lunes, 16 de abril de 2018

Siria resiste ante la prepotencia brutal del Occidente capitalista


Por Mario Scalisi



El bombardeo de EEUU, Francia y Reino Unido sobre Siria, es parte de la resistencia de EEUU, ante la llegada de la Multipolaridad. Aquellos países que pretenden ser independientes y que intentan utilizar sus recursos naturales para beneficio de sus pueblos, son brutalmente atacados por las fuerzas armadas y los organismos de inteligencia de los EEUU y sus aliados, para satisfacer la voracidad de sus patrones, el poder económico supranacional. El pueblo sirio resiste del mismo modo que lo hicieron otros pueblos a lo largo de la historia. Pero con la ONU al servicio de esos mismos poderes y cuando la impunidad ya no espera ni siquiera a las resoluciones del Consejo de Seguridad ni las necesarias pruebas, el mundo está cada día más cerca de una guerra que puede hacernos desaparecer. Analicemos cual es nuestro rol, por pequeño que parezca y cumplamos con ese rol, en defensa propia. 
En la primer nota de este ciclo sobre política internacional, “Una mirada a la Política Mundial y a la información que nos llega”, mencionamos entre otros temas, tres que es importante recordar, para poder leer los últimos sucesos ocurridos en el Medio Oriente: Todos tenemos una ideología, porque ese es el modo en que miramos al mundo; los medios masivos de comunicación en occidente están claramente manipulados en defensa de una ideología determinada y por eso nos “desinforma”; y por último, existen los “dueños del mundo”, aunque pretendan esconderlos y ningunearnos haciéndonos creer, que solo están dentro de mentes conspirativas.
O sea que para poder entender la compleja situación en esa zona, con la información que nos llega a través de los medios corporativos, necesitamos analizar: cuáles son las verdaderas razones para que toda la zona se encuentre en ese estado, quienes se benefician de la crisis política, humanitaria y de infraestructura que se genera y con qué estratagemas, nos pretenden hacer creer, noticias que son falsas.
El mundo unipolar o casi unipolar que conocimos en los últimos años, desde la caída del muro de Berlín y el estallido de los gobiernos socialistas, en especial la URSS, está mutando hacia un mundo multipolar, debido a varias razones: la llegada al poder en Rusia de Vladimir Putin, tal vez el líder mejor preparado de los que gobiernan países importantes del mundo; el imparable crecimiento económico de China; la elección de Xi Xinping y su acumulación de poder en el gigante asiático; la pérdida del liderazgo moral, por los EEUU; los sistemas de asociatividad con que Rusia y China se interrelacionan con los países emergentes; las brutales políticas exteriores de los EEUU, manejadas por los republicanos y los grupos de presión sobre la Casa Blanca; la pérdida sistemática de valor real del dólar en las transacciones comerciales; la creación de bloques regionales o económicos que se oponen a la balcanización del mundo. Estos son algunos de los motivos, pero hay más. Lo importante es que un mundo multipolar es mucho mejor, teniendo en cuenta la mala calidad de los líderes que conducían y aún conducen la unipolaridad. Al menos si podemos elegir con quien asociarnos. Claro, que después podemos equivocarnos de socios, pero ese es otro tema.
No cabe duda que la pelea de fondo para decidir el éxito de la multipolaridad, es entre Rusia y EEUU. Pero no es una pelea de uno contra uno, sino una confrontación donde la modificación de las alianzas genera acumulación de poder de un lado y del otro. Por eso el segundo funcionario más importante de Rusia, después de Vladimir Putin es Serguéi Lavrov, su canciller.
En Medio Oriente, por otro lado están las reservas de petróleo más importantes del mundo y además hay regiones de suma importancia por estar en los nudos de las comunicaciones comerciales internacionales. Es el caso de Irak y de Djibouti, respectivamente. En Irak los estadounidenses arrasaron a los uniformados ligados al ex Presidente y al partido Baas y mandaron a ahorcar a Saddam Hussein, quien anteriormente había sido aliado de EEUU, en la guerra contra Irán. En Djibouti, un pequeño país del cuerno de África, los chinos tienen su única base militar, fuera de China.
Pero hay otros países que representan un estorbo para las políticas exteriores de EEUU, por los Presidentes o por los modelos de gobiernos que representan. Libia, Siria e Irán, son tres de estos países.
Libia era liderada por un presidente ingobernable para Occidente, Muamar el Gadafi. Gobernó un país particularmente difícil de sacar adelante y convirtió a una tierra de beduinos en un país moderno, con características propias. Naturalmente la propaganda occidental hablaba despectivamente de él y lo trataba como a un demente. Sin embargo, en Libia sucedían cosas que no pasaban en economías importantes de occidente1: la electricidad era gratuita para todos, los préstamos eran con 0% de interés, el alfabetismo pasó del 5% al 83 %, la atención médica era gratuita y de alta calidad. Si un libio quería estudiar algo que el Estado no brindaba, se lo pagaban fuera del país. El Banco central de Libia no pertenecía a la misma familia que maneja los bancos de casi todo el mundo (tampoco el de Siria, ni el de Irán) (2). Pero claro, el sistema de gobierno no era una democracia blanca y prolija, como la que nos vende la CNN, sino que era un gobierno socialista de democracia semi directa. Y además Gadafi, cometió el error más imperdonable (para EEUU), planteó que África debía tener una moneda común que reemplace al dólar y que tenga como respaldo las reservas petroleras del continente negro. Y finalmente dio un discurso ante la ONU, que claramente lo condenó a muerte (3).
Las potencias occidentales enviaron a Libia mercenarios a provocar disturbios, a francotiradores italianos que disparaban sobre la población para culpar al gobierno y generaron así, lo que denominan una “pelea de perros”, donde diferentes grupos se enfrentaban entre sí y contra la policía. La revuelta, atizada por Occidente, para quedarse con los recursos del país y para partirla en dos pedazos acabó con la muerte salvaje del líder de Libia, como claramente lo explica Thierry Meysasan, fundador de la Red Voltaire (4). El pueblo libio vive hoy, mucho peor de lo que vivía con Gadafi. Lo mismo terminó sucediendo con el pueblo iraquí.
Al final del recorrido, si logran derrocar al Presidente Sirio Bashar Al Assad, irán por Irán (no es una redundancia). El país persa es gobernado desde 1979 por la revolución iraní, que en ese año derrocó al Sha Reza Pahlevi, quien estaba alineado directamente con los EEUU y Reino Unido. El ayatollah Jomeini, líder espiritual de esa revolución, contó con el apoyo de sectores de la izquierda e islámicos y los estudiantes y finalizó el proceso revolucionario instaurando una República Islamista.
Irán es hoy uno de los países más poderosos de la región con una economía con una fuerte presencia estatal, donde el reparto del ingreso, está en el 17º puesto en todo el mundo y en el 25º lugar en producto interno bruto nominal, en el mundo. Debido además a sus históricos acuerdos con Rusia es el último eslabón del intento de EEUU para llegar a la frontera de Rusia, en términos políticos.
Pero el tema de la semana y en realidad de los últimos años es Siria. Como dicen muchos, al hablar de la guerra civil que se está desarrollando en ese país, la frase recurrente es “en Siria no hay una revolución, hay una invasión”. Y esto es porque los grupos que intentan derrocar al Presidente sirio y a su modelo de gobierno no son sirios descontentos sino grupos alimentados, adoctrinados y armados especialmente por EEUU, Reino Unido e Israel (5). Este último es el país más desestabilizante de la región, debido principalmente a la alianza estratégica con EEUU. También en los últimos años se han “blanqueado” los acuerdos con Arabia Saudita, con quienes comparten antepasados, ya que la Casa Saudita, tiene sus orígenes en el mismo pueblo que el Estado de Israel (6).
Algunas características de Siria, nos demuestran que al igual que pasaba en Libia, es un país con muchos adelantos y a pesar de estar inserta en un mundo no occidental, tiene grandes avances incluso de acuerdo a nuestros estándares. Siria tiene un modelo de gobierno de tipo socialista, con características de avanzada de acuerdo a los estándares de sus vecinos. Por eso es acompañado por su pueblo y su Presidente tiene una alta aceptación y apoyo, por sus fuerzas armadas, a pesar de la guerra prolongada.
Solo para enumerar algunas características de Siria: en ese país, están prohibidos los alimentos transgénicos y su cultivo e importación; no tiene deudas con el Fondo Monetario Internacional ni con el Banco Mundial, ni con ningún órgano de crédito; la familia del Presidente pertenece a la tolerante orientación Alawí del Islam; las mujeres en Siria tienen los mismos derechos que los hombres al estudio, la salud y la educación; Siria tiene una constitución Laica y no tolera los movimientos extremistas y el 10 % de sus habitantes son cristianos; es el único país del Mediterráneo que aún conserva su empresa petrolera y sus pozos de petróleo tienen una reserva de 2.500 millones de barriles. Además, antes de esta conspiración contra su gobierno, Siria era el único país pacífico en la zona. Y un elemento muy importante a tener en cuenta: el gobierno sirio se opuso a que el gasoducto desde Qatar hasta el Mar Mediterráneo, pase por su territorio (9).
Pero para llegar al bombardeo de EEUU, Reino Unido y Francia de este sábado, se debió montar una serie de eventos que justifiquen el pedido a la ONU, para la acción de guerra y su aprobación, cosa que no sucedió. Para ello les inventaron un supuesto ataque químico contra la población, cosa absolutamente falsa (7), como ya hicieron con Saddam Hussein, antes de destrozar a Irak. Incluso ante esa posibilidad, sería ridículo que un país que se encuentra en una guerra civil que está ganando y con el desalojo casi total de los terroristas en Duma, tuviera necesidad de bombardear con armas prohibidas (10). Este montaje ya ha sido denunciado por lo que, Alemania no participó ni apoyó el bombardeo.
Paralelamente, ante la férrea defensa que Rusia hace de Siria, los ingleses organizaron un ataque de falsa bandera, que se conoce como el “caso Skirpal”, en el que fueron envenenados en Inglaterra con un gas nervioso un ex doble agente de inteligencia y su hija. Rápidamente el Reino Unido culpó del atentado a Rusia y más explícitamente a Vladimir Putin, quienes en todo momento desmintieron la información y pidieron participar del esclarecimiento del hecho, cosa que les fue negada. Finalmente un independiente laboratorio suizo, informó que según su estudio de las pruebas, el veneno habría sido la sustancia química BZ, un producto que tenían a su disposición los ejércitos de EEUU, Reino Unido y otros países de la OTAN y además certificó que en la URSS y en Rusia, el desarrollo y almacenaje de estas sustancias químicas, no se realizaba.
El caso Skirpal, el ataque y culpabilidad contra Rusia de parte del Reino Unido, aunque parezca mentira, también tiene que ver con la descalificación de Rusia en momentos en que en ese país se va  a disputar la Copa del Mundo de Fútbol, un evento a escala mundial que mostrará a todo el planeta las capacidades de la nueva Rusia, no solo como anfitriona, sino su capacidad productiva, la calidad de vida de su pueblo y también el control de la seguridad.
Poco podemos hacer desde este lugar, en el fin del mundo, como lo define el Papa Francisco, ante el poder que representan los intereses que defienden los EEUU y la OTAN. Pero desde algún lugar debemos revelarnos contra la injusticia. Eso debe ser para nosotros un deber ineludible, aunque rebelarnos solo sea informarnos para entender, esclarecer, informar a otros de lo que no comprenden o de lo que los quieren convencer, en contra de sus intereses. Y hacerlo con empatía, porque como decía Mark Twain, “es más fácil engañar a la gente, que demostrarles que han sido engañados”.
Este mundo seguirá existiendo como tal, si la multipolaridad nos brinda una estabilización entre las potencias militares que nos permitan elegir a que bando queremos pertenecer y de qué modo queremos relacionarnos entre las naciones. Los revolucionarios franceses, que seguramente se avergonzarían de los actuales gobernantes de Francia, nos dejaron como herencia, a los revolucionarios del mundo, la lucha por la libertad, la igualdad y la fraternidad. Esos son los valores por los que debemos luchar nosotros: por la libertad de poder elegir, por la igualdad entre los hombres y por la fraternidad entre las naciones.

Citas:
1.    https://www.taringa.net/posts/info/19610131/Como-era-la-libia-de-Gadafi-antes-de-la-revolucion-terrorist.html
2.    http://elgranenganyo.com/los-rothschild-y-los-bancos-centrales/
3.    https://www.youtube.com/watch?v=68xylIz33Tg
4.    https://www.youtube.com/watch?v=M08vFohNMok
5.    https://actualidad.rt.com/actualidad/253487-siria-modernas-armas-otan-estado-islamico
6.    https://adversariometapolitico.wordpress.com/2011/08/17/los-origenes-del-clan-saud/
7.    https://actualidad.rt.com/actualidad/268341-medico-duma-paciente-sintomas-sustancias-quimicas
8.    https://actualidad.rt.com/actualidad/268502-especialistas-suizos-sustancia-salisbury-bz
9.    https://elpais.com/internacional/2016/08/13/actualidad/1471076442_501679.html
10.  https://mundo.sputniknews.com/defensa/201804131077871932-rusia-siria-duma-ataque/

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