martes, 30 de abril de 2013

Los Incas, la Tecnología y el Desarrollo Nacional

por Aritz Recalde
Marzo de 2013

El nuevo instrumento de dominación, más sutil pero no menos efectivo, es la superioridad científica y tecnológica de los países desarrollados.” Amílcar Herrera

El campo científico tecnológico debe aportar conocimientos para desarrollar ua capacidad adecuada, que permita disponer suficiente poder nacional de decisión, pues cada sector de conocimiento contribuye a fortalecerlo; tener disponible en el momento preciso la tecnología adecuada para lograr los mejores resultados en cada una de las actividades económicas y exportar tecnología con el máximo grado de complejidad posible; sustituir progresivamente la importación de tecnología realizándola a niveles adecuadamente económicos.” Juan Perón

La historia de las naciones está caracterizada por la lucha permanente de los Pueblos por alcanzar su liberación. En este marco, los países se desenvuelven en un estado de enfrentamiento permanente, cuyo objetivo primordial es la apropiación y la distribución del poder social. El resultante de ese enfrentamiento frontal o solapado, deriva en el desarrollo de unos Estados y en la Dependencia estructural y crónica de los otros. El hambre del subdesarrollo latinoamericano, es el plato preferido que alimenta el alto nivel de vida de los habitantes de las metrópolis. En la lucha por la supervivencia de las naciones, la ética imperialista que profesan las potencias, se puede disfrazar de progreso, de civilización, de liberalismo o de democracia, pero en el fondo, no es más que la visión del poderoso mundo metropolitano en expansión.

Con la finalidad de alcanzar o de consolidar la hegemonía geopolítica, las potencias organizan e implementan programas bélicos y la guerra o la paz, son momentos circunstanciales de una misma etapa imperialista. Los centros del poder mundial, planifican e imponen Modelos económicos tendientes a exportar sus excedentes productivos y a saquear los recursos naturales y materiales de los otros Estados. La tarea militar y las imposiciones económicas, se operan a partir de la acción política y de una batalla cultural permanente. En este marco, las capacidades para la guerra, la política, la economía y la hegemonía cultural, se apoyan sobre la fortaleza científica y tecnológica de los Pueblos y de las naciones. A partir de acá, que el campo científico y tecnológico, es uno de los terrenos primordiales en donde se desarrolla el enfrentamiento por la disposición del poder de las naciones.

El Imperio Inca es un buen ejemplo del fuerte vínculo existente entre el conocimiento, la tecnología y la actividad política. Recientemente, la Presidenta Cristina Fernández anunció públicamente el “Plan Argentina Innovadora 2020: Plan Nacional de ciencia, tecnología e innovación”. En el contexto del lanzamiento del Programa, hizo una referencia especial a los aportes de conocimiento realizados por parte de los Pueblos americanos y, en particular, reflexionó sobre algunas de las contribuciones efectuados por el Imperio Inca. Cristina destacó la importante capacidad de esta Nación para desarrollar:

I- La agricultura. La Presidenta comentó que los Incas se destacaron en el cultivo del amaranto, que es un vegetal sumamente resistente al clima y que tiene más proteínas que el trigo o el maíz. Además, se refirió a las terrazas de cultivo que siguen en pie en la ciudad de Cuzco y que les permitió a esos Pueblos disponer de un piso ecológico y de un sistema de riego para controlar la humedad del suelo. El resultante, fue mejorar considerablemente el rendimiento de las plantaciones de alrededor de 80 especies vegetales que manejaron.

II- El conocimiento de la Astronomía. Tal cual estableció Cristina, los Incas tenían un observatorio astronómico. La Presidenta mencionó que ese conocimiento les permitió, entre otros temas, determinar las fechas de las cosechas. Además, indujo a los Incas a desplazar las poblaciones a lugares cercanos a la Amazonia, cuyas condiciones climáticas eran aptas para aumentar el número de cosechas al año.

III- El control de razas animales. Cristina mencionó que los Incas trabajaban la lana del guanaco y de la vicuña. Tal cual estableció la Presidenta, estos animales no producen el efecto de desertificación que generan las ovejas y las cabras. Además, esa lana tiene propiedades térmicas que les permitían a los habitantes resistir el frío a más de 5.000 metros de altura.

Recuperando las opiniones de Cristina Fernández de Kirchner, quiero destacar que buena parte de la capacidad política de los Incas para edificar su Imperio, se vinculó a capacidad de organización tecnológica y productiva estatal. Los Incas consolidaron un Imperio sobre un territorio que va del sur de Colombia, al centro de la Argentina, pasando por Perú, Ecuador, por Bolivia y por Chile. Su inmensa organización política, incluyó a diversas comunidades sociales y culturales, que fueron anexando en un período extremadamente breve de tiempo (1438 – 1533). Los Incas eran un Imperio y buena parte de su expansión territorial, se organizó a partir de la guerra que les permitió controlar los territorios de las otras etnias. A partir de disponer la posesión política y militar de los Pueblos, se fueron apropiando de sus recursos culturales y tecnológicos. Los Incas no fueron grandes inventores, ni importantes descubridores en el plano científico y productivo, pero tuvieron la estratégica capacidad de asimilar los desarrollos culturales y productivos de su época. Esa habilidad, les otorgó una considerable supremacía tecnológica, que favoreció la posibilidad de alcanzar mayores rendimientos en la agricultura y en la producción animal. El excedente producido en la economía fue apropiado por el Estado imperial y con ese recurso, generó las condiciones para la nueva organización geopolítica de América. El aumento de la producción les permitió a los Incas:

- Financiar los importantes programas de obra pública, que congregaban a miles de personas que había que alimentar, vestir y movilizar.

- Solventar los programas de expansión militar de los Ejércitos, que recorrieron y combatieron en todo el Continente.

- Costear el mantenimiento de una burocracia de funcionarios públicos y religiosos de los territorios ocupados. En este universo, se incluyeron los funcionarios Incas y a los miembros de los señoríos y aristocracias aliadas de los Pueblos anexados.

El Imperio fue derrotado con la llegada del español Pizarro. El enfrentamiento de dos civilizaciones también deja varias preguntas y algunas enseñanzas. La primera cuestión interesante, tiene que ver con encontrar una respuesta a cómo hicieron los escasos 160 españoles, para derrotar a 20.000 guerreros incas. No hay una sólo causa, pero entre ellas, hay dos factores que me interesa destacar y que son la tecnología militar y el manejo del arte de la guerra que tenían los europeos. El español poseía el caballo y el arma de fuego. Además, el invasor europeo ostentaba mayor destreza para desenvolver la batalla cultural. Pizarro profundizó las disensiones internas de un Imperio Inca que fue organizado sobre la explotación de más de 100 reinos ocupados política y militarmente. El arte de dividir a los enemigos, es una de las cualidades más importantes del colonialismo europeo y los Incas fueron una de sus víctimas más poderosas. Posteriormente, los españoles eliminaron la clase dominante incaica y con ello, debilitaron la posibilidad de reorganización cultural y política del imperio.





En definitiva, la SUPREMACÍA POLÍTICA de una nación depende estrechamente de su CAPACIDAD PRODUCTIVA y esta última condición, se liga directamente a los AVANCES TECNOLÓGICOS de un Estado.



V Feria del Libro político