martes, 22 de mayo de 2018

Discurso del presidente Néstor Kirchner al anunciar el pago adelantado al FMI


 15 de diciembre de 2005

Tenemos la firme convicción de superar la Argentina de los  viejos y recurrentes problemas.
Por mandato popular, por comprensión histórica y por decisión  política sabemos que esta es la oportunidad del cambio, de la  transformación profunda. El cambio que puede consolidarse no  depende de una persona, ni de un grupo de elegidos o iluminados;  es tarea colectiva, diversa, plural.
Somos conscientes de estar transitando un momento histórico  fundamental y estamos decididos a ser protagonistas de este cambio  de época. Nos han educado durante mucho tiempo para la impotencia,  para el no se puede, nos quieren hacer creer que lo nuestro nada  vale, que no tenemos la capacidad o la constancia para valernos  como nosotros, como país.
Nos quisieron meter en el alma la certeza de que la realidad  es intocable, nos quieren convencer que son tan grandes las  dificultades que es mejor que nada cambie. Quieren hacernos creer  que no hacer nada nuevo es la única opción realista.
Creemos, sin embargo, que nuestro futuro será hijo de nuestra  capacidad para articular respuestas colectivas y solidarias de  nuestro compromiso con la defensa del interés conjunto. Intentando  superar el infierno en que caímos, sabemos que estamos recuperando  la esperanza y que debemos adueñarnos de las herramientas para  construir nuestra autonomía.
Para dar continuidad al cambio se deben superar de raíz los  problemas de arrastre, creando las condiciones para una estrategia  de desarrollo a largo plazo. Un problema de arrastre central y  condicionante, es nuestra deuda.

En el día de la fecha, hemos tomado las decisiones  institucionales, que nos permitirán destinar nuestras reservas de  libre disponibilidad al pago de la deuda total con el Fondo  Monetario Internacional. (Aplausos). Hace 50 años que viene siendo  motivo de nuestros desvelos.
La República Argentina abonará anticipadamente al Fondo  Monetario Internacional, a fin de año, la suma total adeudada de  capital de 9.810 millones de dólares. Nuestros vencimientos para  el 2006 sumaban 5.082 millones de dólares; en el 2007 ascendían a  4635 millones de dólares, para complementar en el 2008 unos 432  millones, de igual moneda, anticipando de este modo nuestros pagos  para la cancelación total, concretamos un ahorro en intereses de  casi mil millones de dólares.
Como el costo de financiamiento con el organismo supera el  rendimiento obtenido por colocación de las reservas, la diferencia  se incluye en aquel ahorro directo. Al destinarse el pago de  reservas de libre disponibilidad se garantiza un efecto monetario  neutro.
La medida puede adoptarse en función de la solidez que el  modelo de producción, trabajo y crecimiento sustentable, con  inclusión social, que venimos aplicando va adquiriendo. Sin apoyo  alguno del Fondo Monetario Internacional y sobre la base de la  sustentabilidad del superávit fiscal y externo que mantenemos, así  como la solvencia económica lograda.
A su vez la magnitud de este fuerte desendeudamiento, junto  con el nuevo perfil de la deuda que ya hemos reestructurado,  contribuirá al fortalecimiento y la previsibilidad del proceso de  recuperación, expansión y transformación, que venimos  protagonizando los argentinos.
Sobre la base de la solvencia fiscal, la sustentabilidad  externa, la flexibilidad cambiaría, una política monetaria  prudente, predecible y transparente y una política financiera  sólida y anticíclica, podemos dar este paso que contribuirá a su  vez a reafirmar un ambiente económico previsible.
Podemos hacerlo por la continuidad del notable esfuerzo en  materia fiscal, que permite dar consistencia a sucesivos  superávit, como por el dinamismo exportador creciente, que permite  contar con superávit comercial y dar cuenta corriente de la  balanza de pagos, que contribuya a la generación de un ambiente  macroeconómico estable. Podemos hacerlo porque hemos acumulado  reservas que llegan casi o ya están llegando a los 27.000 millones  de dólares y que hemos multiplicado más de tres veces, desde el  mínimo de 8.250 millones, registrados a comienzo de 2003 y que  respaldan un cambio flexible y una política monetaria prudente,  que no abandonaremos.
Concretamos, con esta medida, nuestra estrategia de reducción  de deuda, a un nivel compatible con nuestras posibilidades de  crecimiento y pago, ganando, además, grados de libertad para la  decisión nacional.
La deuda que cancelamos con el Fondo Monetario Internacional,  similar a la suma que ese organismo prestó para sostener un  régimen de convertibilidad, condenado al fracaso, ha resultado  lejos la más condicionante, aún cuando a diferencias de otros  países que experimentaron situaciones críticas no recibimos ayuda  del Fondo para superar la difícil situación que enfrentamos.
Esta deuda ha sido constante vehículo de intromisiones,  porque está sujeta a revisiones periódicas y ha sido fuente de  exigencias y más exigencias, que resultan contradictorias entre sí  y opuestas al objetivo del crecimiento sustentable.

Además, desnaturalizado como está en sus fines el Fondo  Monetario Internacional ha actuado, respecto de nuestro país, como  promotor y vehículo de políticas que provocaron pobreza y dolor en  el pueblo argentino, de la mano de gobiernos que eran proclamados  alumnos ejemplares del ajuste permanente. Nuestro pueblo lo  corrobora. En los últimos 30 años hemos visto avanzar la continua  dependencia de programas que Argentina acordó con el Fondo  Monetario Internacional. Formamos parte de la triste realidad de  integrar el grupo de países en los que esa institución ha aplicado  y monitoreado mucho de sus 150 planes de ajuste. El resultado ha  sido exclusión, pobreza, indigencia, la destrucción de aparato  productivo.
A la sombra de esos programas hemos visto concentración de  ingreso en unos pocos y chocado contra la imposibilidad de  combinar crecimiento macroeconómico con desarrollo social y pleno  empleo.
Hoy podemos decir que cada vez que nos endeudábamos, no sólo  nos debilitábamos ante el mundo, sino que fuimos perdiendo nuestra  capacidad de resolver. Esta lógica siempre defendida por adalides  locales de modelos que no tienen en cuenta ni las necesidades ni  las realidades de los pueblos, llevó a consolidar una verdadera  adicción al endeudamiento, en la que cada vez más nuestros  acreedores encarecieron sus intereses, endurecieron su auditoria,  su control y sus exigencias.
La más reciente experiencia argentina ha dado prueba  suficiente de que ese organismo internacional respaldó, primero,  verdaderos fracasos políticos y luego no aportó ni una moneda de  ayuda para la superación de la crisis ni para la reestructuración  de la deuda, que concretamos con la aceptación del mercado.
Antes bien, nosotros debimos abonar 6.484 millones de dólares  al organismo, sin que nos prestaran suma alguna, mientras  desembolsaron 3.000 millones de dólares, a dos meses de la caída  del Gobierno del Doctor De la Rúa. Esa misma experiencia puso en  evidencia  el desacierto de condicionalidades estructurales  innecesarias y exigencias exageradas para un país en nuestra  situación.
Este pago anticipado entonces, que implica saldar una deuda no  podrá ser interpretado como un obstáculo en la relación con el  Fondo, y nos dará más fuerza y autoridad para seguir reclamando  una profunda reestructuración de ese organismo.
Nuestro reclamo de que esa institución cumpla un rol  contracíclico, que no es más que exigir el cumplimiento de la  finalidad para la que fue creado, evite el sistema de  condicionalidades cruzadas, aumente el grado de transparencia de  sus operaciones, reduzca el costo de su funcionamiento y mejore su  capacidad de préstamo, adquirirá aún mayor fuerza.
La República Argentina ha podido concretar exitosamente este  año el más gigantesco canje de deuda en cesación de pagos de la  historia mundial, y lo ha hecho en el marco de la concreción de la  quita más grande de su historia, que supera los 67 mil millones de  dólares. Por su complejidad, en cuanto a número de títulos,  monedas y jurisdicciones involucradas, por su monto, por las  particularidades de la situación mundial que determinaron la  ausencia de ayuda crediticia, por haberse realizado en el marco de  una reducción neta de la deuda con los organismos multilaterales  de crédito internacional, el proceso ha resultado único y  excepcional.
Por primera vez en la historia argentina un proceso de  reestructuración de deuda ha culminado con una drástica  disminución del endeudamiento del país.
El paso que damos hoy es de idéntica magnitud; hace dos años  y medio, al tiempo de asumir, ambos logros parecían imposibles de  alcanzar ni en el más temerario de nuestros sueños. Sin embargo,  entre todos los argentinos lo hemos logrado.
El pueblo argentino, paulatinamente, lo está logrando, nos  estamos demostrando lo que somos capaces de hacer juntos: una  integración más digna al mundo, y más inteligente, sobre la base  de la solidez que está adquiriendo nuestro país, dejando atrás un  modelo de irresponsable endeudamiento que nos aislaba.
Con equilibrio macroeconómico, en base a solvencia fiscal,  seriedad y transparencia en el manejo de las cuentas públicas,  fortaleceremos esa integración.
El Ministerio de Economía y Producción y el Banco Central de  la República Argentina tendrán a su cargo la ejecución en detalle  de las operaciones que concretarán el pago anticipado ante el  Fondo Monetario Internacional.
Estamos con este pago sepultando buena parte de un ominoso  pasado, el del endeudamiento infinito y el ajuste eterno.
Como  dijimos a comienzo del año ante la Asamblea Legislativa, tomamos  sobre nuestras espaldas, con decisión y convicciones, las  responsabilidades que el ahora reclama a quienes contamos en este  momento histórico con iniciativa política, ratificada, lo que  agradecemos profundamente, rotundamente en las urnas, el pasado 23  de octubre.
Queremos superar las terribles heridas que produjeron las  políticas herradas aplicadas en el pasado, queremos superar entre  todos con la frustración que nuestra crisis nos sumiera. Soñamos  con dejar a quienes nos sucedan un país mejor, donde el próximo  gobierno pueda dedicarse a consolidar, a imaginar, a crear, a  crecer con dignidad.
Nuestras crisis recurrentes han obstaculizado la permanencia  de las políticas correctas, nuestros errores han impedido que se  continúe el mismo rumbo. No queremos volver a ese pasado, queremos  con memoria, verdad y justicia construir las bases de un sólido  futuro.
Por eso incansablemente trabajamos con el objetivo de lograr,  para el final de nuestro mandato, que la desocupación, que ya en  octubre ronda el 10 por ciento, se ubique en un dígito; que la  indigencia que ya ha caído a la mitad, también se ubique en un  dígito; que la pobreza, que ha bajado significativamente, cuando  esté terminando nuestro mandato pueda estar en la mitad de la que  tuvimos cuando nos tocó empezar nuestra gestión, en el momento en  que asumimos, el 25 de mayo del 2003.
Lo estamos logrando después de haber crecido casi un tercio  del Producto Bruto Interno, con cifras anuales entre el 8 y el 9  por ciento, lo lograremos, si el año que viene, como confiamos y  lo hemos enviado presupuestariamente, podemos volver a crecer al 4  por ciento.
En el centro de la construcción de aquel futuro está  recuperación de la dignidad nacional, la revalorización de la  autoestima del pueblo argentino y la superación de la crítica  vacía, el mal augurio constante y el refugio en el escepticismo. Queremos dejar atrás el tiempo de la profecía autocumplida, que  apuesta siempre al fracaso de los demás y anuncia siempre que todo  va a salir mal.
Se trata de un paso largamente conversado con los señores  presidentes del MERCOSUR en general, y especialmente con el  presidente Lula Da Silva, a quienes agradecemos, como también  tenemos en cuenta el agradecimiento a la ayuda permanente a la  ayuda permanente recibida de la República Bolivariana de  Venezuela.
Queremos dar este paso, se trata de un paso trascendental,  que nos permitirá mirar sin imposiciones, con autonomía y  tranquilidad, sin urgencias impuestas, sin presiones indebidas la  marcha de nuestro futuro. Un paso que con toda responsabilidad nos  ayuda a construir un futuro más justo, inclusivo y equitativo, con  una mayor flexibilidad en el diseño y la ejecución de la política  económica, un paso que liberará recursos para afrontar con mejores  herramientas la lucha por el crecimiento, el empleo y la inclusión  social. Un paso que es ponerle fin a una época, un paso que  debemos dar todos juntos.
El saber que administrando con responsabilidad, con seriedad,  creyendo en el futuro de esta Patria, con los aciertos y errores  que tenemos todos los seres humanos, saber que a partir del 1   de  enero el trabajo argentino ya no va a ir más para pagar la deuda o  al Fondo en forma permanente.
Cuando estemos levantando las copas el 31 de diciembre  sabremos que el trabajo argentino estará volviendo a los  argentinos, y que el gran desafío será encontrar los caminos, no  de cruzarnos, no de tratar que el otro fracase, sino de imaginar,  de crear, de demostrarle al mundo que somos capaces de tener una  Argentina solidaria con el mundo, solidaria internamente, con  capacidad, con decisión, y que toda esa potencialidad que tiene la  podamos desarrollar.
Desde que empezamos nuestra gestión muchas cosas parecían  imposibles, desde el punto de vista institucional, económico,  desde el punto de vista de la verdad, de la memoria, de la  justicia. Claro que falta muchísimo, desde acá hacemos un llamado  permanente a que en la diversidad, en la pluralidad, en el  consenso, pensemos que la Argentina puede lograr muchas cosas. Pero no con la máquina de impedir y el no se puede, sino tratando  de superar y calificando cada propuesta que cada uno de nosotros  tenga. La calificación de la propuesta, prepararse y saber que  nadie es el dueño de la verdad absoluta, entender que cada uno de  nosotros tiene la verdad relativa.
Argentinos y argentinas, a quienes nos acompañan acá y a  quienes nos miran desde su casa: en esta temporalidad que nos toca  ejercer la iniciativa política en la Argentina estamos dejando  todo, tratando de hacer las cosas lo mejor posible. Les pido que  nos ayuden, porque el éxito no va a ser de un gobierno, va a ser  de todos los argentinos.
Un país que se desbarrancó por la acusación, la imputación  falsa y la descalificación, un país que tiene toda su  potencialidad en el campo empresario, sindical, en las entidades  libres del pueblo, en las organizaciones sociales, para crear un  destino distinto. Creo que entre todos lo podemos hacer, sí, desde  la diferencia, con pluralidad y con consenso. Todos nosotros  sabemos, los empresarios, los trabajadores, los gobernantes, las  organizaciones sociales, que a partir del 1 de enero ya por lo  menos sabemos que empezamos a recuperar el esfuerzo argentino”.

lunes, 21 de mayo de 2018

Nicaragua: ¿fin de una era?



El equilibrio logrado con la política de negociaciones que se iniciaron con las de Sapoá con la contra a finales de la década de los ochenta ha llegado a su fin, y se imponen unas nuevas porque el gobierno de Ortega está hoy contra la pared, como lo estuvieron tantas veces los sandinistas en su historia.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica
Extraído de De Nuestra América

Humberto Ortega, hermano de Daniel Ortega, distanciado de él desde hace años, fundador del ejército popular sandinista y, posteriormente, su reformador para transformarlo en el actual ejército de Nicaragua, dijo, en entrevista a una televisora nicaragüense, la palabra clave de la era sandinista contemporánea, por muchos catalogada de orteguista: negociación.
Humberto Ortega ve en las negociaciones que pusieron fin a la guerra de los ochenta el inicio de esta política que, según su criterio, ha dado frutos positivos al país. Su hermano, dice Humberto, primero negoció con sus enemigos de armas; luego con sus enemigos políticos y, por último, con sus enemigos de clase. Y no había otra salida más que negociar porque los factores estaban tan distanciados, tan enfrentados y tan distantes unos de otros que no había más alternativa.

De esas negociaciones salió el proyecto sandinista contemporáneo que se inició en el 2007, y que ha tenido como una de sus expresiones la llamada tripartita, en donde se negocian los intereses del gobierno, los empresarios y los trabajadores.
Esa política dio sus frutos que no pueden ser negados. El gobierno del sandinismo contemporáneo con Daniel Ortega a la cabeza ha llegado a cosechar un 60% de aprobación de la población, y uno de los crecimientos económicos sostenidos más altos de América Latina. Quien haya conocido las Nicaraguas de antaño, la de la década de los setenta, la de los ochenta y la de hoy, puede darse cuenta que, aunque sigue siendo un país tremendamente pobre, hasta antes de la insurrección de abril se respiraba un aire que uno podría catalogar de promisorio.
Como bien lo apunta otro de los comandantes históricos de la Revolución Sandinista, Jaime Wheelock, estos logros se han visto empañados por procesos de descomposición entre los que él denomina, genéricamente, colaboradores de Ortega, que han destruido todo este esfuerzo y han provocado una acumulación de descontento en algunos sectores.
Como en algunas ocasiones me manifestaron en años pasados intelectuales vinculados al sandinismo en el poder,  el gran peligro que ellos veían en el proyecto sandinista contemporáneo era, precisamente, su popularidad y el consenso logrado, porque esto llevó a que se eliminaran o desaparecieran los contrapesos necesarios en toda sociedad democrática como a la que aspira Nicaragua. Tal situación molestó a quienes veían en el afianzamiento sin controles del sandinismo un anuncio de una nueva dictadura. Tal es la posición de críticos suyos, como el periodista Fernando Chamorro, quien llama abiertamente al gobierno de Ortega como neosomocismo.
Las negociaciones lograron en Nicaragua un equilibrio en el que todos ganaban algo, y fue viable en la medida en que tuvo el respaldo latinoamericanista y solidario de Venezuela a través de Petrocaribe. Pero ante la disminución de ese respaldo por los problemas internos de Venezuela, aparecieron las grietas. Es la forma como se expresa en el caso nicaragüense lo que en otros países con gobiernos nacional-populares sucedió con la baja en el precio de las llamadas comodities.

Las condiciones estaban dadas, entonces, para que una chispa incendiara la pradera, y esa chispa no fue el inicial movimiento de estudiantes que protestaban por un incendio declarado en la reserva natural Indio-Maíz, sino la represión a la que se le sometió, una represión desproporcionada, propia de un estado de sicosis producido por los acontecimientos que se han sucedido en otras partes de América Latina, especialmente en Venezuela.
La respuesta que dio el gobierno nicaragüense a las protestas de los estudiantes partió del error de considerarlas una expresión más de los manipulados movimientos “guarimberos”, y su respuesta provocó un enardecimiento no visto desde hace muchísimos años.
En un santiamén cristalizaron los descontentos de ciertos sectores de la sociedad civil; de los empresarios que avizoran la decadencia de sus negocios con Venezuela y la de los sandinistas desplazados de la toma de decisiones, a los que se sumaron una nueva indignación por la represión.

El equilibrio logrado con la política de negociaciones que se iniciaron con las de Sapoá con la contra a finales de la década de los ochenta ha llegado a su fin, y se imponen unas nuevas porque el gobierno de Ortega está hoy contra la pared, como lo estuvieron tantas veces los sandinistas en su historia. No solo él sino toda la sociedad nicaragüense no tiene otras salida y todos deben ceder porque a todos se les puede ir la situación de las manos y todos saldrán perdiendo. Excepto, tal vez, los que siempre están atentos y saben sacar frutos astutos de estas circunstancias.

LA TERCERA POSICION: Para un nuevo orden social y económico, a nivel de Estado Nacional - regional y mundial.


      
SISTEMA DE: THEOS-ANTROPO-SOCIAL ECONOMIA

Desde donde se debe partir para el micro análisis de toda la realidad económica, NO desde la oferta y la demanda de donde partió Karl Marx y quedo embolsado dentro del Capitalismo liberal .En su gran análisis de la macro y de la micro economía, no pudo superar el capitalismo, el punto de partida de la oferta y la demanda lo condeno a ser un capitalista de un modo especial, pero capitalista al fin. (Cfr. EL CAPITAL DE KARL MARX-ED.AKAL 8 TOMOS).
El ateísmo socialista marxista con su falso concepto de  liberación: Cfr. LIBERACION MARXISTA Y LIBERACION CRISTIANA DE A .LOPEZ TRUJILLO B.A.C. -DERISI: LOS FUNDAMENTOS METAFISICO DEL ORDEN MORAL –EDUCA, CAP.5
 Ni el ateísmo liberal capitalista : ambas ideología señaladas –LIBERALISMO CAPITALISTA Y MARXISMO- se inspiran en humanismos cerrados a toda perspectiva trascendente   .Una, debido a su ateísmo practico; la otra por la  profesión sistemática de un ateísmo militante: DOCUMENTO DE PUEBLA N°546  .NI marxismo NI  liberalismo , Nuestro sistema se funda en una  theos - antropo -social economía de VALORES trascendentes donde el hombre cread0 por Dios cuerpo y alma en su unidad substancial  es el sujeto , el principio y el fin del mercado . El mercado no es  de origen capitalista es de origen antropológico, surge de la finitud del hombre que necesita el complemento de la comunidad para alcanzar sus fines existenciales. El mercado esta en la naturaleza del hombre, por eso el hombre es su sujeto natural, al cual debe servir.
El hombre es el sujeto, el principio y el fin del mercado donde se realiza el proceso económico, es decir: la producción, la distribución y el consumo.
Este sistema de: THEOS –ANTROPO-SOCIAL ECONOMIA, requiere en nuevo orden jurídico basado en el derecho natural, derecho natural que tienen la  misma edad del hombre.
La economía debe ser analizada dentro de un marco de integración del saber filosófico .Por ejemplo: METAFISICA DEL CONOCIMIENTO / TEODICEA / ANTROPOLOGIA FILOSOFICA/ ETICA PERSONAL / ETICA ESTATAL / ETICA DE LA DEMOCRACIA / ETICA DE LOS PARTIDOS POLITICOS.  
Raíces metafísica del derecho natural, fuente del derecho positivo. Cfr. DERISI: LOS FUNDAMENTOS METAFISICOS DEL ORDEN MORAL-EDUCA  pág. 208,256 y 257.

Causas Intrínsecas del derecho natural:
a -Causa material: EL HOMBRE.
b -Causa formal o forma del derecho: LO DEBIDO.

 Causa extrínseca del derecho:
a   - Causa final o fin del derecho es el BIEN COMUN; este se orienta al BIEN COMUN DIVINO- DIOS.
b   - Causa eficiente: es la ley moral natural .La ley natural es la promulgación de  la ley eterna de DIOS.
Tenemos ya las raíces filosóficas para  una filosofía moral del ESTADO compatible con nuestra “THEOS-ANTROPO-SOCIAL ECONOMIA” superando las raíces racionalistas , relativistas de la filosofía moderna , base jurídica de los estados modernos que requiere una revisión crítica ,para una filosofía del estado .Cfr. JOHANNES MESNER: ETICA SOCIAL POLITICA Y ECONOMICA A LA LUZ DEL DERECHO NATURAL –ED. RIALP. Pág. 809-1115 (RIALP.S.A)

¿No habrá sido este el sistema de “THEOS – ANTROPO- SOCIAL ECONOMIA” 
¿La  tercera posición del GRAL PERON?-

                                                          PBRO. JACINTO ARANDA
                                                          VILLA DIAMANTE 8 DE MAYO 2018 

domingo, 20 de mayo de 2018

BIOGRAFÍAS DEL PENSAMIENTO NACIONAL


SALVADOR FERLA, RAÚL SCALABRINI ORTIZ, JUAN JOSÉ HERNÁNDEZ ARREGUI, ARTURO JAURETCHE Y JOSÉ MARÍA ROSA [1]

Aritz Recalde e Iciar Recalde
Mayo 2018

SALVADOR FERLA  (Sicilia, Italia, 1925 - Buenos Aires, 1986)

RAÚL ÁNGEL TORIBIO SCALABRINI ORTIZ (Corrientes, 1898- Buenos Aires, 1959)
JUAN JOSÉ HERNÁNDEZ ARREGUI (Pergamino -Provincia de Buenos Aires-, 1912- Mar del Plata -Provincia de Buenos Aires-, 1974)
ARTURO MARTÍN JAURETCHE (Lincoln -Provincia de Buenos Aires-, 1901- Buenos Aires, 1974)
JOSÉ MARÍA ROSA (Buenos Aires, 1906 - Buenos Aires, 1991)


[1] Las presentes biografías integran el Proyecto de Investigación de la UNLa, Convocatoria Amílcar Herrera 2015, “Aportes teóricos del Pensamiento Nacional a los debates acerca de la universidad, los medios de comunicación y la integración regional.”

Corrida cambiaria, riesgo de insolvencia y retorno del FMI



La corrida cambiaria que lanzó la paridad hasta los 25 pesos tiene varios impactos negativos: un shock inflacionario con la inmediata caída del poder adquisitivo del salario y las jubilaciones, la licuación de los ahorros en pesos de personas y empresas, y la economía arrojada a la recesión.

(…) El deterioro de la relación entre la riqueza generada en pesos (PIB) y el monto de los pasivos en dólares (deuda) se aceleró con la devaluación, aunque es una tendencia iniciada desde el primer día del gobierno de Macri. El debilitamiento de la solvencia tiene su origen en la decisión de comenzar un frenético endeudamiento, que acumula emisiones brutas por 203.406 millones de dólares hasta la semana pasada, con la colocación de los BOTE, de acuerdo al seguimiento realizado por el Instituto de Trabajo y Economía-Fundación Germán Abdala.
(….)  La suma es de la emisión bruta, no la neta, que es casi la mitad de ese total, sin incluir la deuda del Banco Central de más de 1,3 billón de pesos en Lebac, equivalente a unos 50 mil millones de dólares.
(….) La secuencia de este ciclo de endeudamiento bruto es impactante:
En 2016:  65.751 millones de dólares; En 2017:  94.682 millones de dólares;  En 2018 (hasta el 18 de mayo):  43.063 millones de dólares
(….) La deuda está nominada en pesos y en dólares, representando esta última casi el 67 por ciento del total. O sea, una devaluación significa un mayor esfuerzo del Tesoro para hacer frente a los vencimientos de intereses y capital.
Deuda/PIB (…) La secuencia de ese indicador en la economía macrista es el siguiente: de la herencia kirchnerista de 37,6 por ciento en 2015 subió a 54,6 por ciento en 2017, para trepar a 59,3 por ciento antes de la devaluación y ahora ubicarse en 69,1 por ciento.
(….) La economía transitará los próximos meses con tasas de inflación elevadas con mucha probabilidad de culminar el año en un 30 por ciento, con la actividad en recesión y con un PIB que terminaría neutro o negativo en el año.
(…) La corrida cambiaria se llevó unos 10.000 millones de dólares de las reservas, el Banco Central clavó la tasa de interés en el 40 por ciento anual, el tipo de cambio subió a 25 pesos y la bola de nieve de las Lebac sigue aumentando.
(…) La cuenta para los jubilados es muy desfavorable. La Anses informó que los haberes subirán en junio 5,69 por ciento, acumulando en el semestre una variación de 11,7 por ciento cuando la inflación prevista para ese período es de 14 a 15 por ciento.

(....) La más dura y perdurable consecuencia de la corrida cambiaria no será solamente el impacto negativo de la devaluación en el ingreso real de trabajadores y jubilados y en la caída de la actividad económica y el empleo, sino que se haya abierto la puerta para el retorno de las auditorías periódicas con un préstamo del FMI a la Argentina.


Discurso del presidente Néstor Kirchner al anunciar el pago adelantado al FMI

 15 de diciembre de 2005 Tenemos la firme convicción de superar la Argentina de los   viejos y recurrentes problemas. Por mandato po...