miércoles, 29 de junio de 2016

“Estados Unidos quiere bases en Ushuaia y en la Triple Frontera”

ENTREVISTA A LUIZ MONIZ BANDEIRA
20 de junio de 2016

Por Martín Granovsky
–¿Hay un patrón común que una la política desplegada por Macri y el golpe en Brasil?

–Sí. Hace mucho tiempo que los Estados Unidos buscaban un cambio de régimen en la Argentina y Brasil, dos países que en el 2005 frustraron la conformación del Area de Libre Comercio de las Américas. Procuraron hacerlo por vía electoral. Alcanzaron su objetivo en la Argentina con la victoria de Mauricio Macri. En Brasil no. Dilma Rousseff venció, aunque por pequeña diferencia de votos, el candidato neoliberal Aécio Neves. Pero la crisis económica, la recesión agravada por los errores políticos de la presidenta Dilma Rousseff, la caída de su popularidad, las denuncias de corrupción en la Petrobrás, etcétera, crearon el clima para que la oposición pudiera promover el proceso de impeachment, que todavía debe ser confirmado por el Senado. Sin embargo, el gobierno del presidente provisorio Michel Temer desde luego pasó a actuar como definitivo y a desarrollar una política para atender a los intereses de Washington y Wall Street.

–Usted estudió con mucho detalle la relación entre los Estados Unidos y Brasil. ¿Hay indicios o pruebas de una participación de los Estados Unidos en el golpe de Michel Temer?

–Los indicios son muchos. Tanto el juez Sergio Moro, del Lava Jato, como el fiscal de la República Rodrigo Janot mantienen contacto con organismos de los Estados Unidos. El fiscal Janot estuvo allá en reuniones con el Departamento de Justicia, el FBI y funcionarios de la Securities and Exchange Comission (SEC) buscando datos sobre la Petrobrás. Moro realizó cursos en el Departamento de Estado en 2007. En 2008 pasó un mes en un programa especial de entrenamiento en la Escuela de Derecho de Harvard, acompañado por su colega Gisele Lemk. Y en octubre de 2009 participó de la conferencia regional sobre “Illicit Financial Crimes” promovida en Rio de Janeiro por la Embajada de los Estados Unidos. Pero no hay indicio más evidente de sus conexiones que el hecho de que Moro haya sido elegido como uno de los diez hombres más influyentes del mundo por la revista Time en 2015. Además la Operación Lava-Jato tuvo y tiene como blanco las compañías como Petrobrás y como Odebrecht, que promueve la construcción del submarino nuclear con tecnología francesa.

–¿Influyó en la relación Brasil-Estados Unidos la construcción de un submarino junto con Francia?

–Es que esa iniciativa no conviene de ningún modo a los Estados Unidos, que mantienen la 4ª Flota navegando en el Atlántico Sur, cerca de las reservas de petróleo que están debajo del pré-sal, el conjunto de formaciones rocosas ubicadas en la zona marítima de buena parte del litoral de Sudamérica. Principalmente a lo largo de Brasil y con un gran potencial de generación y acumulación de petróleo.

–¿También en la Argentina?

–Las reservas petrolíferas de la compañía inglesa Lockhopper’s North Falkland hasta mayo de 2016 se han duplicado hasta llegar a más de 300 millones de barriles. Las estimaciones a las que tuve acceso indican que el potencial en la zona es de casi mil millones de barriles. Otras dos compañías inglesas estaban por operar en los yacimientos petrolíferos de Malvinas. La victoria de Mauricio Macri aumentó el apetito de inversiones de Estados Unidos en la región. Éste es posiblemente uno de los factores que llevan a los Estados Unidos a entablar negociaciones para la implantación de una base militar en Ushuaia, en la Patagonia y más cerca de la Antártida, además de otra en la Triple Frontera, donde está parte del Acuífero Guaraní, el mayor manantial subterráneo de agua dulce del mundo, con un total de 200.000 km2. Es manantial transfronterizo, que abarca a Brasil (840.000 Km²), Paraguay (72.500 Km²), Uruguay (58.500 Km²) y Argentina (225.000 Km²).

–Pero las bases no están. ¿O sí?

–Las bases aún no existen pero tengo información de que están siendo negociadas con Macri. Es una vieja intención de los Estados Unidos y ahora aprovechan la situación política favorable. Las bases tienen una tipología común. Se llaman “quasi-bases”, módulos que puedan servir en caso de emergencia. En Paraguay empezaron con la construcción una gran pista de aeropuerto en Mariscal Estigarribia. Esa “quasi-base” fue empezada en 1980, con la construcción de módulos para alojamiento de 16 mil soldados, y después ampliada con la pista del aeropuerto, radares y hangares. Luego frenaron en gran medida debido a presiones de Brasil y no estacionaron ningún contingente militar aunque ya tenían la garantía de inmunidad a los soldados por parte del Senado de Paraguay desde 2005.

–¿Qué tipo y profundidad de vínculos mantienen los Estados Unidos con las Fuerzas Armadas de Brasil?

–Las Fuerzas Armadas de Brasil mantienen relaciones cordiales y de colaboración, en diversos sectores, con la Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Pero hay desconfianza. Desde la guerra de las Malvinas, en 1982, la primera hipótesis de guerra en estudio por el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Brasil es la de un conflicto con una potencia tecnológicamente superior, por ejemplo con los Estados Unidos, en la Amazônia. Y los altos mandos del Ejército, la Marina y la Aeronáutica son conscientes de que los Estados Unidos no quieren el desarrollo de Brasil como potencia militar, con un papel internacional. Por eso el Pentágono insiste en que las tareas de las Fuerzas Armadas brasileñas sean solamente de policía interna. Nuestros militares no lo aceptan. Las contradicciones son muchas. Y las condiciones en Brasil y en el mundo no son las mismas de 1964, año del golpe militar. El último ministro de Defensa de Dilma, Aldo Rebelo, era del Partido Comunista de Brasil. No hubo ningún problema.

–¿Existe un diseño continental de los Estados Unidos?

–Hay un diseño geopolítico y estratégico de Washington en la instalación de una base en Ushuaia y otra en la Triple Frontera, como ya le comenté. Su objetivo es recuperar y aumentar la presencia militar en la América del Sur, que parece haberse reducido desde que perdieron la base de Manta, en el Ecuador, y desde que la Corte en Colombia consideró inconstitucional la instalación de siete bases. Bases reconocidas como tales existen en El Salvador (Comalpa), Cuba (Guantánamo), Aruba, Curaçao y Puerto Rico. Al mismo tiempo los Estados Unidos mantienen en América Latina bases informales y legalmente ambiguas. El Pentágono las llama quasi-bases para evitar tanto el escrutinio del Congreso como la reacción de los países. Las quasi-bases están en Perú, Honduras, Costa Rica, Panamá, Ecuador y Colombia, entre otros países, a lo largo del litoral del Pacífico. Las quasi-bases en la Antártida y la Triple Frontera representan una amenaza a la soberanía de Argentina y a la seguridad de Brasil. El presidente Lula había rechazado el acuerdo para que Estados Unidos hicieran la bases de lanzamientos de cohetes en Alcántara, al norte de la Amazonia.

–¿Cómo se articulan el poder del dólar, el militar, el del comercio y el soft power de la cultura, el consumo o las series?

–Los Estados Unidos usan presiones comerciales, maniobran el mercado mundial, y emiten sanciones económicas mientras los medios corporativos de comunicación despliegan su propaganda y se convierte en instrumentos de psy-ops, operaciones de guerra psicológica.

–Usted nombró a la USAID, la agencia de los Estados Unidos para el desarrollo internacional. El presidente Evo Morales la expulsó.

–El peso de la USAID es muy variable en los distintos países. Bolivia fue el segundo país después de Rusia en expulsar a la USAID. Y lo hizo porque tenía un papel clave en el estímulo a la oposición. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, amenazó hacer lo mismo. La USAID coopta periodistas, financia la instalación de prensa y radio contra el gobierno del país, etcétera.

–¿Los Estados Unidos tomaron alguna determinación específica sobre Sudamérica o aprovecharon la debilidad de los regímenes populares o progresistas?

–Parecería que los Estados Unidos ahora volvieron la atención para América del Sur, que no estaba en las prioridades de su política exterior. Pero su perspectiva es incierta por la posibilidad de victoria de Donald Trump en las elecciones de noviembre. Igualmente, con o sin él en la Casa Blanca tampoco es segura la aprobación por parte del Congreso de los tratados de libre comercio ya firmados por el presidente Barack Obama.

–¿Hay alguna novedad geopolítica en el mundo?

–Ninguna reciente. Sigue el impasse entre los Estados Unidos y Rusia en el conflicto de Ucrania y en la guerra de Siria. Mientras tanto, la OTAN continúa moviéndose cerca de las fronteras de Rusia. Hay una guerra híbrida ente las grandes potencias –Estados Unidos, Rusia y China–, pero no creo que pueda ocurrir una confrontación militar directa. Alemania, Francia y algunos otros países no quieren guerra en Europa. Por otro lado, los movimientos de la OTAN, alegando la amenaza de Rusia a Polonia y a los Estados Bálticos, pasan a ser un gran pretexto para alimentar una industria bélica de la cual dependen miles de empleos en Estados Unidos.

–¿Qué papel juegan Rusia y China en Sudamérica?

–El rol de Rusia no es muy relevante. Está involucrada en Ucrania y Siria. Venezuela, desde el gobierno del ex-presidente Hugo Chávez, intentó un acercamiento a Rusia. Pero no había ninguna posibilidad de que Moscú quisiera intervenir en Sudamérica. En cuanto a China, la situación es diferente. Tiene mercado y posee enormes recursos financieros para invertir. Más que los Estados Unidos. Su papel es cada vez más relevante. Es el mayor socio comercial y el principal inversor de capital en Brasil, con cifras previstas superiores a los 54 mil millones de dólares, y el segundo mayor socio comercial de la Argentina, después de Brasil.

–Si se analiza el golpe en Brasil, ¿Eduardo Cunha fue la cabeza de una conspiración?

–Cunha sirvió solamente como instrumento para la presentación del pedido de impeachment. Es un corrupto, ya bastante desmoralizado, y pronto será descartado, expulsado del Congreso y posiblemente preso. El gobierno de Temer es débil. Carece de legitimidad y apoyo popular. Es un gobierno totalmente podrido, corrupto. Y sirve a los intereses antinacionales.

–Si Cunha fue solo un instrumento, ¿de dónde vino el plan?

–En Brasil hubo y sigue habiendo una aguda lucha de clases, fomentada principalmente con recursos financieros que llegaron no solamente de las organizaciones empresariales de São Paulo y de otros sitios del país sino también del exterior, por medio de ONGs, financiadas, directa o indirectamente, con recursos de grandes capitalistas como George Soros y David y Charles Koch. Los hermanos Koch son la base del Tea Party. También financiaron a las ONGs ricos como Warren Buffett y Jorge Paulo Lemann, propietarios de los grupos Heinz Ketchup, Budweiser y Burger King, y socios de Verônica Allende Serra, hija del actual canciller, José Serra, en la heladería Diletto. No se puede dejar de considerar el eventual rol de organizaciones vinculadas al gobierno de Estados Unidos, entre las cuales cito el National Endowment for Democracy (NED) y la USAID.

–¿Qué factor aceleró el ataque contra el gobierno de Dilma Rousseff?

–En Brasil hay una poderosa facción empresarial. Se sumó el sector de la clase media que siempre odió las políticas de Lula mantenidas por Dilma. Agreguemos que a Washington nunca le gustó la política exterior que Brasil desarrolló desde 2003. La esperanza de Washington era influir para cambiar el rumbo del país si ganaba en 2014 Aecio Neves, y volvía al poder el partido que se intitula de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB), el de Fernando Henrique Cardoso. Pero era visible antes de las elecciones de 2014 que Dilma Rousseff seria elegida. Por eso la campaña contra ella empezó ya en 2013, con las manifestaciones de junio en São Paulo, Brasilia y otras ciudades y los abucheos a funcionarios durante la Copa del Mundo, una estrategia basada en el manual del profesor Gene Sharp, De la Dictadura a la Democracia, para el entrenamiento de agitadores y activistas, en cursos en la universidades americanas e incluso en las embajadas de los Estados Unidos. Los grandes medios corporativos, pertenecientes a la oligarquía, actuaron con fuerza decisiva para el derrocamiento de la presidente en estrecha alianza con el juez Moro y el fiscal Janot, que la nutrían con informaciones capciosas, selectivas, contra el PT y el ex presidente Lula.

–¿Qué elementos fueron clave en la caída de popularidad de Dilma?

–No se debió solo a la campaña de prensa sino también a los errores de la política económica que implementó cuando imaginaba que así podía contener la oposición del empresariado. De las protestas, con el pretexto de combatir la corrupción, participaron sobre todo blancos y ricos de las capas medias y medias altas. Y hoy está claro que los más corruptos son los que asumieron el gobierno con Temer, cuyo programa es, sobre todo, la privatización de las empresas estatales y la supresión o reducción de los beneficios sociales en busca de la austeridad.


Pero fueron muchos los factores que llevaron Washington a trabajar con las capas medias y altas de Brasil en la campaña por el impeachment de la presidente Dilma Rousseff. Brasil ha denunciado en las Naciones Unidas el espionaje de la National Security Agency (NSA) monitoreando las comunicaciones de la Presidenta y la Petrobrás. Dilma llegó a cancelar una visita de Estado a los Estados Unidos en señal de protesta. Compró aviones en Suecia, lo que representó duro golpe para la división de defensa de la Boeing, con la pérdida de un negocio por un valor 4.500 millones de dólares. Siguió con el programa de construcción del submarino nuclear y otros convencionales, con transferencia para Brasil de tecnología francesa. No compra más ningún equipo militar en los Estados Unidos, porque el programa nacional de defensa, formulado y aprobado por el gobierno de Lula, solamente lo permite con transferencia de tecnología para Brasil, cosa que no autoriza una ley del Congreso de los Estados Unidos. Brasil es miembro fundador de nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS, instituido en Shangai. Y a los Estados Unidos les interesa acabar con el Mercosur, la UNASUR y otros órganos sudamericanos creados juntamente con Argentina.

FUENTE: http://www.pagina12.com.ar/diario/dialogos/21-302162-2016-06-20.html

lunes, 27 de junio de 2016

DECLARACIÓN DE FORMOSA


En la ciudad de Formosa, invitados por el gobernador de la Provincia, Doctor Gildo Insfrán, presidente del Congreso Nacional del Partido Justicialista, los abajo firmantes se reunieron los días 23 y 24 de junio de 2016, a efectos de analizar y debatir la propuesta formalizada en la invitación: colaborar en la actualización doctrinaria del Movimiento Justicialista para fortalecer las grandes banderas de la Independencia Económica, la Soberanía Política y la Justicia Social en el siglo XXI, con sentido federal y en el camino de la Integración Latinoamericana.
Por ello, esta declaración se orienta a constituir una herramienta para la acción que impulse y acompañe la construcción social de la política. Un auténtico marco conceptual. Una carta de navegación.
Al modelo liberal, que se representa en el individualismo, el hedonismo, la acumulación de la riqueza y la expansión del capital financiero, oponemos otro que se funda en el valor del amor, la equidad, la solidaridad y la soberanía integral. Surgimos como un proyecto político-cultural frente a las potencias imperialistas que pretendían dividirse el mundo y hegemonizarlo. El justicialismo puso en marcha un proyecto que ponía al Estado al servicio de la comunidad, regulaba la economía, los servicios, las comunicaciones, el petróleo, el comercio exterior, las finanzas, entre otras realizaciones. Esto dio lugar al mayor proceso de inclusión social a través de derechos y conquistas inéditos para el pueblo. La Nación consagró soberanía, reemplazando al poder del mercado, de las oligarquías y de los monopolios internacionales.
La política es memoria histórica, compromiso popular y utopía. La memoria nos da nuestra identidad; es el compromiso con nuestros mártires, con nuestros héroes y con las conquistas logradas por los gobiernos populares. El presente nos desafía. La derecha pretende imponer un modelo de Estado mínimo, un gobierno de ricos y gerentes de grandes multinacionales.  Su objetivo es desmantelar el  conjunto de progresos laborales y sociales y los derechos conquistados durante los últimos años. Nuestro gran desafío es eliminar la grieta abierta por la desigualdad.
Sostenemos la vigencia de las tres banderas históricas del peronismo y la unidad latinoamericana como única forma de viabilidad de los países del continente. Defendemos los Derechos Humanos y sociales desde una visión integral, multiétnica y pluricultural, el desarrollo científico-tecnológico, el resguardo de los recursos naturales y biogenéticos estratégicos de la Nación y  la soberanía en todo el territorio, ratificando nuestra profunda vocación continental.
La organización vence al tiempo y a los proyectos antinacionales. El peronismo es un movimiento político y social,  frentista y de unidad nacional y es la columna vertebral del movimiento nacional.  Por eso bregamos por un partido justicialista consolidado como herramienta efectiva de transformación social. Asimismo, sostenemos la necesidad de que el movimiento obrero organizado se mantenga unido, pues es parte sustancial del movimiento nacional.
Reivindicamos el federalismo, la unidad nacional, un proyecto productivo industrial y sustentable, el pleno empleo, la justa redistribución de la riqueza material y cultural, una educación liberadora que priorice el conocimiento de lo propio sobre lo universal y la vigencia de la democracia social. En definitiva, seguir trabajando por la felicidad del pueblo y la grandeza de la Patria.
Para ello es necesario cerrar la grieta de la desigualdad. Consideramos imprescindible revertir el shock distributivo impuesto por el actual gobierno en favor del capital concentrado, para retomar un modelo que apuntale la demanda interna y promueva el crecimiento sostenido. Lograr una distribución equitativa requiere de la acción de un Estado presente para no caer en la trampa neoliberal del efecto derrame. El mercado no asigna de manera justa los recursos de una comunidad, menos aún en una economía fuertemente concentrada y extranjerizada como la nuestra. Por ende, es necesaria la regulación del Estado para evitar comportamientos de abuso de poder en perjuicio de los más débiles. 
Apelamos a un modelo que ponga el eje en la producción, el trabajo y el consumo como generadores de riqueza, y no en la especulación financiera. El desarrollo económico presenta una condición necesaria que es el federalismo fiscal. En este sentido, se requiere una reforma tributaria que apunte a una mayor equidad distributiva territorial, dotando de autonomía real a los gobiernos locales. Se debe avanzar hacia un sistema recaudatorio de mayor progresividad, disminuyendo la presión tributaria sobre los sectores productivos, de los trabajadores y los más vulnerables, sin desfinanciar al Estado.
En cuanto al Sistema de Seguridad Social, debemos avanzar hacia una etapa superadora de lo que han sido el programa de inclusión previsional y la implementación de la AUH, a través de la Universalización de las Jubilaciones y las Asignaciones Familiares. Al mentado 82% móvil se llega blanqueando a los trabajadores informales y no excluyendo a quienes sus empleadores no les realizaron los aportes correspondientes.
La economía argentina en sus ciclos de expansión enfrentó situaciones de restricción externa, debido a una estructura productiva desequilibrada. Esta restricción estructural solo se supera con industrialización y más integración regional y no con endeudamiento externo, sobre todo cuando, mayormente, se destina a financiar fuga de capitales y gastos corrientes.
Planteamos nuestra defensa de un Banco Central que sea parte de un proyecto de desarrollo y no regido por el concepto neoliberal de  “independencia”, que en los hechos lo somete a los requerimientos del sector financiero y lo torna funcional a la especulación. Consideramos importante consolidar la etapa de reinversión de utilidades en el proceso de industrialización, creando una banca específica para este fin. La construcción de un programa económico que reestablezca la producción nacional, el pleno empleo y la elevación sostenida de salarios y  protección social, debe concretarse en el marco de una concertación con los actores sociales involucrados: empresarios, trabajadores y organizaciones libres del pueblo. La independencia económica es la única garantía de la Soberanía Política que nos permitirá construir un país con Justicia Social.
Toda concepción sobre el Estado y el Derecho depende del modelo de país que tengamos, y el peronismo rechaza todo modelo de inequidad e injusticia. Es necesario un Estado activo que garantice el ejercicio efectivo de los derechos, tanto de manera individual como colectiva. Reivindicamos al derecho como un sistema de valores que responde a una dinámica histórica y política.
El constitucionalismo social, que en nuestro país tuvo su manifestación en la denominada “Constitución Peronista de 1949”, instituyó para siempre la relevancia de los derechos sociales, económicos y culturales. Entendemos que el desafío del peronismo, en el marco del Bicentenario de la Independencia, incluye renovar la agenda de la ampliación de derechos que ha sido una de sus marcas identitarias. Un ejemplo en esta línea lo podemos encontrar en la encíclica Laudato Si de Francisco, la cual, a su vez, se relaciona con el Mensaje Ambiental a los Pueblos y Gobiernos del Mundo escrita por Perón en 1972, relativa a la naturaleza y la tierra como un sujeto de derecho digno de respeto frente a la cosmovisión moderna que la condena a ser objeto de explotación ilimitada.
Nuestra visión de los derechos es emancipatoria, a diferencia de las constituciones liberales del siglo XIX cuyo espíritu inunda nuestra actual Carta Magna. Esto tiene que ver con que, desde nuestra cosmovisión, el Estado no es el problema sino parte de la solución; sin su intervención, el único derecho es el del más fuerte. Sobre esta base, y a sabiendas de los desafíos que enfrentamos, creemos necesario afirmar que el peronismo, siguiendo su naturaleza revolucionaria, debe comprometerse con la promoción de un debate nacional sobre estas temáticas, incluyendo la posibilidad de discutir una nueva Constitución. Tal debate debe orientarse hacia un modelo de país profundamente federal e inclusivo. Este federalismo no puede ser declamativo, sino que debe garantizar que cada argentino pueda realizarse donde ha nacido o elegido vivir, para lo cual es necesario repensar la relación entre los diferentes niveles del Estado, para garantizar el crecimiento con equidad territorial y justicia social.
Asimismo, a la luz de las recientes experiencias latinoamericanas, en las que el poder judicial resulta un actor central en las estrategias de debilitamiento de gobiernos democráticamente elegidos, creemos esencial repensar los límites y las prerrogativas de este poder del Estado, para que pueda cumplir con su objetivo, que no es otro que afianzar la justicia en pos del bienestar general.  A su vez, creemos que hay que poner en valor al pueblo como poder constituyente antes que al poder constituido, brindando herramientas para que una mayor participación popular genere un verdadero espacio de discusión pública alejado de las escenas farsescas de la telepolítica. En otras palabras, se trata de mostrar que una democracia real y con fuerte participación puede ser una alternativa a la crisis de representación que genera la democracia liberal y formal y que los derechos no son una dación generosa del poderoso, sino una conquista por la que el peronismo debe luchar cada vez que surge una nueva necesidad. 

La visión del General Perón planteada en la década del ‘50 del siglo pasado, según la cual el continentalismo sería la expresión del futuro mapa político internacional, es hoy una realidad. Munidos de esta certeza, el Movimiento Nacional Peronista, tiene la responsabilidad de plantear una política internacional acorde con sus principios doctrinarios: un modelo de trabajo, producción y Justicia Social, es decir, colocando al hombre y su medioambiente en el centro de la construcción del modelo social al que aspiramos.
El mundo unipolar nacido en los años ’90 con la caída de la Unión Soviética, que construyó un hegemonismo imperial durante décadas, ha sido reemplazado por un multilateralismo con diversas significaciones: por un lado, una hegemonía de los EEUU con sus socios; y por el otro, nuevos actores protagonistas de la política internacional.
La excusa política de lucha contra el terrorismo, narcotráfico y otros flagelos, generalmente oculta el intento de ocupación territorial y de recursos estratégicos por parte las grandes potencias.
La enunciación por parte de Perón de la Tercera Posición en el mundo de la posguerra, implica hoy la afirmación de un modelo político que en lo internacional, sostenga una organización multipolar, un sistema económico con base en la Justicia Social y el hombre como centralidad, en una comunidad internacional organizada. No hay pueblo que se realice en una comunidad humana que no se realice.
Como lo ha afirmado el Papa Francisco, son dos los peligros que se ciernen sobre la humanidad. Por un lado, una situación de “tercera guerra mundial en cuotas”. Por el otro, la afectación, a partir de un modelo económico depredador, de la casa común. La articulación de un modelo social solidario y justo es una responsabilidad que la política debe asumir de manera concreta para evitar el riesgo de una humanidad que sucumba ante los intereses financieros, destruyendo de este modo toda posibilidad de organización social y cultural.
La introducción de la ética en las relaciones internacionales es el correlato de la construcción política en el plano local. De esta manera, la universalización del pensamiento peronista es un aporte doctrinario a la humanidad.
En este contexto, la propuesta justicialista ratifica su matriz doctrinaria integracionista según la cual Latinoamérica estará unida o dominada. La construcción de la Patria Grande es el camino estratégico de realización común y su proyección al mundo, aportando su identidad americana, morena, criolla y mestiza.
Nosotros somos la Patria Grande, protagonistas de la historia mundial, afirmando la concepción de nuestros padres fundadores, San Martín, Bolívar y Artigas, reflejada 200 años después en la creación de MERCOSUR, UNASUR y CELAC. Es por ello que debemos persistir en ejes estratégicos comunes en materia de industrialización, infraestructura, políticas financieras y de recursos naturales, así como en su defensa.
La lucha de modelos antagónicos que se expresan en el plano económico internacional es parte de la extorsión imperial hacia los países latinoamericanos en la imposición de tratados de libre comercio, en un intento de reprimarizar sus economías y fundar un nuevo colonialismo del siglo XXI. El libre comercio es, en esta perspectiva, la imposición de los Estados centrales sobre las economías semi-industrializadas de los países emergentes.
El peronismo no acepta acuerdos de integración que como la Alianza del Pacífico y, sobre todo, el Tratado Alianza Transpacífica, subordinen a la Argentina a las decisiones de los grandes monopolios trasnacionales.
Es un objetivo del Movimiento peronista la recuperación de las Islas Malvinas, Sandwich y Georgias del Sur, poniéndole fin a un enclave colonial en el territorio nacional. Es también objetivo irrenunciable la preservación del territorio, la biodiversidad y los recursos naturales que hacen a nuestra soberanía política y territorial. La causa de Malvinas  y el reclamo argentino del territorio antártico es una causa latinoamericana.
El peronismo se manifiesta como una revolución cultural, cuya concepción y acción ha modificado los paradigmas y realidades de la sociedad argentina. Los intentos de desnaturalizar su identidad, exitosos en otros  movimientos de liberación nacional del mundo emergente, se reiteran en cada avance del neoliberalismo. Defender la zona pétrea de nuestra identidad peronista, marcada por las banderas históricas del justicialismo, es garantizar su existencia activa como movimiento al servicio del pueblo y de la Patria. A partir de esa esencia inamovible, la Idea Justicialista en acción ha sido capaz de expandirse encarando una diversidad de desafíos históricos.
La idea de inclusión está en la centralidad de su identidad. El peronismo nace en defensa de la cultura del trabajo. Reivindica a los trabajadores como columna vertebral del movimiento. Entiende al trabajo como organizador comunitario y como un derecho humano esencial. Propone que la sociedad y el Estado se valgan del capital y lo reubiquen al servicio de la comunidad y el trabajo.
La concepción nacional, popular, humanista y cristiana, que nos legó Perón, se ha renovado respondiendo a lo largo del camino con históricas conquistas: el voto femenino, los derechos de la niñez y la ancianidad, la protección integral de la familia, la gratuidad universitaria, el desarrollo científico y tecnológico, la reivindicación de los pueblos originarios, la titularidad inalienable de los recursos naturales, el matrimonio  igualitario, ente otras.
Su riqueza conceptual, teórica y cultural cuenta con inolvidables nombres  que lo iluminaron como Arturo Jauretche, Homero Manzi, Leopoldo Marechal, Arturo Sampay, José María Rosa, Carlos Astrada, Rodolfo Puiggrós, Rodolfo Modolfo, Enrique Santos Discépolo, Nicolás Olivari, Jorge Sabaté, César Tiempo, Cátulo Castillo, Hugo del Carril, Juan José Hernández Arregui, Mary Tapia, Rodolfo Walsh, Rodolfo Kusch, Paco Urondo, Jorge Abelardo Ramos, Hector  Germán Oesterheld, Enrique Oliva, Amelia Podetti, Leonardo Favio, Fermín Chávez, Leónidas Lamborghini,  Alicia Eguren, Aníbal Troilo, Armando Poratti, Gustavo Cirigliano, Xul Solar, Carlos Gorriarena, Gerardo Vallejos, Vicente “Tata” Salemi, Chango Farías Gómez, Claudio Díaz, José María Castiñeira de  Dios y muchos otros, incluyendo los que hoy aportan sus trabajos intelectuales, su creatividad y sus polémicas.
La frase de Jauretche “Lo nacional es lo universal visto con ojos propios” es la definición que mejor describe la fuerza cultural de ese ideario. La colonización cultural, ha sido el gran fetiche a derribar de esta lucha.
Sin conciencia de sí, el argentino desorientado busca donde elegir un rostro y un futuro. Cuando uno no sabe qué hacer con su vida otros se la hacen…sin conciencia de lo que somos, no somos verdaderamente”, explicó Gustavo Cirigliano marcando claramente el dilema de la dependencia como destino despersonalizador del individuo y la Nación. La lucha se libra de forma desigual contra las hegemonías económicas y culturales que controlan los grandes medios monopólicos de la comunicación.
Ayer con la tiza  y el carbón, hoy con los nuevos medios digitales y en especial bregando por la recuperación del derecho al acceso amplio y democrático a la comunicación, la batalla cultural se expande y continúa.
Es una batalla que se libra en el campo mismo del lenguaje, cuando se distorsionan hasta las palabras y su sentido con términos como flexibilización laboral, cambio, sinceramiento y pesada herencia, configurando un fraude semántico que, con su engaño, intenta manipular a la sociedad.
Reivindicamos, por ello, las valiosas conquistas, aún incompletas, obtenidas por los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, que son patrimonio del pueblo argentino, tendientes a democratizar la palabra, combatir la concentración de medios y el compromiso con nuevos contenidos federales, culturales y educativos. Encaramos, por ello, con optimismo estos desafíos, con un enorme bagaje conceptual encarnado en nuestra doctrina, en nuestra capacidad de renovación y en la tradición de nuestros mejores hombres y mujeres.
Fueron ellos, encabezados por Perón y Evita, líder de acción y de intelecto el primero, sensibilidad y amor nuestra inolvidable compañera. Ambos expresan la síntesis entre razón y corazón, hoy más válidos que nunca.
En definitiva, los argentinos nos encontramos hoy ante la misma encrucijada histórica que enfrentaron los patriotas de 1816: Patria o colonia. Ante este dilema, no dudamos que las banderas históricas del peronismo, enriquecidas con los aportes expresados en este documento y los que realicen todos los sectores del campo nacional y popular, constituyen el faro que nos ha de guiar hacia la efectiva emancipación nuestro pueblo en el Bicentenario de la Independencia.
¡Viva la Patria!


Daniela Bambill, Luis Basterra, Daniel Belinche, Rodolfo Benitez, Mariano Leonardo Beristain, Fabián Blanco, Adrián Bogado, Hernán Brienza, Fabián Brown, Francisco Cafiero, Mario Caputo, Daniela Castro, Horacio Cesarini, Jorge Coscia, Jorge Francisco Cholvis, Fabián D´Antonio, Agustín D´Attellis, Graciela de la Rosa, Juan Carlos Díaz Roig, José Luis Di Lorenzo, Aldo Duzdevich, Rodolfo Edwards, Federico Escribal, Sergio España, Roberto Feletti, Abel Fernández, Emilio Fernández,

Gabriel Fernández, Jorge Fernández, Julio Fernández Baraibar, Ramiro Fernández Patri, Antonio Ferreira, Pablo Fontdevila, Martín García, Horacio Ghilini, Jorge Abel González, Ernesto Jauretche, Ana Jaramillo,Martha Kozameh, Carlos Kunkel, Juan Carlos Manoukian,Darío Martínez,Hilario Martinez,José Mayans,Luis Moyano,   Adriàn Muracciole,Fernando “Chino” Navarro,Mario Oporto,Dante Augusto Palma, Francisco Pestanha,Mariano Pinedo,Martín Plaza,María Candelaria Quiroga,Jorge Rachid,Aritz Recalde,Rodolfo Roquel,Agustín Samaniego,Jorge Santander,Daniel Santoro,Roque SilgueroAlfredo Silletta,Eber Solís,Juan José Tangari,Camilo Vaca Narvaja,Fernanda Vallejos.Orlando Van BredanRodrigo Vera,Alberto Zorrilla.

lunes, 20 de junio de 2016

Dios capital extranjero


Aritz Recalde, junio 2016

El Gobierno Nacional impulsa un modelo de desarrollo centrado en el capital extranjero y es por ello que le dieron la administración de las principales decisiones del Estado a los CEO. Con la finalidad de entregar el país al capital foráneo, CAMBIEMOS está destruyendo la estructura institucional que fue organizada en los últimos años y que consistió en:
-       el mantenimiento de un mercado interno de consumo;
-       la protección de áreas de la economía regulando importaciones y subsidiando sectores estratégicos para el conjunto social;
-       la redistribución social del ingreso.  

Tal cual mencionó Javier González Fraga, CAMBIEMOS propone bajar el consumo popular, liberando las divisas que serán destinadas a elevar la ganancia del capital extranjero. La inserción económica internacional del país, conlleva la apertura de las importaciones destruyendo la industria nacional. La decisión de otorgar inmensas ganancias a las empresas de servicios y de mantener altas las tasas de interés financiero, hace poco viable la producción de bienes manufacturados en la Argentina.
El Gobierno Nacional garantiza una redistribución del ingreso que favorece la especulación financiera y el aumento de la rentabilidad de los oligopolios cerealeros y de las empresas de servicios. Como resultado de esta política de Estado, se sacrifica el empleo, baja el consumo y se pierden los derechos sociales de las familias trabajadoras. En la Argentina de CAMBIEMOS los obreros y los empresarios nacionales deben empobrecerse para “seducir” al inversor extranjero. En la lógica del oficialismo, los más de 150.000 nuevos desempleados resultantes del plan económico, deberían están “ilusionados” ya que serían recontratados en el futuro por un capitalista foráneo. Según la predica oficialista, el empleo obtenido en la última década sería “artificial” o “carente de dignidad” (desempleo encubierto).
Las PYMES bajaron exponencialmente las ventas como resultado de la retracción del consumo popular y disminuyeron sus ganancias para entregársela a las empresas de servicios. Según CAMBIEMOS, el objetivo de este Plan que está quebrando el capitalismo nacional, es que desaparezcan áreas “no competitivas” y que los inversores foráneos adquieran las empresas argentinas y les otorguen idoneidad.
La conducción política de la Argentina está desalentando cualquier tipo de actividad industrial, con la finalidad de transferir el ahorro nacional a los capitalistas extranjeros y a los grupos económicos oligopólicos locales. Lejos de ser una ley natural de la economía o una “pesada herencia”, de lo que se trata es de institucionalizar la restauración conservadora. Todos los habitantes estamos aportando nuestro ahorro y trabajo diario, generando las extraordinarias rentabilidades de tres actores económicos:

a-     Sector financiero.  
CAMBIEMOS emitió 16.500 millones de dólares para sufragar a los Fondos Buitres. Las LEBAC están pagando una tasa del 34% en pesos, dejando como saldo en los primeros meses del año una ganancia de 3.074 millones de dólares. En el mes de enero el Banco Central tomó un préstamo puente de 5.000 millones de dólares, a una tasa cercana al 7% en dólares. Las provincias consiguieron el aval de Nación para acrecentar una deuda que ya superó los 8.200 millones de dólares.  
El gobierno de Macri en tan solo el primer semestre, incrementó una deuda para el Estado argentino superior a 32.000 millones de dólares. La Dictadura de 1976 – 83 acumuló 38.000 millones de dólares de deuda, pasando de 8.000 a 46.000. De manera similar a la Dictadura, los préstamos actuales derivan en pagos a los bonistas y bancos extranjeros, en fuga de capitales, en intermediación financiera o en gastos corrientes del gobierno. En ningún caso, este oneroso proceso de endeudamiento parece derivar en inversiones productivas o en infraestructuras que permitan asumir estos costos en el mediano y largo plazo. El país transcurre a paso acelerado a la quiebra, reiterando lo que ocurrió en los años noventa. Es de esperar como en la etapa de Menem, que para enfrentar esta debacle macroeconómica CAMBIEMOS acelere las privatizaciones del Estado. No es casualidad que la reforma del ANSES que están impulsando, propone liquidar el Fondo de Garantía de Sustentabilidad hoy en manos del Estado.
  
b-    Sector agroexportador.
Una de las primeras medidas aplicadas por la cartera económica nacional, fue la reducción y la eliminación de retenciones a la soja y a la minería. La baja del impuesto a las exportaciones de cereales, dejaría una ganancia adicional cercana a los 3.700 millones de dólares anuales (más de 50.000 millones de pesos). Las exportadoras mineras aumentaron potencialmente su ganancia en 220 millones de dólares en un año (más de 3.000 millones de pesos).  Alfredo Zaiat calculó que los productores y exportadores retuvieron sin vender alrededor de 11.000 millones de dólares, a la espera del cambio de gobierno (soja, maíz y trigo). La diferencia de exportar los granos a un dólar a $ 9, 5 a uno cercano a $ 14,  dejó como resultante una ganancia adicional potencial cercana a los $ 50.000 millones de pesos.
Para completar el esquema de ganancias de estos grupos, hay que sumarle la altísima inflación en el mercado interno de los productos como carne, el pan, la leche y otros alimentos.  

c-     Empresas de servicios.
En nombre de “racionalizar” las tarifas, lo que se está haciendo desde el gobierno es garantizar una inmensa transferencia de ingresos del conjunto de la sociedad, a un grupo oligopólico de empresas.

Llegó el segundo semestre y fue una verdadera fiesta para bancos, especulares, oligopolios cerealeros y empresas de servicios, que en su mayoría, son de capital extranjero. En la medida que variables como la energía o el alimento sean administrados como meras mercancías, se pone en juego la sustentabilidad económica y social del pueblo argentino.
Una de las manifestaciones de la lucha de clases es la relación existente entre la inflación, las paritarias y la recuperación y reinversión colectiva de la riqueza por parte del Estado. En esa disputa están ganando ampliamente los grandes empresarios extranjeros y la familia argentina se empobreció enormemente en tan sólo seis meses. Se quiere presentar el aumento de la leche, la carne o el pan como un problema del gobierno anterior, cuando en realidad es una decisión deliberada de CAMBIEMOS para enriquecer a los exportadores de alimentos a costa del hambre argentina. El Estado está siendo desfinanciado y reorienta su gasto para garantizar, principalmente, la especulación de los financistas y de los oligopolios extranjeros.

Para el nacionalismo popular por el contario al liberalismo gobernante, la energía es un recurso estratégico  y debe ser la apoyatura de la independencia económica y de la justicia social. Lo mismo ocurre con la producción de carnes o de cereales que tienen que estar orientados, fundamentalmente, a garantizar la salud pública.
La entrega del país al capital internacional está poniendo en riesgo la estructura industrial y la sustentabilidad social del conjunto de los argentinos. Frente a ello, hay que recordar que el nacionalismo trabaja por la grandeza nacional y por la felicidad del pueblo. Tal cual sostuvo Juan Perón: “frente a la experiencia vivida, sería ingenuo pensar que los Estados Unidos vayan a  poner en peligro su economía y su moneda para ayudar al “mundo libre” (…) los Estados Unidos no sólo no nos ayudaron sino que nos sabotearon”. A la acción del poder internacional y de las oligarquías internas se le opondrá el pueblo organizado y como dijo Perón “los pueblos que no se deciden a luchar por su liberación merecen la esclavitud (…) cuando la justicia ha perdido su fuerza es preciso que la fuerza sea justa y la única fuerza justa es la que emerge del pueblo”.


jueves, 16 de junio de 2016

Cambios en la política exterior de Sudamérica


Aritz Recalde, junio 2016

El deterioro de los precios de exportación
Uno de los datos fundamentales para comprender la situación política actual de la región, es el deterioro de los precios de varios productos de exportación. La caída reciente de los valores de las materias primas como la soja (Argentina, Brasil o Paraguay), el petróleo y gas (Venezuela, Ecuador o Bolivia) o el hierro (Brasil), perjudicaron la estructura económica de algunos países. En mayor o menor medida, esta realidad trajo aparejado:
- Reducción del crecimiento y/o recesión económica.
- Falta de divisas, saldos negativos de la balanza comercial y déficit fiscal.
- Deterioro social.
- Aumento de la conflictividad social y política.

No son pocas las dificultades que atravesaron varios de los países sudamericanos, como resultado de la modificación de los patrones de intercambio internacional. Los gobiernos asumieron el desafío de diversas maneras. Dilma Roussef aplicó metas de inflación, redujo el presupuesto público y Brasil atravesó dos años de difícil recesión. Cristina Kirchner gobernó con déficit fiscal reforzando el mercado interno con inversión pública y el país creció a tasas bajas a la espera de mejores condiciones económicas mundiales.  Actualmente, Venezuela atraviesa una etapa de recesión de la actividad económica y de pronunciados conflictos sociales y políticos.

Contextos nacionales cambiantes
Un dato importante a tener en cuenta, es la asunción de varios gobiernos de ideología de derecha neoliberal. Dentro del bloque de países del MERCOSUR se está generando una avanzada conservadora. En Paraguay fue destituido Fernando Lugo en el año 2012 y asumió su lugar Horacio Cartes que es un empresario recientemente afiliado al Partido Colorado. La Argentina la gobierna el frente neoconservador CAMBIEMOS, conjuntamente con un bloque de ministros y asesores de los poderes concentrados trasnacionales. En Brasil, Dilma Roussef fue destituida, principalmente, por la acción política de una alianza entre el PMDB y PSDB y una conjunción de poderes mediáticos, judiciales y económicos.
En Venezuela hay en curso un proceso revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro. No es la primera oportunidad en la cual se aplica este mecanismo constitucional, habiendo tenido un antecedente en el año 2004 cuando Hugo Chávez triunfó con el 58% del electorado. A diferencia de lo ocurrido hace una década, los números no parecerían beneficiar al mandatario Maduro. Venezuela atraviesa un contexto de severa crisis económica inducida por el bajo precio del petróleo y el país no consiguió un desarrollo económico sustentable por fuera de la renta hidrocarburifera.
En el bloque del ALBA se están generando modificaciones políticas, aunque no tan radicales como en el contexto del MERCOSUR. En Bolivia el presidente Evo Morales perdió un referendo de una reforma constitucional que tenía como eje la continuidad presidencial. Rafael Correa en Ecuador recibió diversas manifestaciones en el año 2015. Cuba se encuentra en un proceso de descongelamiento de las relaciones con los EUA.

La estrategia política neoliberal
En varios países de la región, los poderes económicos, judiciales y mediáticos están recuperando el protagonismo al punto de poner a sus representantes directos en el gobierno. El mecanismo político que aplicaron puede resumirse en los siguientes aspectos: 
-          Unidad de las oposiciones partidarias y sociales.  
-          Disputa mediática. El poder económico tiene una influencia fundamental en la organización de los oligopolios de medios, como es el caso de Clarín (Argentina), Globo (Brasil), Cisneros (Venezuela) o El Mercurio (Chile). La estrategia mediática de cada país, se articula con la construcción de la noticia a nivel internacional que realizan los EUA desde sus cadenas CNN o FOX. Las agencias de noticias y la prensa Europea conservadora, protagonizan una acción hostil permanente contra los nacionalismos sudamericanos. 
-          Acción judicial. En la Argentina un sector del Poder Judicial está jugando, públicamente, de manera partidaria enfrentando a Cristina Kirchner y el FPV. En sintonía con lo acontecido en nuestro país, en Brasil la justicia impidió la asunción de Lula Da Silva como Jefe de Gabinete de Dilma.
-          Desestabilización económica. Los gobiernos populares coexisten con operaciones de fuga de capitales, de devaluación o de desabastecimiento inducido, tendientes a generar inestabilidad política y social.

El contexto de deterioro económico y social acentúa las operaciones mediáticas y políticas, creando un clima de malestar que facilita la estrategia neoliberal.

¿ALIANZA PACIFICO en lugar del MERCOSUR?
Los actuales Cancilleres de la Argentina (Susana Malcorra) y de Brasil (José Serra), manifestaron la decisión de integrar la Alianza Pacifico conjuntamente a los miembros plenos Chile, Perú, Colombia y México.
La Alianza nació en 2011 y en coincidencia con las orientaciones de los países miembros, va en sintonía con las propuestas comerciales y políticas norteamericanas para la región. No es casualidad que Estados Unidos firmó tratados de libre comercio con los cuatro miembros de la Alianza e incluso México integra el NAFTA (Tratado de Libre Comercio de América del Norte).
La Alianza Pacifico podría oficiar como la aplicación concreta del ALCA, que fue frustrado en el año 2005 por las resistencias de Brasil (Lula), Argentina (Kirchner) y de Venezuela (Chávez).

¿La vuelta del poder norteamericano?
Durante los últimos años se produjo un cambio en los flujos comerciales de Sudamérica, caracterizado por un mayor crecimiento de China y un deterioro del intercambio con los EUA.
Más allá de la mayor incidencia económica que alcanzó Asía en el continente, los norteamericanos siguen teniendo un importante poder de decisión. En particular, mantienen su poder financiero al direccionan las agencias calificadoras de riesgo, al emitir el patrón de intercambio fundamental (dólar), al controlar el FMI y al disponer de la principal Plaza Financiera Mundial (Wall Street). Su Reserva Federal influye en la fijación de las tasas de interés y en el comportamiento económico mundial.
El país ejerce un poder judicial mundial controlando, en buena medida, las decisiones del CIADI y poniendo a sus tribunales como espacios arbitrales. La negociación de la deuda externa argentina en los tribunales de New York es un claro ejemplo.
Los EUA disponen un sistema de organización mundial de la información y de la cultura.
La influencia económica o política de los norteamericanos, se completa con su poder militar.
Frente al mayor grado de injerencia norteamericana, surgen varios interrogantes. ¿Se debilitaría la UNASUR en relación a la OEA?, ¿se afianzará la estrategia de extensión de sus bases militares descartando la posibilidad de conformar el Consejo de Seguridad de la UNASUR?, ¿el MERCOSUR se verá debilitado política y económicamente apostando a nuevas alianzas con Europa y los EUA?.

Los BRICS, Europa y Sudamérica
Los BRICS nacieron en 2006 y dos años después hacían su primera reunión oficial. En el terreno de la Economía, siguen los lineamientos del G20 e impulsan una agenda propia tendiente a la democratización de decisiones del FMI y en 2014 lanzaron el Banco de Desarrollo con un capital originario de 100.000 millones de dólares. En el plano de la política, continúan los lineamientos del Consejo de Seguridad de la ONU y proponen ampliar el Consejo de Seguridad.
En lo relativo a Sudamérica, mencionamos que China reforzó su comercio con el continente y mantienen una supremacía tecnológica y económica en Iberoamérica con varios los países, pero no así financiera. En este marco, la reducción de sus tasas de crecimiento afectó los volúmenes de exportación de Iberoamérica y mantuvo a la baja los precios de las materias primas.
Rusia venía reforzando acuerdos con Sudamérica. En algunos casos, se avanzó en pactos militares como es el caso de Venezuela y Bolivia. En otros como Argentina, había articulaciones tendientes al intercambio científico y al desarrollo de obras públicas. La caída mundial de los precios del petróleo debilitó el poder económico ruso. La disputa por la supremacía geopolítica en Europa (Ucrania) y en Asia (Siria) ocupa buena parte de la agenda de política exterior rusa.

Europa atraviesa una etapa de nueva Guerra Fría dominada por Alemania, Francia e Inglaterra. En este marco, se reavivan las tensiones entre países pobres y ricos dentro del bloque y se exacerban las disputas neocoloniales en Asia, África y América.
El gran dato de los últimos años, es la modificación del accionar del Vaticano que enarbola un discurso crítico del funcionamiento del sistema mundial imperialista.  

En un contexto económicamente adverso para la región en el corto plazo, el bloque neoliberal va a transferir los costos de los ajustes al pueblo. A partir de acá, todo indicaría el inicio de una etapa de alta conflictividad social y política, con intervenciones (de baja intensidad) de los EUA a nivel regional.

Más allá de los cambios de política destacados, hay una continuidad de varios gobiernos populares en Sudamérica. Es de suponer por ello, que la etapa que viene estará signada por la alternancia neoliberal y por la reconstrucción del poder Nacional y Popular.




martes, 14 de junio de 2016

Presentación del libro "Intelectuales, peronismo y universidad" en San Isidros



Librería Punto de Encuentro de San Isidro 

VERONICA MAGARIO “No podemos dejar que la gente se muera de hambre”

Por Nicolás Lantos

En La Matanza, el distrito más poblado de la provincia de Buenos Aires, a media hora del Obelisco, hay al menos 150 mil personas que no llegan a cubrir las necesidades alimentarias más básicas. La demanda de alimentos en comedores de colegios, iglesias y centros de jubilados aumentó un 50 por ciento en promedio, llegando al 150 por ciento en los barrios más comprometidos socialmente y la respuesta del Estado nacional y provincial son insuficientes. Ese es el panorama que pinta la intendenta Verónica Magario, en diálogo con Página/12.
“El hambre no admite espera. Hay que darle respuesta ahora mismo”, dice la jefa comunal, que pide al gobierno provincial que declare “la emergencia social y laboral” para “destinar partidas” extraordinarias a los comedores de los sectores que quedaron a la intemperie por el aumento de precios y tarifas y la pérdida de empleo. Y advierte que si en los próximos días no tiene una respuesta satisfactoria de la gobernadora María Eugenia Vidal, tomará la decisión de “sacarle recursos al funcionamiento normal del municipio” para utilizarlos en la compra de alimentos.
“En las escuelas públicas de La Matanza los comedores crecieron un 50 por ciento promedio, pero llegaron al 150 por ciento en los sectores más vulnerables. La demanda también llega por las iglesias y los centros de jubilados. Hoy, los abuelos, después del aumento de tarifas, están pagando más de un tercio de una jubilación mínima en servicios. Sumale los medicamentos que dejó de cubrir PAMI. Hay un sector de abuelos que dejó de cenar para tomar un mate cocido o un té. Todo esto se suma a la baja de consumo y a las pérdidas de puestos de trabajo en el sector privado y en el sector informal, que es el primero que se pierde. Tenemos un registro de 150 mil personas por afuera del sistema en lo que respecta a cubrir las necesidades alimentarias más básicas”, plantea Magario.

–¿Cuándo comienza a advertirse esta situación?
–Esto empieza a verse en febrero, marzo, fundamentalmente, cuando abren las escuelas y empezamos a tener indicios por el aumento en los pedidos de leche y de alimento, y se empezó a ver no solo en las escuelas, sino también en los barrios y en los centros de jubilados. Esto es producto de que crecieron muchísimo los precios de los alimentos y de los servicios y así aparecen las primeras demandas puntuales de asalariados que llegaban justo a fin de mes y ya no les alcanza. A eso se suma la gente que se quedó sin trabajo.

–¿Cómo se puede solucionar este problema?
–Cuando tenés despidos, falta de trabajo y hambre hay que declarar la emergencia y dedicar fondos a eso. En la provincia se declaró la emergencia hidráulica y en seguridad. Ese endeudamiento que se votó sirvió para destinar partidas extraordinarias y para agilizar los trámites de la inversión y de compra de equipamiento en seguridad y en las obras contra las inundaciones. Ahora, frente a este escenario, hay que declarar una crisis social y laboral y destinar partidas para lo más urgente, que es el hambre.

–¿Hubo respuestas del gobierno provincial a estas demandas?
–Yo el problema se lo llevé a la gobernadora Vidal en febrero y no tuve respuesta. Recién a fines de marzo empezaron a prestar atención y a darse cuenta de que estaba pasando algo grave. Hace un mes y medio estuve con los ministros de Desarrollo Social, (Carolina) Stanley y (Santiago) López Medrano, y pedimos asistencia alimentaria para estos sectores. Ni siquiera les pedimos que nos den los recursos a nosotros, sino que los hagan llegar a través de las escuelas, de las iglesias, las sociedades de fomento, los centros de jubilados. Producto de eso se empezaron a implementar operativos de la nación en los barrios, con el camioncito, pero lo que hacen ahí es el trámite para obtener el DNI y la inscripción a la Asignación Universal, no dan alimentos. Los que nos mandan a nosotros alcanzan apenas para dos mil personas, y son alimentos secos. Nada de carne, nada de leche, nada de fruta o de verdura. Por eso la decisión de este municipio es empezar a generar partidas para alimentos, para comedores, porque no podemos dejar que la gente se muera de hambre.
–¿De dónde saldrían esas partidas?
–Habrá que sacar de otros presupuestos del municipio. Del alumbrado, de las obras... El municipio pagaba un millón setecientos mil pesos por bimestre de luz y ahora tengo que pagar ocho millones por mes. Con eso se podría dar de comer a veinticinco mil chicos y podría sostener veinticinco mil becas en diversos programas de educación y recuperación para niños y adolescentes. Los municipios no podemos sostener esto. Lo que estamos haciendo es tomar una decisión de sacarle recursos al funcionamiento normal del municipio para comprar comida. En vez de asfalto, en vez de luminaria, yo voy a comprar alimentos. ¿Cuánto puede durar esto? Un par de meses, no más. Además los municipios tenemos nuestra recaudación atada a la caída del consumo, a través del IVA y de la tasa de Seguridad e Higiene, que se aplica sobre las ventas empresas y comercios, que también cayeron.

–Hace algunos días el asesor presidencial Jaime Durán Barba dijo que no hay hambre en el país y que si hay, es por culpa del gobierno anterior...
–En febrero intentaban decirnos que era la herencia. Desde marzo para acá los funcionarios con los que tratamos se empezaron a dar cuenta de que la crisis es real y más allá de lo que intenten mostrar, ya no tienen cómo justificar lo que está pasando y se sabe que es producto de las medidas económicas y el plan económico del Presidente. Ellos en privado reconocen esto, pero dicen que no tienen plata para dar soluciones. Si el municipio puede cambiar partidas, yo creo que el gobierno provincial también tiene herramientas para hacerlo. Estoy esperando en estas horas una respuesta para ver si la provincia aumenta los cupos a comedores. Si no, esta semana comenzaré a mover las partidas para dar comida a nuestra gente. Le pedí a los maestros que abran las puertas de todos los comedores, a las sociedades de fomento, a los clubes, a los centros de jubilados, que abran sus puertas para recibir a los vecinos que no tienen un plato y que nosotros nos encargaremos de llevar comida.


Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-300508-2016-05-29.html

Mario Secco: “Nuestro desafío es unir el peronismo y el kirchnerismo”


Por: Exequiel Cáceres

13 jun 
Así lo manifestó el Intendente Peronista-Kirchnerista de Ensenada, de cara a las elecciones legislativas de 2017 y en medio de un contexto que promete sorpresas dentro del mercado de pases del Partido Justicialista hacia posibles alianzas con Cambiemos.

 
A continuación compartimos los pasajes destacados de una charla en la que no se guardó absolutamente nada y en la que hizo hincapié sobre los dos proyectos en pugna, el popular que rigió hasta el 9 de diciembre de 2015 al frente de Cristina Fernández de Kirchner y el que caracterizó como “la gestión que en seis meses tiró todo por la borda”.

Secco nos recibe en una Ensenada que al cabo de unos años creció exponencialmente, no sólo en obra pública sino en políticas públicas del ámbito cultural y turístico, un combo que posibilitó el crecimiento del mercado interno industrial y micropyme, un escenario socioeconómico que hoy corre peligro frente al embate neoliberal instaurado por el gobierno nacional de Mauricio Macri.

¿Qué balance hace sobre los primeros seis meses de gestión del nuevo gobierno? ¿Cómo percibe la situación social?
Pésimo. En estos seis meses hicieron lo que otros gobiernos no hicieron en años, y el daño no se va a poder resolver tan fácilmente. Quieren más desocupación para que el trabajador discuta menos el valor del salario y esté más preocupado por su estabilidad laboral. Ya no se abren más comercios. Lo que hoy se está reproduciendo son las casas de la timba financiera, de préstamos. Crece la timba mientras cierran las carnicerías, porque ya nadie compra. Se pararon todas las obras públicas de la provincia y dela Nacióny también las privadas en una región como la nuestra donde YPF no invierte, Petroquímica Mosconi no invierte y a la central termoeléctrica le pararon todas las obras, lo que te lleva a que se genere un inevitable escenario de desocupación.

¿Cómo ve la relación de los municipios con el gobierno de la provincia de Buenos Aires?
Poca y nada. La gobernadora María E. Vidal le soltó la mano a todos los intendentes en cuestiones básicas como la salud, seguridad y educación. No te da ni una curita para los hospitales; ni hablemos de un litro de nafta para los patrulleros. En seis meses esta gestión tiró a la provincia por la borda. En lo particular, nosotros como municipio estamos preparados para enfrentar lo que estamos viviendo, porque seguimos invirtiendo en desarrollo social para auxiliar a la gente en los problemas que tienen a diario.

¿Qué desafíos tiene el peronismo para poder recuperar la conducción del Estado?
Estamos en la antesala de un nuevo peronismo. El desafío que tenemos es unir el peronismo y el kirchnerismo y es por ello que estamos trabajando en la provincia de cara a las elecciones de 2017, en el armado de una gran columna de compañeras y compañeros desde donde daremos pelea y nos podremos al frente de la bronca de un pueblo que se resiste a perder la posibilidad de vivir feliz.

¿Qué opinión tiene sobre el Bloque Justicialista que lidera Diego Bossio?
Son un grupito de compañeros que tomaron una decisión, la cual no comparto para nada, pero seguro deben tener sus motivos para irse del bloque del FPV. Con esta acción nos privaron de la mayoría. De lo contrario, podríamos estar frenando leyes que van en contra de los intereses del pueblo, por ejemplo el pago a los fondos buitre que ellos acompañaron.

¿Qué papel tendrá usted en las elecciones legislativas del año que viene?
Primero debo decir que muchos compañeros tenemos la responsabilidad de conducir un territorio. Mi tarea es ser parte de esa gran columna que es el movimiento obrero organizado, que le va a dar batalla al liberalismo con mucha convicción y militancia. Nuestro proyecto político hizo una obra muy grande, hemos dejado sembrado una forma de hacer y de concebir la política y, por ende, la vida.

Fuente: http://www.lanoticia1.com/funcionarios/perfil/mario-secco

miércoles, 8 de junio de 2016

El hombre hacia la periferia, Argentina hacia el mundo

Iciar Recalde, junio 2016

Francisco es argentino. Esta afirmación, lejos del gesto vacuo de un nacionalismo ritualista, propone vislumbrar en los principios que aporta como solución posible a los problemas dramáticos de la humanidad, las huellas genéticas de una identidad que desde los orígenes del mestizaje iberoamericano del que provenimos y a lo largo de la historia, han aportado formas orgánicas liberadoras como la comunidad, la familia y un tipo de hombre que se erigen en mensaje de Argentina para los pueblos del mundo por parte de un predicador que sabe poner “un oído en el pueblo” para devolverle sentido verdadero a preguntas que interpreta de la realidad concreta. (Evangelii Gaudium 154)

Hay que decirlo: el mensaje y la tarea de Francisco actualizan una misión que estaba contenida en su identidad, a partir de la forja inescindible de su fe, su formación y su cultura en tanto ser argentino. Su prédica brota como salida al mundo desde las bases culturales fundamentales de Nuestra América: la labor de los jesuitas sobre los guaraníes, pasando por Medellín, Puebla, Aparecida, anclan inagotables en su profundidad e inabarcables por sus alcances futuros, el pensamiento y la acción de Francisco. Aquí, vale destacar algunos aspectos de su tarea pastoral: en principio, su carácter histórico-geográfico filiado a este rincón del planeta que se llama Argentina desde 1604, ya en el poema "La Argentina" de Del Barco Centenera y que se proyecta hacia la universalización en un camino de salida a la periferia del mundo actual sumido en una tercera "guerra mundial de a partes." En segundo lugar, su llamado a transformar la "libertad" individualista y materialista moderna en una forma de libertad puesta en función social, destinada a la alteridad del sufriente. Y por último, su apelación a recuperar la unidad ontológica del hombre de cuerpo y alma, de unidad en comunidad como fórmula de posicionamiento frente a una contracultura que, tensándolo entre extremos dualistas, lo sume en la rapidación de la tecnología y el consumo, condenándolo a la destrucción total de su propia casa.

 “Id y haced que todos los pueblos sean mis discípulos” (Mateo, 28)
Nuestra patria tiene desde su constitución real algo para decir al mundo: esta es una hermenéutica absolutamente constatable que permite entender el rol de Francisco en un fluir común con ideas como las de un “sentido misional de la conquista de América” que expresa Vicente Sierra o de sentido de la “irrupción de América en la historia” de Amelia Podetti. Francisco expulsa de la comodidad liberal, exhortando a conformar una Iglesia en salida (Evangelii Gaudium 19) como misión hacia la periferia de la existencia, de las personas y de las comunidades. Este salirse, esta búsqueda de uno mismo en la milicia peregrina de la vida a través del encuentro con el otro sufriente, habilita el retorno transfigurado por obra del servicio. Es el itinerario modélico de los hombres que encontramos en nuestro Martín Fierro, tercero excluido aprisionado entre el malón y los poderes oligárquicos. Es también el itinerario de los Pueblos fieles. No es sólo la reintroducción del problema del otro sufriente en la realización comunitaria del uno mismo, sino también la salida de Argentina al mundo que se termina de cerrar en 1492 y la salida de la Iglesia hacia la intemperie en la hora de los pueblos.   

En un mundo que "ya no se aguanta", en estado alarmante de injusticia y en guerra por la obscena apropiación de los recursos, Francisco no cesa de ser argentino y proclama la recuperación de la fe en la reconstrucción del hombre y la familia, donde se produce la mediación de la solidaridad, verdadero problema de poder de trascendencia histórico-social imbuido en el amor servicial al que menos tiene. No hay autoridad política, ni trabajo político posible, si no es con los hombres y con los pueblos. La verdadera conducción encuentra en la fidelidad de los pueblos la respuesta: eso ha sido nuestro 17 de Octubre con las patas en la fuente.

Reconstruir la Unidad, rescatar al hombre de su insectificación, transformar la masa en Pueblo caminante: una dignidad inviolable, una fe compartida, una participación real y directa en la unidad que es superior a la mera suma de las partes. Esto no se da sin tensiones aunque la historia del hombre es la historia de un compuesto: en el tiempo pero no en desesperación por los lugares y los cargos, en unidad pero sin acobardarse frente a los conflictos, como un todo y no desde partidismos divisionistas, desde la realidad vivida y no desde los ideologismos.

El problema antropológico fundamental es si el hombre, como compuesto, es todos los hombres y construye un mundo según un modelo de democracia en tal sentido (con los Pueblos adentro) o si el hombre es solamente materia y esta denominación representa a una capa oligárquica de hombres y construye un mundo según un modelo de democracia falsa que excluye simulando participación. Éste último modelo, enfrentado desde el principio de los tiempos al modelo de los pueblos, no puede vencer, está herido de muerte porque tarde o temprano de torna destructivo: “Muchas cosas tienen que reorientar su rumbo, pero ante todo la humanidad necesita cambiar. Hace falta la conciencia de un origen común, de una pertenencia mutua y de un futuro compartido por todos. Esta conciencia básica permitiría el desarrollo de nuevas convicciones, actitudes y formas de vida. Se destaca así un gran desafío cultural, espiritual y educativo que supondrá largos procesos de regeneración.” (Laudato Si)


La Argentina tiene una misión originaria, noble, pacífica e iluminadora en relación con el mundo. Una misión de justicia, por eso el ensañamiento explícito de los poderosos de adentro y de afuera con Su Santidad. En 1945, decía Churchill: “No dejemos que la Argentina sea una potencia, arrastrará tras de sí a toda América Latina. La estrategia es debilitar y corromper por dentro a la Argentina.” Estamos frente al dilema de hierro de siempre. Francisco está marcando el camino de un destino común: "El Planeta como Patria y la Humanidad como Pueblo." Lo lograremos

Qué modernos son los modernos

 POR TEODORO BOOT Por más que el manejo de las redes sociales y el dominio de las técnicas de manipulación puedan hacer creer que imper...