manera, la formulación de una Política de Planificación Universitaria Nacional. Dicho punto de partida implicará dotar al Estado de herramientas institucionales idóneas para esta tarea, pero además y previamente, deberemos desarrollar un profundo debate sobre el rol que  deberán tener la Secretaría de Política Universitaria (SPU), el Congreso Nacional y todas las estructuras relacionadas con la educación superior. Sobre estos principios vectores, que deberán plasmarse en un plan educativo, consideramos oportuno que el Estado fije metas y plazos en las políticas a implementar, superando el consignismo y priorizando la transformación concreta del país.

I- Otra ley de Educación Superior
Somos concientes de que una nueva ley no resolverá la crisis universitaria y que únicamente el protagonismo y la participación del conjunto de la sociedad argentina y los diferentes sectores de la universidad, podrán planificar e implementar las reformas y acompañar la transformación de la Educación Superior que el país necesita.  Hecha esta salvedad, no olvidamos la importancia que reviste el debate iniciado en lo concerniente a dicha modificación normativa de la Educación Superior. Creemos entonces:
- que las diversas fuerzas políticas y los estudiantes que componen la Agrupación 22 de noviembre, tras profundos análisis y extensos debates, debemos impulsar un debate amplio en el seno de la universidad pero también en toda la sociedad argentina tomando como base el discurso del 1ª de marzo de la Presidenta Cristina Fernadez de Kirchner y los proyectos de ley existentes actualmente en el Parlamento, en especial el que fuera presentado el año pasado por el compañero Alberto Cantero Gutiérrez.
- que es necesario abrir este debate al gobierno universitario, a las organizaciones libres del pueblo y a los representantes de la soberanía popular.

II- Medidas Estudiantiles

Juzgamos cardinal establecer los derechos de los estudiantes, pero además, los “deberes” de la juventud de las Universidades nacionales. Con esta finalidad vamos a promover:

Respecto a los Derechos:
1-          Implementación de una política de retención de la matrícula introduciendo cláusulas de compromiso de las universidades con este fin. Vamos a promover la fijación de acuerdos y pautas específicas en las Universidades sobre estos temas.
2-          Desarrollo de un sistema de becas orientado a aquellos estudiantes de menores recursos y dirigido fundamentalmente a las carreras estratégicas.
3-          Difusión de una política de descentralización de los ciclos introductorios y/o tecnicaturas de algunas carreras hacia los gobiernos locales del interior del país para el fomento en el acceso de los jóvenes de bajos recursos.
4-          Promoción de la figura del Defensor Estudiantil.
5-          Fomento para la construcción de comedores, guarderías y rampas para discapacitados.
6-          Implementación de carreras cortas con tecnicaturas y títulos intermedios conservando la gratuidad de todos los niveles.
7-          Implementación de un sistema de horarios de clase diferenciado para los alumnos full time y los alumnos que trabajan.
Respecto a los Deberes:
8-          Sostener pautas mínimas de rendimiento estudiantil contemplando a aquellos  estudiantes que trabajan, que son madres/padres o que presentan discapacidades especiales. Es importante favorecer una mayor tasa de egreso de los ingresantes.
9-          Fomentar el Voluntariado social, e iniciar un profundo debate para que se amplié a todos los estudiantes.

III- Docentes, graduados y no docentes
10-        La implementación de una Carrera Docente, en articulación con un sistema abierto de concursos.
11-        La formulación de un régimen salarial centralizado.
12-        El fomento de la capacitación permanente y los Posgrados gratuitos para los docentes de todos los niveles educativos en las áreas consideradas “estratégicas” para el Estado. Este derecho de los docentes, implica un “deber” con la sociedad que lo financia. Consideramos que deben priorizarse las áreas del conocimiento útiles al país y que en tanto es el Estado el que financia la Educación Superior, el es también el encargado de planificar y dirigir los postgrados.
13-        Las medidas necesarias tendientes a terminar con el personal precarizado promoviendo la fijación de plazos y responsabilidades conjuntas entre las universidades, los gremios y el Ministerio de Educación.
14-        La democratización de los concursos y ampliación y apertura de nuevas cátedras en las materias masivas. Especialmente, en las cátedras cuya composición tiene varios auxiliares.
15-        Abogaremos por que se computen los criterios de pertinencia social de los proyectos docentes y la trayectoria de investigación en el Estado en los concursos.
16-        El debate sobre la Ciudadanía Plena, el Claustro Único docente y el ingreso de lo no docentes a los Consejos. 
17-        Se reoriente la dirección de las investigaciones del Programa de Incentivos hacia una mayor utilidad social, priorizando las investigaciones científico tecnológicas de utilidad para el país. Vamos a favorecer la ampliación de las partidas y los montos destinados a dicha inversión. Vamos a acompañar el debate sobre la desburocratización de los trámites.

IV- Carreras prioritarias
18-        Continuar, perfeccionar y profundizar las herramientas de fomento de carreras prioritarias como el PROMEI o el PROMAGRO de la SPU.
19-        Modificar el perfil excesivamente profesionalista de las universidades
20-        Establecer límites a la posibilidad de que las universidades abran carreras profesionalistas que no estén contempladas en la Política de Planificación Universitaria Nacional.
21-        Desarrollar planes de estudio y perfiles de egresados relacionados a los problemas nacionales.
22-        Impulsar un debate sobre la necesidad de relacionar los ingresos universitarios con el interés nacional.
23-        Seguir sosteniendo la importancia de la CONEAU, rediscutiendo su función en relación a una Política de Planificación Universitaria Nacional. Vamos a fomentar la publicación de los listados de pares evaluadores y de los dictámenes de “no acreditación” del organismo. Vamos a promover la composición de un directorio con representantes universitarios, entre ellos estudiantes,  y no universitarios óptimos para esa función.

 V- Articulación con el medio y compromiso social universitario
24-        La implementación en el currículum universitario de los temas prioritarios para el país y aquellos que revistan pertinencia social.
25-        La creación deCentros de Investigación Científica e Innovación Tecnológica” en los Municipios.
26-        El desarrollo de un Voluntariado permanente de graduados, docentes, no docentes y estudiantes.
27-        Que los docentes Titulares con Dedicación Exclusiva participen de las actividades de la Secretaría de Planificación Económico Social o similares.
28-        La creación de una Secretaría de Planificación económico social (o de Consejos Sociales Consultivos) para garantizar la participación de la comunidad y del Estado municipal a través de la presentación de proyectos, el ejercicio de un Presupuesto Participativo Local sobre un porcentaje de la inversión en educación, la planificación de la extensión, la implementación del programa de Voluntariado o en la implementación de audiencias Públicas.
29-        Implementar una valorización de la extensión y la práctica social universitaria a partir de una suma de un 0,20 % del promedio anual a los alumnos que participen en proyectos de transferencia y articulación con la comunidad.
30-        Un Servicio Social Federal para graduados de Universidades Nacionales.

VI- Gobierno universitario
Vamos a acompañar todas las medidas tendientes a democratizar el gobierno interno de la Universidad, pero creemos además, que la verdadera democratización de la Universidad se relaciona con su capacidad de expresar o no, los intereses de las mayorías populares del país. Vamos a promover entonces:
31-        La Elección Directa de autoridades con un sistema de voto ponderado.
32-        La participación plena en el gobierno universitario de los auxiliares docentes y los interinos.
33-        La participación de los gobiernos provinciales y las organizaciones libres del pueblo (sindicatos, ONGs, cámaras de productores pequeños y medianos) en los órganos colegiados de gobierno.
34-        Una sola reelección para rectores y miembros de la CONEAU.
35-        El ingreso de los trabajadores no docentes al gobierno.
36-        El debate sobre las representaciones de cada uno de los actores.
37-        El régimen de Incompatibilidades y de frenos a las reelecciones indefinidas.
38-        Los cupos de género en el gobierno.
39-        Los Presupuestos Participativos en los Centros de Estudiantes.
40-        La formación de un Presupuesto Participativo Local que permita destinar un porcentaje de los fondos de investigación a los temas requeridos por los gobiernos municipales y las organizaciones políticas, sindicales y sociales.
41-        La formación de una Secretaría de Planificación Económico Social que articule la investigación y la extensión de manera estable y permanente, con la comunidad y el Estado.

VII- Articulación entre distintos niveles educativos
42-        La instrumentación de un sistema de créditos que facilite el reconocimiento, acreditación y actualización de la formación y los estudios de los diferentes trayectos del sistema de educación superior.
43-        Fomentar la participación de las universidades en los actuales CEPRES, promoviendo el ingreso de los estudiantes.

VIII- Integración Latinoamérica
44-        La articulación normativa y de los programas entre las naciones del MERCOSUR y del resto de América latina y el Caribe.
45-        La implementación de una Agenda Universitaria para el MERCOSUR.
46-        La firma de convenios de intercambio y pasantías entre docentes y estudiantes del MERCOSUR, incluyendo el reconocimiento mutuo de aquellos programas acreditados.
47-        La apertura y desarrollo de Cátedras libres y seminarios sobre la historia, el pensamiento y las luchas del movimiento obrero y campesino latinoamericano.
48-        La formación de una Confederación de Estudiantes de Universidades del MERCOSUR.
49-        La formación de un postgrado sobre la Integración Universitaria del MERCOSUR.

IX- Autarquía financiera y federalización del gasto
Consideramos que la crisis universitaria no se resuelve sólo a través del aumento presupuestario, sino que dicha situación es un problema que tiene raíces en la misma orientación que se imprime hoy a las universidades. Por ello, no vamos a renunciar al mejoramiento de la inversión educativa y por eso, consideramos positiva la implementación de las pautas de la nueva Ley de Financiamiento Educativo y en el tema universitario en particular,  reivindicamos la importancia de la implementación reciente de partidas de dinero para rentar a los docentes “ad honorem” y se deben implementar pautas objetivas de distribución presupuestarias entre y para las casas de estudio.

En relación a los “derechos” de la universidad vamos a promover:
50-        El desarrollo de un programa nacional de infraestructura universitaria.
51-        La aplicación por parte de la SIGEN y la AGN de un sistema de auditoría económica específica para las universidades.
52-        La fijación de pautas y metas temporales para eliminar en el corto plazo la cifra de los docentes “ad honorem”.
53-        La revisión crítica del funcionamiento del programa FUNDAR en base a la experiencia del FOMEC para desarrollar una correcta política de calidad del aprendizaje y de apoyo a la universidad. Consideramos que los programas deben ser mejorados y que la oposición “consignista” que pide derogarlos sin ofrecer alternativas cae en el vacío retórico.
54-        El desarrollo de un debate sobre la necesidad de revertir la concentración de recursos, universidades, alumnos y profesionales en Buenos Aires en relación al conjunto de las universidades de las provincias.
55-        El sostén de la centralidad actual de la SIGEN, la AGN y la CONEAU en la evaluación y la auditoría a las universidades. Vamos a promover su permanencia y un debate acerca de las funciones específicas de cada uno de los entes.
56-        Fomentaremos la presentación y publicidad de balances públicos y obligatorios de los ingresos y los gastos de las universidades.

X- Soberanía científica tecnológica
57-        La formación de una ciencia aplicada al desarrollo nacional con el fin de alcanzar la soberanía tecnológica. Vamos a promover la creación de patentes argentinas, públicas y privadas.
58-        La introducción del debate acerca de los mecanismos cientificistas existentes para la  acreditación de investigaciones de los fondos públicos nacionales (SECYT, CONICET, etc.) con el fin encuadrarlos en el marco de la Política de Planificación Universitaria Nacional.

 XI- Universidades privadas
Vemos de forma positiva la existencia actual de importantes competencias del Estado para la regulación de las Universidades Privadas. Estas universidades deben encuadrase en la Política de Planificación Universitaria Nacional.
Vamos a promover:
59-        Su inserción programática y curricular en el marco de la Política de Planificación Universitaria Nacional.
60-        El ingreso docente por concurso. 
61-        La obligación de apoyar el perfeccionamiento de sus docentes de forma gratuita.
62-        El avance en la formulación del ingreso al gobierno de la Universidad de los alumnos, los docentes, los graduados, los no docentes y los representantes del Estado municipal.
63-        La obligatoriedad de desarrollar la investigación y la extensión.
64-        El derecho a que sus estudiantes provenientes de hogares humildes también reciban becas del Estado nacional, en simultáneo con la eximisión del pago de aranceles.

65-        El derecho a que sus programas académicos definidos como prioritarios por la planificación nacional, sean apoyados con créditos subsidiados, similares a los que benefician a las PYMES.

Solidadaridad con Gildo Insfran y Formosa

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