miércoles, 24 de agosto de 2016

“El gobierno de Cambiemos beneficia al Capital financiero, grandes terratenientes y empresas oligopólicas”

Entrevista a Aritz Recalde

Por: Exequiel Cáceres

24 ago - P&M dialogó con el sociólogo y profesor de la UNLA, Aritz Recalde, quien recientemente ha publicado su último trabajo “Intelectuales, Peronismo y Universidad”. A continuación reflexiona sobre el panorama político y económico en nuestro país, Latinoamérica y el mundo.

PRIMERA PARTE:
-¿Cómo podemos entender este cambio en el plano económico que se está viviendo en nuestro país, tanto de manera interna, como también para con el mundo?
La situación económica mundial, regional y nacional forma parte de una crisis. El modelo de desarrollo centrado en la especulación financiera diagramado por las “corporaciones multinacionales”, los “fondos de inversión” y las “calificadoras de riesgo” de las Potencias occidentales, condujo a los centros del poder mundial a una situación de estancamiento económico. La quiebra del banco Lehman Brothers del año 2008 fue una de las manifestaciones de una crisis económica y financiera profunda de carácter mundial.
Con la supuesta finalidad de superar la crisis los EUA y Europa se abocaron a rescatar con recursos “públicos”, los negocios financieros “particulares” de los bancos. El resultado esperable de estas medidas, es la consolidación de un sistema financiero que sigue acumulando ganancias, en paralelo a una economía internacional con bajas tasas de crecimiento o incluso de recesión. El sistema capitalista actual privilegia la especulación financiera y el salvataje de bancos, en lugar de la actividad productiva y el consumo popular. En este contexto, las condiciones sociales de vida de gran parte del planeta se deterioraron considerablemente. De manera similar a Iberoamérica en los 1980 y 1990, las familias de Europa o Estados Unidos están perdiendo los derechos sociales ganados en el siglo XX.
Varias economías de los países centrales están en recesión y/o bajo crecimiento. Esto deriva en menores importaciones de Latinoamérica y en la conformación de un excedente productivo que buscan imponer a nuestros países. EUA se propone recuperar el terreno perdido frente a esquemas como el BRICS. En este cuadro, los gobiernos de las potencias protagonizan una disputa comercial, política y bélica por la apropiación de recursos naturales y de los mercados mundiales. La desestabilización a las que se ven enfrentados Brasil, Venezuela o la Argentina en 2015, se encuadró en esta disputa entre imperialismos. No exageró el Papa Francisco cuando caracterizó a las tensiones internacionales como una potencial “tercera guerra mundial”.

Desde entrado el siglo XXI, Iberoamérica venía atravesando un importante ciclo de crecimiento, favorecido por el buen precio de parte de sus recursos de exportación (soja, petróleo, minería, etc.). Las condiciones macroeconómicas fueron aprovechadas por los gobiernos nacionalistas, que se propusieron saldar las deudas sociales de sus pueblos luego de décadas de crudo liberalismo. La revolución boliviana de Evo Morales impulsó el Bono Juancito Pinto y creó universidades indígenas. El Partido de los Trabajadores aplicó la Bolsa Familia y consolidó un sistema de becas para ciudadanos negros y pobres. En la Argentina el Frente Para la Victoria sancionó la Asignación Universal por Hijo y federalizó el sistema universitario creando más de 15 Casas de Altos Estudios. En estos tres países y en otros como Ecuador, Uruguay o Venezuela, se crearon nuevos empleos y los habitantes accedieron al derecho a la vivienda, la salud o la educación.
Además y con resultados disimiles, los gobiernos nacionalistas desarrollaron su estructura económica e impulsaron un nuevo proceso de industrialización. Con esta finalidad estimularon varias nacionalizaciones de empresas estratégicas como la YPF Boliviana o la YPF y las AFJP argentinas. Países como Brasil son exportadores de recurso naturales y además, de aviones (EMBRAER) y administran una empresa petrolera con participación internacional (PETROBRAS). Argentina inició un importante proceso de sustitución de importaciones y consiguió producir satélites y bienes atómicos. Pese a los avances generados, buena parte de Iberoamérica no alcanzó y no consolidó su independencia económica.
El ciclo de altos precios de los recursos naturales empezó a revertirse. En algunos casos, la caída de los precios fue impulsado deliberadamente: por ejemplo, el petróleo bajó, entre otras cuestiones, porque intervinieron los EUA explotando y comercializando reservas no convencionales de energía. Frente a este nuevo escenario, aquellos países que no consolidaron la industrialización encontraron grandes dificultades para afrontar la falta de colocación de sus exportaciones o la carencia de divisas. Venezuela atraviesa una crisis económica severa. Dilma Rousseff aplicó un ajuste de las cuentas públicas en Brasil. Argentina creció a bajas tasas durante los últimos años y mantuvo déficit fiscal y comercial.
Los problemas económicos mencionados, la guerra mediática interna e internacional y la presión de los factores de poder mundial, están induciendo cambios de gobierno. En lugar de los líderes nacionalistas, se produce una tendencia a que asuman mandatarios neoliberales apoyados por los EUA.  En la Argentina triunfó CAMBIEMOS que organizó un gabinete de empresas multinacionales y de referentes políticos conservadores. Una vez en el mando del país impulsaron un patrón de desarrollo que beneficia a tres sectores que son: el Capital financiero especulador internacional, los
Grandes terratenientes y exportadores agrícolas y las empresas oligopólicas de servicios e importadores de manufactura extranjera. Las ganancias del sector financiero aumentan exponencialmente la deuda externa. Para garantizar la rentabilidad del sector agroexportador devaluaron la moneda generando una inflación acelerada y aumentando ganancias a los grupos concentrados. Las empresas de servicios aumentaron más del 1000 % las tarifas...

El Resultado está a la vista
El resultado económico del primer semestre es evidente del nuevo perfil productivo. Las PYMES y el comercio bajaron el volumen de ventas e incluso están quebrando empresas fruto de la apertura económica y la caída del consumo. Se perdieron más de 180.000 puestos de trabajo en seis meses.  El país está en recesión y acumulará en el año una inflación superior al 40%...
En paralelo, los negocios financieros dejaron como resultado un incrementó de deuda para el Estado argentino superior a 32.000 millones de dólares. Fruto de la devaluación cayeron los salarios de los trabajadores. La diferencia de exportar la cosecha de $ 9, 5 a $ 15 dejó como resultante una ganancia adicional superior a los $ 50.000 millones de pesos.

-¿Qué objetivo tiene la última toma de deuda por parte del gobierno nacional de Cambiemos?
Al eliminarse los topes para la adquisición de dólares y permitirse la fuga de divisas, Argentina se ofrece al mundo como una plaza financiera óptima para especular. En tan sólo unos meses, el gobierno emitió 16.500 millones de dólares para sufragar a los Fondos Buitres. Las letras del Banco central (LEBAC) pagan una tasa del 34% en pesos, dejando como saldo en los primeros meses del año una ganancia superior a los 3.000 millones de dólares. En el mes de enero el Banco Central tomó un préstamo puente de 5.000 millones de dólares, a una tasa cercana al 7% en dólares. Las provincias consiguieron el aval de Nación para acrecentar una deuda que ya superó los 8.200 millones de dólares.
Debido a la apertura económica, la caída del consumo, la suba de los servicios públicos o la recesión económica internacional, se hace poco viable el desenvolvimiento de la actividad industrial en Argentina. El país va camino a reprimarizar su economía y a aumentar exponencialmente la deuda externa y dicho proceso puede culminar en un nuevo 2001. 
El país se torna una semicolonia económica de las Potencias extranjeras, que nos venden sus excedentes comerciales y obtienen y giran fabulosas ganancias financieras y empresarias. El productor y el trabajador argentino subsidian las economías y el nivel de vida del extranjero.

Que le vaya bien al gobierno de CAMBIEMOS no implica la prosperidad del conjunto del país, sino meramente la acumulación de riquezas de las empresas extranjeras que administran los Ministerios.  

-¿A qué se debe el triunfo de la derecha, tanto en nuestro país como en gran parte de América Latina?
Hay factores económicos que generaron dificultades de crecimiento y ello conlleva a la pérdida de capital electoral. Las medidas de ajuste del Estado de Dilma Rousseff mermaron su electorado y alcanzó la relección presidencial con un estrecho margen. En nuestro caso, la caída del crecimiento y la regulación del mercado de divisas (corralito) acarrearon costos electorales para el oficialismo. Al problema económico, hay que sumarle cuestiones sociales no resueltas como la violencia, la desigualdad o la precariedad en el empleo que llevaron a muchos trabajadores a buscar un “cambio” o una alternativa. En este marco, el poder económico manejó con destreza los resortes mediáticos que convencieron a muchos trabajadores acerca de que su legítimo reclamo iba a ser atendido por los representantes de las derechas neoliberales. A este esquema hay que sumarle la acción judicial, la desestabilización económica y la tarea permanente de las ONG norteamericanas dedicadas a hacer propaganda e inteligencia contra los gobiernos populares.
Finalmente, hubo problemas de construcción política que derivaron en serias dificultades para conformar herramientas políticas que garanticen la alternancia de los candidatos. En el caso de la Argentina, en 12 años no se construyó un candidato o un espacio político capaz de continuar el proyecto y por el contrario, el Frente Para la Victoria llegó a la elección dividido y no existió una estrategia de campaña capaz de potenciar la militancia.
Si habría que ordenar la importancia de las variables económicas, sociales, culturales o políticas para explicar la derrota política argentina, ésta última es fundamental. La interna entre la Conducción nacional y el Partido Justicialista y la CGT fue perniciosa. La tendencia de Cristina a armar un espacio propio con candidatos de escasa relevancia electoral, facilitaron la estrategia neoliberal de CAMBIEMOS y del capital trasnacional. La histórica derrota en la provincia de Buenos Aires fue una de las manifestaciones de los serios errores de construcción política.


Entrevista extraída de:

SEGUNDA PARTE
-¿Cuáles son los desafíos de estos tiempos para el Peronismo?
En la época de Perón, el justicialismo era la organización dinámica de una revolución nacionalista y obrerista. Desde el 1 de julio del año 1974 el peronismo fue mutando y siendo el partido del orden llegó a acompañar el liberalismo menemista. No hay “un peronismo”, sino varios. La diversidad del peronismo es ideológica, política o social.
En este marco, el desafío del peronismo es el de reconstruir un Proyecto nacional alternativo al neoliberalismo (Unidad de concepción). Como “modelo” a seguir están el peronismo histórico y sus planes quinquenales o la Constitución de 1949 y los derechos recuperados en los últimos 12 años. Recientemente se reunió el peronismo en Formosa y se publicó la “Declaración de Formosa” que trabaja la unidad de concepción.
Habiendo acordado aspectos básicos de un Proyecto nacional, el siguiente paso fundamental es la unidad del Movimiento (unidad de acción). Por un lado, está el Partido Justicialista, los intendentes, diputados, concejales o gobernadores. El movimiento obrero organizado y sus organizaciones deben formar parte fundamental del espacio. Cristina impulsa un Frente cívico con participación de sectores externos al peronismo que deben sumarse. Luego hay un inmenso espacio de organizaciones libres del pueblo, sociales, deportivas o culturales, que deberían integrase activamente. Estos son tiempos de debate y debe trabajarse la unidad, luego van a ir surgiendo los candidatos y acuerdos electorales.

En el año 2003 Néstor Kirchner recuperó un Proyecto Nacional desarrollista para el peronismo. Además y tema fundamental, el nuevo Presidente conformó una conducción política fuerte y eficaz. El Proyecto nacional que en buena parte se fue tejiendo sobre la marcha, permitió la reconstrucción de la industria e impulsó la intervención del Estado en infraestructura básica y en el terreno social. En el ámbito geopolítico el Frente Para la Victoria apostó a la unidad regional y a la búsqueda de nuevos aliados como los BRICS. Néstor tuvo en claro que la Argentina tenía que dejar de ser un satélite de los EUA, para conforman una política exterior soberana como postuló Perón.
Kirchner interpretó la crisis del año 2001 y convocó a los diversos actores sociales y políticos que habían impulsado la lucha social desde la CGT, la CTA o las organizaciones sociales. Además, integró a representantes del aparato político (siempre “oficialistas”), al empresariado concentrado nacional y extranjero y a otros diversos representantes de la producción, la cultura y el trabajo. Había que salir del “infierno” y lo apoyaron piqueteros, sectores de clase media, la SRA, Clarín o la UIA. Con el tiempo, estos apoyos económicos y políticos iniciales se fueron perdiendo o modificando. El debate sobre las retenciones móviles es un ejemplo de ello.
En lo programático, Cristina tuvo la tarea de la “sintonía fina” y enfrentó aliados circunstanciales como el complejo agroexportador o los medios de comunicación oligopólicos. Durante sus mandatos se tomaron decisiones fundamentales como la sanción de la AUH o la recuperación de YPF. En el plano político y a diferencia de Néstor, Cristina intentó con más fuerza conformar un espacio político al cual consideró como “propio”. El Gobierno nacional rompió vínculos con la conducción de la CGT e intervino en las listas de varias provincias y municipios. Intentó consolidar su herramienta política con Unidos y Organizados y luego directamente con la Campora. En el plano electoral, la estrategia aplicada en 2013 y 2015 obtuvo escasos resultados o incluso estrepitosas e históricas derrotas. En el aspecto político de mediano plazo, el futuro dirá si esta estrategia deja resultados positivos para el Movimiento.
La estrategia política de Cristina puede relacionarse con la ruptura con el complejo agroexportador, con Clarín o con la UCR de Julio Cobos. Estos momentos fueron un llamado de atención sobre la necesidad de consolidar un espacio propio y coherente con el proyecto. Ahora bien, el fracaso de Unidos y Organizados también mostró que solamente con la “tropa propia” se pueden perder elecciones otorgando al neoliberalismo y al capital extranjero el gobierno nacional y el de varias provincias y municipios.
Para consolidar la necesaria unidad política que demanda la hora, todos los actores deben pegarse un “baño de humildad”. Sin las organizaciones libres del pueblo y los miles de dirigentes de todo el país que lucharon arduamente, no existiría el 2001 que expulsó al gobierno neoliberal y tampoco iba a ser fácil la asunción y el gobierno de Néstor y Cristina Kirchner. Por otro lado, es innegable que el kirchnerismo le dio nueva vitalidad al peronismo y a las cientos de organizaciones populares. La decisión de sectores del kirchnerimo de gobernar sin reconocer representaciones intermedias (sindicales, sociales o políticas), no parece ser viable como estrategia de poder. La inversa (gobernar sin reconocer 12 años de gobierno y la importancia de Cristina), no parece ser posible. Juntos son una alternativa nacional, separados van a ser derrotados. El año 2019 nos encontrará unidos o dominados.

-¿Cuál es el rol que le corresponde a la juventud?
Tradicionalmente, el peronismo realizó un ordenamiento por frentes políticos, de clase, de género y etarios. Había una rama política (Partido), una rama femenina, una representación de trabajadores y en los años setenta un espacio juvenil. Perón le otorgó lugares estatales al empresariado nacional, a los militares, a los sindicatos o a la iglesia, ya que consideró que la verdadera democracia es la que ejecutan las organizaciones libres del pueblo. Dentro de este espacio, la diferenciación de clase fue considerada fundamental ya que Perón entendió que los “trabajadores” eran la columna fundamental del justicialismo.
Durante los últimos años, pareció que la cuestión etaria se antepuso a la de clase y Cristina le otorgó buena parte de la representación institucional a la juventud. Néstor apoyó la creación de espacios de juventud en los diversos ámbitos. Posiblemente, consideró que los dirigentes políticos se forman fundamentalmente en la lucha social y partidaria. Cristina les otorgó los principales resortes del Estado, apostando a que se capaciten desde la gestión de cargos públicos. Cristina desplazó a sectores partidarios y sindicales y apostó a conformar una herramienta política de clase media, apuntalada con cargos del Estado.

Sigo pensando que el peronismo debe ser un movimiento político compuesto y destinado, principalmente, a los trabajadores. Las organizaciones libres del pueblo deben ser el centro del dispositivo. La juventud debería integrarse, humildemente y sin sectarismos, a construir un proyecto de país con los sindicatos y con el conjunto de las organizaciones sociales.
El intento vanguardista de la juventud de los años setenta fracasó y actualmente puede ocurrir algo similar. 

-¿Hay por parte de sectores económicos y mediáticos que perdieron terreno en el gobierno Kirchnerista, una suerte revanchismo y buscan la encarcelación de Cristina Fernandez de Kirchner?
En Argentina y para simplificar, existen “tres tercios” sociales:
- un tercio de clase baja que vive de sus trabajos informarles (“en negro”).  Con el kirchnerismo consiguieron AUH, jubilaciones mínimas o un trabajo en cooperativas.  Una parte importante de los sectores populares votó a CAMBIEMOS para mejorar sus condiciones de vida. Pese a mejorar con el kirchnerismo, su calidad de visa era deficiente: hoy con Macri están mucho peor. 
- segundo estrato de clase media o de trabajadores formales. Estos fueron los principales beneficiados dentro del universo de trabajadores. En la última década pudieron viajar, comprar autos o casas y reclamaban seguridad, la baja del impuesto a las ganancias y el derecho a comprar dólares. Hoy CAMBIEMOS los está dejando sin trabajo y les bajó el salario vía inflación y devaluación.
- un tercer sector empresarial y de clase alta, numéricamente reducido, pero políticamente influyente. Durante los últimos 12 años hicieron mucho dinero los grupos agroexportadores, los bancos, los supermercados o los grupos económicos oligopólicos y concentrados. Hoy son gobierno.

Durante el kirchnerismo muchos pobres dejaron de serlo, cosa que no ocurrió con los ricos que lo fueron mucho más. Con excepción de la recuperación de las AFJP o de YPF (con el precio del petróleo a la baja…), el gobierno no realizó grandes recuperaciones de patrimonio a diferencia del primer peronismo que nacionalizó bancos, comercio exterior o recursos naturales.
Lo que sí ocurrió es que el gobierno les requirió que aporten a la comunidad nacional mayores cuotas de sus altos y excesivos ingresos. Los intentos de regular precios con supermercados, el debate sobre las retenciones a la exportación o la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central se inscribieron en estas iniciativas. Actualmente, gobiernan el país ya sin intermediarios. Los sectores agroexportadores aumentaron sus ganancias, que antes ya eran altas. Los bancos mejoran su rentabilidad, que fue muy positiva en diez años. Las empresas extranjeras pueden fugar mayores márgenes de sus ganancias, cosa que antes hacían con mayores controles y con algunas obligaciones. Las empresas de servicios consiguieron aumentos del mil porciento y antes y tal cual mencionó recientemente Cristina en C 5N, obtenían importantes rentabilidades.

El empresariado trasnacional no está dispuesto a aportar nada a la comunidad nacional. Carentes de una visión de mediano plazo, van director a destruir el país y conducirlo a un nuevo 2001. Por mucho o poco que el kirchnerismo los obligó a aportar, están decididos a dar por tierra con el gobierno anterior. Tienen poder económico y eso les otorga influencia mediática y judicial. CAMBIEMOS impidió que Clarín aplique la ley de servicios de comunicación y les renovó las licencias a los medios oligopólicos. Los servicios de inteligencia que el gobierno anterior intervino y no llegó a modificar, están actuando de manera fundamental en la elaboración de causas y operaciones políticas.

La aristocracia del dinero, el poder judicial, los grupos de medios y los servicios de inteligencia locales e internacionales, se proponen erradicar del continente los derechos de los trabajadores, quebrar las empresas sociales y evitar la posibilidad de que los recursos naturales sean administrados por los Estados. Con esa visión estratégica, se proponen destruir los partidos populares, debilitar a sus dirigentes y obstruir el accionar de las organizaciones libres del pueblo.

Entrevista extraída de:
http://www.politicaymedios.com.ar/nota/8750/aritz_recalde_el_ano_2019_nos_encontrara_unidos_o_dominados/

martes, 23 de agosto de 2016

Revolución de la Alegría: interpelación brutal al adolescente adulto.


FRENTE DE PROFESIONALES MOVIMIENTO EVITA


1. La paradoja.
            La cosa fue así. Sucede que, por voluntad popular, las elites neoliberales recuperaron el control del Estado argentino. Un Estado argentino que estaba siendo restaurado y administrado por un gobierno que favorecía a los sectores populares. Y estos sectores populares, una vez favorecidos, sin mucho agradecimiento por los servicios prestados, le devolvieron el Estado otra vez a quienes en su perjuicio antes ya lo habían destruido.
            El enunciado es de difícil comprensión por su cacofonía, por sus perífrasis, por sus problemas sintaxis y por sus redundancias. Si, seguro. Pero además lo es por sus contradicciones lógicas.
            Las opciones para resolver el enigma son acudir al mito de Sísifo, al corsi e ricorsi de Vico, al síndrome de Estocolmo o a la pulsión tanática del argentino. O su vocación por la queja que se busca un motivo para poder proferirla con razón. Quizá producto de la influencia cultural del tango o la vidalita.
            Pero no. Tratemos de buscar no una respuesta, sino unas buenas preguntas que definan nuevas líneas a estudiar. No solo para acercarnos a la comprensión del fenómeno, sino también para trazar mejores tácticas para evitar a futuro la sangría por donde se nos van los votos indispensables en la estrategia de acumulación política que apuntale un proyecto nacional y popular.
            Y si hablamos de tácticas y estrategias vamos al maestro: Sun Tzu.
            El presunto oriental enseñó la máxima "conoce a tu enemigo". Vamos a conocerlo entonces en su faz de política electoral. Política electoral que hizo que alguien que representa en historia, discurso y estética (de la manera más acabada) al egoísmo de las élites que pauperizaron (material y espiritualmente) a los sectores populares del país se haya podido convertir ahora en...un líder popular votado.
            Pero ese alguien es un producto. Por eso, no perdamos tiempo y vamos directamente a su productor no estructural, si electoral: Jaime Duran Barba. Vamos a su libro "El Arte de Ganar: como utilizar el ataque en campañas electorales exitosas" (el subrayado nos pertenece) que compila esa base táctica con la cual viene operando, hace ya muchos años y con coherencia, el partido que catalizó en su derredor el 51,34% de los votos en el balotaje.

2. De las tácticas que ocasionaron una derrota para el campo popular.
            El "Arte de ganar..." puede caracterizarse como el monumento al cinismo. Pero también como una obra maestra de la eficacia instrumental para el corto plazo. Pruebas a la vista. No es un tratado del buen gobierno, sino un manual para ganar una elección. Una bajada (a la técnica de propaganda electoral) de esa máxima que Maquiavelo nunca dijo: "el fin justifica los medios". Y está bien porque "El Arte de..." no pretende ser otra cosa.
            Lo que no está bien es la corrosión y el embrutecimiento social que este manual elige como "el" insumo a partir del cual operar y que, a la vez, busca incubar, esparcir y promover. Porque el "Arte de..." crea también subjetividades. Al caracterizar el sujeto a quien disparará su seducción electoral, a la vez está creándolo. Lo define como un individuo elector que no se informa (y que le disgusta hacerlo), que no lee (y si es que lo hace cae en esos textos de sometimiento al status quo que son la "auto-ayuda") y que no se interesa por analizar los asuntos públicos cuya complejidad no entiende ni le preocupa hacerlo.  Pero que, a pesar de su actitud acrítica, es capaz de sentenciar con la enjundia que le da su pretensión de veracidad sostenida en dos pilares: el sentido común y el prejuicio.
            Cuando el entrenador de un boxeador ve que al rival de su pupilo se le comienza a inflamar un arco superciliar, desde la esquina le grita a su discípulo "trabajale el ojo". Es por el agravamiento de la hinchazón (jab y cross mediantes aviesamente dirigidos a esa zona) que al contendiente se le irá reduciendo su campo visual.. y todo estará decidido a favor de su pupilo. Eso es exactamente lo que el coach Durán Barba les ordena a sus candidatos del PRO. A los votantes... "trabajanlen los prejuicios".

3. Construyendo una base poco constructiva.
            Es por ello que el votante emblemático del PRO, a pesar de que optó por el mensaje supuestamente alegre y "no confrontativo" que (en apariencia) le proponían sus candidatos, al ser interrogado por cuestiones políticas básicas comienza a mostrarse agresivo y henchido de invectivas y descalificaciones ofensivas. Celebra despidos y goza con familias arrojadas a la calle. Parece contradictorio, porque supuestamente eligió la propuesta de alegría despreocupada y afectuosa de sus candidatos. Pero no lo es. Se trata de un individuo a quien le han trabajado profundamente sus preconceptos para que vote por lo que terminó votando. Para moldearlo a imagen y semejanza de "Doña Rosa" o del vecino porteño "Cacho", esos estereotipos de clase media pre juiciosos, egoístas, cívicamente apáticos y sin vocación de superación personal (la que solo interpretan posible a través del consumo) que Neustadt en los 90 y Duran Barba en la actualidad han creado como subjetividades de su tiempo.
            Así van a la construcción del común denominador deseable para ser el receptor dócil de la acción mediática y propagandística que generaran. Nótese que no le hablan al "pueblo", que es un colectivo unido por religión, historia, mitos, luchas, tragedias, geografía y utopía común. Ni siquiera le hablan al ciudadano, donde la faz de un destino colectivo quedó en segundo plano, pero al menos se trata de un sujeto con derechos civiles, políticos, sociales principalmente, y culturales y ambientales también. Sigue existiendo en este sujeto una interacción constructiva con el semejante, así que no. Es demasiada sociabilidad, organización y discernimiento colectivo crítico para el sujeto que desean como receptor del mensaje de irresponsabilidad social que darán. Por eso, prefieren hablarle al vecino.
            El vecino es un ser situacionado en un punto (ni siquiera territorio geográfico, institucional y político) de manera circunstancial y casi inerte para quien "el otro" las más de las veces es un problema. ¿Quién no tiene problemas con sus vecinos?. Con el vecino se comparte (muy a pesar de uno) un espacio que lo mejor sería que fuera individual...pero no se puede. Acá no hay historia ni derechos colectivos. Acá hay una situación espacial puntual y se acabó.
            Lo que se dice un individuo jibarizado a su mínima expresión, la que no alcanza para calificar siquiera como ciudadana.
            Un demandante de comodidades que no oferta luchas en pos de conquistas sociales.
            Gran esfuerzo por la creación de un sujeto, ese "hombre común" que ellos caracterizan como un ente sin lealtades ideológicas, ni utopías ni sentido solidario. Su aspiración máxima, consumir. Así tratan de reducir a esta chatura a pueblo y ciudadanía. 
            Cuando se lee la construcción del sujeto votante que realiza Barba en su obra, no puede uno evitar remitirse a dos autores rechazados (no sin razones atendibles) por la intelectualidad de vocación popular. Se trata de José Ingenieros y  José Ortega y Gasset.

4. Los malditos Ingenieros y Ortega.
            Antes que el lector de tendencia nacional y popular abandone estas líneas por la sola mención de estos pensadores elitistas, les pedimos algo de paciencia. Vamos directo al punto.
            Ingenieros caracterizaba al hombre mediocre como alguien sin ningún mérito  que se camuflaba en el anonimato haciendo uso de dogmas, sentido común y prejuicios que le mantenían a salvo en sociedad.  Todo lo que sobresalía intentaba tumbarlo (diatriba de por medio) porque eso evidenciaría su propia medianía que no era tara, sino una forma segura de ser. No era agente de evolución de la sociedad, sino de conservación de todo lo establecido no por él sino por otros. En un sentido heideggeriano no hablaba, sino que era hablado. No opinaba. Repetía las opiniones que la mayoría aceptaba. Gustaba de los formalismos ya que estos le estructuraban y canalizaban sin riesgos su andar por la sociedad.
           Por su parte Ortega y Gasset hablaba del hombre masa como un individuo que gozaba de los avances técnicos, crecimiento económico y de conquistas de derechos que le deparaba su tiempo, sin haber contribuido a ellos. Y concebía esas mejoras como un hecho espontaneo de la naturaleza, negando los talentos, esfuerzos y luchas de los otros que las hicieron posibles ayer para que él pueda disfrutarlas hoy.  Se auto- posiciona como un acreedor de los goces de la sociedad y no como un co-obligado a los sacrificios para mantenerlos. Niño mimado es la alegoría que usa para pintarlo, como alguien a quien se le ha eximido de padecer los peligros y las peleas (dadas por otros) que conllevaron el obtener esos frutos con los que él ahora se deleita plácidamente. Se ha acostumbrado a  satisfacer sus apetitos por dignidades públicas e imponer sus pareceres prejuiciosos a toda la sociedad por el mero poder que le da el número masivo. Ortega y Gasset avanza respecto de Ingenieros en considerar al hombre masa no circunscripto a una clase social determinada, ni siquiera en el accionar aglomerado. Se puede ser rico, culto, actuar de manera individual y hacerlo como un hombre masa.
             Ambos autores se interesan por el sentido común diferenciándolo del buen sentido. Sentido común  sería el catecismo que obedecen por la mera costumbre el hombre mediocre y el hombre masa y estaría conformado por las proposiciones y procederes que la mayoría da a priori por correctos aún cuando no poseen experiencia concreta de que lo sean o no. Noción cercana al prejuicio como se ve, solo que este último tiene un origen no tanto por lo colectivo sino por lo tradicional. Sentido común puede ser entonces perfectamente un prejuicio extendido en la colectividad.

5. Nuestro yo idealista y nuestro yo mediocre: ¿a quién de ellos interpela el PRO?
            Por nuestra parte pensamos que la mediocridad o la masificación no son calidades a las que los hombres quedan adscritos desde el nacimiento y que permanecen perennes a lo largo de su existencia. Como en el ying yang, todos tenemos en nuestro interior tendencias al idealismo y la superación, como también a la mediocridad y la masificación. Que estemos en este momento redactando un artículo para entender estas cuestiones evidencia un sentido de idealismo y superación. Pero en cinco minutos nos encontraremos a nosotros mismos opinando con la autoridad de un juez sentenciante sobre futbol, un deporte que apenas si hemos practicado (de manera opaca) y que como espectadores pasivos ni siquiera terminamos de entenderlo al día de hoy.  Siendo una sola persona podemos tener nuestros costados idealistas y nuestros costados mediocres. ¿A cuál de esos costados interpela el PRO en sus campañas?
         
   Imaginemos que cuando éramos adolescentes se nos presentaba un tutor peregrino y nos decía que no teníamos obligaciones con nuestros padres ya que ellos habían decidido traernos al mundo de manera inconsulta. Que los obligados a darnos una buena vida eran ellos, y que encima no lo estaban haciendo del todo bien, ya que al vecinito de enfrente sus padres le habían regalado una moto y a nosotros los nuestros, nada. Nuestro rol debía ser entonces no el asumir responsabilidades sino el de profundizar nuestras reivindicaciones por todo lo que no se nos daba.

             ¿Qué éxito dañino hubiera tenido esa prédica en un nosotros adolescentes verdad?
  
            Duran Barba y los suyos saben cómo interpelar nuestro lado adolescente. Como excitar nuestro costado mediocre. Como incentivar, manipular, reproducir y cultivar lo peor de nuestros prejuicios irresponsables. Para ello cuenta con varios aliados que han pre-formateado nuestras conciencias para que él se encuentre hoy con un fértil terreno para realizar sus maniobras. No arranca de cero. Veamos a algunos de sus aliados que ya han arado anteriormente la tierra para que él pueda sembrar con éxito la mezquindad.

6. Los aliados del cultivo de una mezquindad para que florezca un candidato mezquino.
            Y acá les presentamos a dichos aliados.
            Nuestra historia de país políticamente subordinado y económicamente dependiente de los centros mundiales de Poder. Este orden político y económico tuvo su correlato cultural en la tradición por la auto-denigración nacional, la negación de nuestra capacidad de invención técnica, el desprecio por el pensamiento autónomo,  la exaltación de la figura del simple administrador (en las colonias no se inventa nada, solo se administra), la preferencia por los bienes importados, la exportación de materia prima como supremo objetivo nacional, la admiración boba de todo lo que es extranjero, los desvelos acerca de "como nos mira el mundo", etcétera.  El armado de un candidato con modos globalizados y amante de los clichés del primer mundo es la vía para explotar este campo arado que ya dejó el neo-colonialismo.
             Nuestra propensión como clase media a la tilinguería. Como describió Arturo Jauretche ( código criollo de pensamiento gramsciano) se trata de esa tendencia de los sectores medios de imitar la moda, pareceres, consumo, prejuicios y otros comportamientos de las clases dominantes. Aún cuando tal patrón cultural de la clase alta imitada funcione perjudicialmente para la clase media imitadora.  Un candidato que ostente su condición de empresario oligopólico (no por su esfuerzo o creatividad tecnológica, si por ser heredero de una fortuna que su padre amasó al calor de prebendas estatales) y que además exhibe impúdicamente el ocio esnob que su riqueza le permite disfrutar, no generará el rechazo sino paradójicamente la admiración de quienes solo pueden vivir del magro producto de su trabajo asalariado.
            Nuestra vida en la época del postmodernismo. Es la era de la muerte de los grandes relatos, la caída de las ideologías, del fenecimiento de las utopías. La edad del hombre como  sujeto "adelgazado" de la historia que cede su centralidad a redes impersonales. La de la transculturalidad que difumina identidades nacionales. En nuestra opinión el postmodernismo se trata del enmascaramiento sutil de lo que es en realidad un único y gran relato que pretende hegemonizarlo todo: el del mercado globalizador. En él el hombre se reduce a un ente estandarizado donde el trabajo quedó reducido no al despliegue de su fuerza creadora (y de su forma de organizarse en sociedad) sino a un medio por el que forzosamente tendrá que pasar para obtener el sustento necesario que le permita llegar a su fin superior: consumir.  Un candidato que enarbole el culto al mercado junto con las (imposibles) apoliticidad y des-ideologización encastra de maravillas en este escenario.
            Nuestra actual estabilidad socio-económica como ámbito para el afincamiento de una mediocracia. En épocas de peligros y crisis, sobresalen los liderazgos decididos, apasionados, valientes y combativos para la defensa de lo que está en riesgo de perderse, o la conquista de lo que debe ganarse para sobrevivir.  Pero cuando las aguas se aquietan, la mediocridad que ostenten quienes pretendan conducir hasta puede ser un activo. Y de hecho lo es frente a ese elector que ha naturalizado la relativa quietud en la que vive y que le disgusta ser avasallado en espíritu e intelecto por quien le conduce. Un candidato que se muestre no como un estadista aguerrido sino como un tipo simplote de medianas luces corre con las de ganar en este contexto.
            Nuestra inmersión en un capitalismo que además ha generado y puesto bajo su dirección a la revolución informático comunicacional. Ortega y Gasset hablaba del culto a la imagen y lo estético (relacionado a la juventud) por sobre la experiencia y la sabiduría (relacionado con la madurez). Indicios de esto era la actitud de los adultos del año 1930 queriendo aparentar menos edad de la que tenían y del auge del cinematógrafo como medio comunicacional.  Si Ortega hubiera vivido en la actualidad para ver internet, los teléfonos inteligentes, las redes sociales que privilegian la imagen y la televisión, la televisión...que hubiera dicho? El capitalismo propala la cultura egoísta del consumo del bien finalizado, que no del trabajo para obtener ese bien. No mientan. No quieren cultura del trabajo sino del consumo. Y el capitalismo se sirve de los medios masivos para promover esa conducta consumista irreflexiva de la inmediatez,  con una saturación de imágenes que se dedican a estimular lo sensorial y el arrebato emocional en desmedro de la explicación racional. Así se promociona con sonrisas de modelos que desbordan belleza y juventud, la dicha de endeudarse en un banco o de ir a un casino a tirar el sueldo.   Un candidato con un equipo de gente con cuerpos que aparentan menos edad de la que tienen, que se muestran risueños y apelan al egoísmo alegre para pedir el voto evitando explicitar un programa de gobierno lleno de contraindicaciones para la inmensa mayoría de los electores...pica en punta y va a favor de la corriente en la sociedad del consumo compulsivo.
            Basta de obligaciones y compromiso con el otro. Déjenme consumir sin que nadie perturbe mi alegría de hacerlo.

7. Las respuestas populares a la política del marketing.
            Este cuadro que trata de aproximarse a formular preguntas acerca de la ingeniería (en apariencia exitosa) para la construcción de adhesiones electorales del PRO, no trata de ser pesimista para quienes defendemos el campo popular.
            Es que tenemos que considerar que, frente a estas tácticas que gozan de la enorme ventaja de ir a horcajadas de la cultura capitalista, de la historia de dominación de nuestros pueblos latinoamericanos y de los poderosos grupos económicos transnacionalizados que la azuzan,  nos, el campo popular, en las últimas elecciones, solo le hemos opuesto como respuesta única lo siguiente: la acumulación político simbólica en una persona… que no era la candidata. Si. Trabajamos en la centralidad de una campeona para una Justa en la que ella no podía participar por mandato constitucional. A último momento metimos como nuestro campeador al caballero de la triste figura a quien solo le dimos aliento convencido el último mes de campaña, cuando la suerte ya estaba echada. El haber obtenido aún así el 48,66% de los votos luego de 12 años de soportar ataques a nivel nacional e internacional perpetrado por parte del orden hegemónico...no está nada mal.
            Entendemos al populismo latinoamericano en el correcto sentido a la propuesta por un Estado que intervenga fuertemente en calidad de defensor de los intereses de los sectores populares, con el fin de lograr la Justicia Social. Nada tiene que ver con el peyorativo alcance que pretende dársele asimilándolo a la demagogia, una práctica más emparentada con la Derecha que con los progresismos. La campaña del PRO es esencialmente demagógica.
            Desde esta visión virtuosa de populismo, tenemos que asumir lo siguiente. Similar a lo que explicaba Marx respecto a que las burguesías al acrecentar el proletariado generaban los verdugos que en el futuro acabarían con ella (dialéctica hegeliana que no encontró correlato en la realidad),  los populismos al promover el acrecentamiento de las clases medias, generan el sujeto que (expuesto al bombardeo cultural que explicitáramos arriba) terminará votando en contra de él.  Si bien es cierto que, dentro de los parámetros del capitalismo, es a través de la promoción del consumo que se obtiene un aumento de la calidad de vida de los sectores populares, debemos tener en cuenta que la expansión del acceso a bienes no será interpretada por su beneficiario como una conquista social producto de políticas públicas inclusivas. Por el contrario, le estimulará sus  rasgos egoístas y excluyentes ("esto es producto de MI esfuerzo"). Puede pasar.
            Y pasa porque la Derecha al fomentar (a través de artimañas comunicacionales) la despolitización de la ciudadanía, consigue justamente truncar su desarrollo. En otras palabras, oblitera el ascenso del habitante-consumidor al status pleno de ciudadano-integrante del pueblo. Lo condena a una perpetua adolescencia moral e intelectual que portará por siempre a pesar de ser etariamente un adulto.
            Contra esto, el activismo espontáneo de los días que fueron entre el 25 octubre y el 22 de noviembre del 2015. El activismo espontáneo de las plazas, de los cantos en actos públicos. Del 24 de marzo del 2016 con plazas llenas en todo el país. Experiencias que demuestran vocación por participación cívica realmente alentadora. La ciudadanía movilizada da muestras de estar muy por sobre su dirigencia institucional y política, que deberá tomar el desafío de organizar este renovado protagonismo. Nunca sabremos con exactitud matemática en cuanto el esfuerzo de la primavera del 2015 (con aires de epopeya libertaria) acorto la brecha de diferencia de votos que tenía en su favor el candidato del marketing. ¿En 5 puntos? ¿En 10 puntos?. La cuestión es que  el resultado quedó  en un virtual empate. Épica atropellada. Lo mejor de nuestros hombres del arte y la cultura, de la ciencia y el pensamiento volcados a las calles para impedir el retorno del neoliberalismo.
            Como no somos de los que medimos el éxito por resultados inmediatos (mucho menos si estos dependen del arbitrio de decimales) consideramos esta patriada como gloriosa.  Entró a la Historia grande de nuestro país. Un crecimiento de conciencia colectiva y coraje frente a la adversidad. Uno de los frutos no planificados (mucho menos esperados) de una década de recreación de la memoria colectiva histórica. Habrá esfuerzos de los banalizadores a sueldo para banalizarlo. Es nuestro deber impedirlo.
            La Derecha extractiva latinoamericana le gusta hacer trampa. Declarase institucionalista (porque formateó la mayoría de las instituciones que regulan nuestra vida social)  pero pisotea a mansalva cuanto contrato social o pacto colectivo exista si no es de su provecho. Consideremos un logro para nuestro campo popular que hayan entonces accedido al poder por primera vez en la historia de manera formalmente democrática y no por la fuerza de la proscripción, la violencia y la muerte. El tiempo dirá si los anhelos democráticos se cristalizarán en un sistema de partidos como sueña Torcuato Di Tella, uno de derecha y otro de izquierda, para canalizar pacíficamente el conflicto que es inevitable en toda sociedad.
       
     Quedará ver cuánto durarán los efectos narcóticos de infantilizar con globos de colores a la población al momento que se empiecen  sentir los efectos de la transferencia de riquezas de las mayorías que viven del trabajo en favor de las minorías que viven del gran capital. Algo que la Derecha (que lleva también ventaja en el lenguaje) llama "ajuste" impersonalmente, sin hablar de que hay ajustadores y ajustados.
            Como se dijo arriba, una base de votos habidos en el caldo del odio azuzado y la frivolidad de "cambiar" como el tele-espectador que hace zapping y se aburrió de lo que veía aun sin atenderlo ni entenderlo (total coherencia con la video-política) es muy inestable.
            Dado nuestro sentido de responsabilidad colectiva no podemos imitar los comportamientos destituyentes que caracterizan a la Derecha que, por ser minoritaria estructuralmente, hace uso todo mecanismo ladino para desestabilizar. Nuestro desafío es más complejo que esas arterías letales para el pueblo. Acá se trata de defender con la Constitución en la mano y la militancia en la calle que no se vuelvan pulverizar las conquistas de derechos, ni se regale el patrimonio nacional para lisonjear a patrones del Norte que sin demasiado esfuerzo ni interés, se han topado con este regalo sorpresivo que le hemos hecho de una fisura en los gobiernos populares de la región. Debemos garantizar que impediremos las tropelías a las que históricamente nos tienen acostumbrados, y a la vez evitar que caigan ellos por el peso de su propia voracidad arrastrando impunemente tras de sí a toda la sociedad.
            Casi que los tenemos que cuidar de ellos mismos.

8. Y sin embargo, nuestra esperanza en la causa de los pueblos está intacta.
            Como militantes la vuelta al llano nos sienta bien. Trabajamos allí cómodos porque de él venimos. Aprendimos mucho de la hiper-realidad postmoderna que sustituyendo la facticidad verdadera, encanta como el flautista de Hamelín a los incautos y los lleva a repetir errores históricos. La comunicación del proyecto nacional y popular entonces no puede hacerse solo a través de cadenas nacionales o algún programa de TV amigo. Eso es un grano de arroz errante que navega solitario en sopa neoliberal que nos dan de beber en todo lugar y a toda hora del día… y en cada acto que realizamos en una sociedad colonizada por el mercado.
            Siempre hemos sido resistencia. Y creemos que lo fuimos más que nunca -congruentemente por el peligro que representábamos- durante estos últimos 12 años en los que ocupamos esa pequeña porción del Poder que es el Estatal soberano. Nunca lo hicimos  con el económico, comunicacional ni que hablar con el disciplinario de las instituciones, las creencias y los discursos. Por ello tenemos capilarizar también en todos los ámbitos de la vida social los fundamentos y razones del proyecto nacional y popular que propugnamos, si es que tenemos la necesaria e imprescindible vocación contra-hegemónica.
            Y fue poco lo que hicimos por la formación de estructuras militantes cualificadas que actúen en red. Y no es contradicción hablar de estructuras y de red.  El Poder es siempre central y estructural, no nos engañemos por las fintas del postmodernismo.  También fue poco lo realizado por la formación de cuadros comunicacionales en plena era de las comunicaciones. El llano aguza el ingenio y en la carestía encontraremos el acicate para dejar de convencer a los convencidos y ponernos a trabajar seriamente en la persuasión comunicacional organizada y territorial de una buena vez.
            Cerramos estas líneas con unas reflexiones casi de experiencia personal. El obelisco no se lleno de manifestantes el 22 de noviembre a la noche vivando al presidente electo. Lo único que se dejo ver fue la fiesta privada de Costa Salguero, pletórica en vulgaridades propias de la ostentación de valores mediocres. Del espacio público, ni noticias. Es que una cosa es una  agrupación de militantes y ciudadanos encolumnados detrás de un proyecto, y otra muy diferente es una suma coyuntural de individuos movidos por rechazos diversos. Los que un hábil publicista logró catalizar en un instante determinado usando la operación aritmética de sacar un común denominador: el rechazo.
            La Alianza Cambiemos es eso. Su base social del 51,36%  no es de apoyo a un proyecto (que cuando cualquier imprudente de Cambiemos lo salía a explicar se le mandaba a callar inmediatamente para evitar el espanto) sino una suma de rechazos inducidos y odios inoculados que se logró arriar para un tiempo y un lugar. Volatilidad pura. Acerca de cuanto tiempo una minoría de Derecha si orgánica, si formada, si jerarquizada, si encuadrada detrás de su si mezquino proyecto podrá seguir cooptando el apoyo de esta mitad usando el mensaje del orientalismo que enseña a respirar y la alegría ostentosa de la fiesta de Cinzano… no lo sabemos. Pero nos parece que no mucho.
            Mientras se escriben estas líneas, no se ve en las calles la esperanza de los ganadores. Solo la actitud adolescente de la burla, la revancha y la descarga de responsabilidades de lo malo en el otro. Tal la construcción, tal el producto.
            Al menos una promesa si se ha cumplido: el cambio. Si.  Hemos cambiado. Principalmente los que hemos salido a la calle la primavera de 2015 a defender el proyecto nacional y popular, hemos cambiado. Hemos cambiado en lo que hace  a una comprensión íntima de lo que estamos defendiendo y la convicción de que debemos hacerlo, en adelante,  con el mismo coraje… pero con más  formación técnica y mayor organización táctica. Si. Hemos cambiado. Y para bien.


lunes, 22 de agosto de 2016

SIN MORDAZA

Jorge Rachid - 22/8/16
CUALQUIER CRÍTICA AL SISTEMA CAPITALISTA SALVAJE, AL NEOLIBERALISMO QUE MATA, ES ACALLADA, AUNQUE SE TRATE DEL PAPA FRANCISCO.   

1-     Por si no lo han notado, el  Papa Francisco ha desaparecido de los medios de difusión, aún en sus viajes a los lugares mas pobres del planeta, ahí donde los refugiados, expulsados por guerras y hambrunas provocadas, son cientos de miles, menos se lo escucha aún, cuando recibe líderes denigrados por “occidente”.

2-     No es casual, la cadena mediática mundial se ha transformado en un poder en si mismo, ha sido comprado por los grandes grupos de Fondos de Inversión, aquí conocidos como Buitres, que lavan dinero de la corrupción, del narcotráfico, de las ventas de armas, con domicilios en los paraísos fiscales.

3-     Lo mismo que sucede en nuestro país, donde el gobierno embiste contra Francisco por su supuesto enfriamiento con el macrismo, ya que su postura internacional no coincide con la de sus mandantes off shore, que exigen sumisión y acatamiento a los intereses Unipolares hegemónicos de EEUU, de los sectores financieros, monitoreados por el Banco Mundial y el FMI.

4-     Esta postura de confrontación, está mas allá de cualquier connotación religiosa, de hecho, quien esto escribe no es religioso, pero en el panorama internacional el rol de Francisco, es hoy por hoy, la única garantía de evitar una confrontación mundial que pondría en riesgo la humanidad y que está a punto de generalizarse.

5-     Lo expresó claramente primero al decir” estamos viviendo una guerra mundial en cuotas” y ahora “estamos viviendo la tercera guerra mundial”, en un alerta internacional que se opone a los señores de la guerra, al complejo industrial militar de los EEUU y los sectores aliados a esa vocación belicista.

6-     Pero tampoco perdonan su abordaje en la Encíclica Laudato Si, donde la crítica al sistema del calentamiento global lo enlaza con la pobreza extrema, que provoca en el mundo, planteando que sólo una concepción biocéntrica, es decir el hombre y la naturaleza, como modelo social puede parar la hecatombe. Un abordaje peronista, sin dudas, rescatando al Perón de su mensaje por el Medio Ambiente de 1972 y su Modelo Argentino para un Proyecto Nacional de 1974.

7-     Peor aún cuando el Papa plantea “que este sistema no da mas” y que profundiza al desarrollar que “el peor terrorismo es el capitalismo salvaje”, lo cual lo pone en una posición de absoluta confrontación, con los poderes fácticos del mundo, que plantean un solo camino, una sola posibilidad: el Mercado como ordenador social, darwiniano, que condena el hambre al millones de personas.

8-     Es ahí donde no se entiende que estemos hablando de una crisis global, desde el 2008 por la caída de Lherman Brothers, banco de inversión, y no hablemos de crisis cuando hace años, mueren en el mundo 25 mil personas por día de hambre. ¿Donde está el eje de la discusión, donde la humanidad que decimos querer preservar, dónde el hombre y la naturaleza, como prioridades absolutas?

9-     Evidentemente no pasa por ese lugar la confrontación actual y Francisco aparece como el león sordo de esta historia, un sistema que se dedica a mostrar las consecuencias, sin analizar jamás las causas que provocan la tragedia y el dolor. Así vemos inmigrantes ahogados huyendo de no sabemos dónde, víctimas de bombardeos, que nos conmueven, pero ya ni sabemos de donde son. Las operaciones militares del “occidente cristiano”, que oculta al Papa, que lo critica e invisibiliza, causaron más de 1,5 millones de muertos en el mundo.

10- Como el peronismo con su Tercera Posición, superadora de los capitalismos de estado y liberal, con la Comunidad Organizada como eje del modelo solidario, con políticas heterodoxas que permitieron salir de la dramática crisis del 2001, sin FMI, ni BM, ni EEUU, ni endeudamiento, integrados el una patria Grande en construcción desde UNASUR, no es perdonado por “occidente”, como no es perdonado Francisco, ni Dilma, ni Lula, ni Chavez, ni Néstor, ni Cristina demonizados y perseguidos, por el poder mundial hegemónico.


jueves, 18 de agosto de 2016

Jornada de debate y formación del Movimiento Estudiantil


SAN MARTÍN y el PROYECTO INDEPENDENTISTA

Por José Luis Di Lorenzo 

San Martín simboliza la concreción del Proyecto Independentista, nuestro 4º proyecto de país, el de la libertad compartida; el de independizarse independizando. Proyecto revolucionario que - sostiene Hugo Chumbita - se puede resumir en el concepto de emancipación, con el doble significado: liberarse del sometimiento a la metrópoli y de las formas de opresión inherentes a la sociedad colonial.
 Cirigliano afirma y comparto que en el pasado argentino han existido modelos propuestos y proyectos queridos, tal formulaban, entre otros,  patriotas como Belgrano y San Martin.
Claramente Manuel Belgrano afirma lo que considera se debe hacer con el país: "Nadie duda que un Estado que posea con la mayor perfección el verdadero cultivo de su terreno, en el que las artes se hallen en manos de hombres industriosos con principios, y en el que el comercio por consiguiente se haga con fruto y géneros suyos, sea el verdadero País de la felicidad, pues en él se encontrará la verdadera riqueza, será bien poblado, y tendrá los medios de subsistencia y aún otros que le servirán de pura comodidad.”
En tanto San Martín (en forma más parca) reclama la necesidad de un proyecto cuando afirma:  “Es necesario fijar la suerte del país”.
A los efectos de autocentrarnos, de reconocernos a nosotros mismos, asumiendo nuestra personalidad social, es necesario rescatar las vigencias y herencia de aquel proyecto de vida.
San Martin y el Proyecto Independentista nos ha legado:
1. Una conciencia sobre la prioridad de la independencia, que implica rechazar toda forma de dominación externa.
2. Las demandas por la igualdad de derechos de todas las clases y grupos sociales.
3. La educación pública como instrumento para la capacitación de los ciudadanos.
4. Un ejemplo histórico de movilización de todos los sectores del pueblo por la causa común.
5. La constitución y el federalismo como forma de la organización del Estado.
6. La hegemonía de Buenos Aires en la conducción de la república, respetando la voluntad de los pueblos del interior.
7. La concepción de la misión de las fuerzas armadas como defensoras de la soberanía nacional.
8. Una conciencia de solidaridad con los países sudamericanos del mismo origen.
9. El reconocimiento a los revolucionarios de 1810 como “padres de la patria”.
10. La figura del gaucho como símbolo de la identidad, la libertad y la rebeldía popular.
En el proyecto nacional de la independencia se resumen orientaciones y valores fundamentales que siguen inspirando la lucha por resolver los dilemas del presente, y que sin duda servirán de guía para afrontar los del futuro[1].


[1] Tomado de Hugo Chumbita, Proyecto Nacional de la Independencia, en Proyecto Umbral. Resignificar el pasado para conquistar el futuro.