viernes, 1 de junio de 2012

No va a haber desarrollo industrial sin protección

Entrevista a Aritz Recalde
18.05.2012: Jujuy al momento




Aritz Recalde hace un analisis de la industria nacional en un contexto de crisis mundial y enumera los factores a tener en cuenta para sostener la economía en este proceso de transición de la economía mundial. El proceso de industrialización del país, en un contexto de crisis mundial, llevó al Gobierno nacional a adoptar distintas medidas para sostener la pequeña y mediana empresa y la promoción de la exportación de grandes compañías industriales. Este proceso, ameritó un análisis crítico de la realidad actual del Licenciado en Sociología Aritz Recalde, quien en diálogo exclusivo con Radio2, adelantó cuales serán las pautas para la disertación que brindará esta tarde en la charla denominada “Industrialización y Poder nacional” que organiza el Partido Justicialista.

 “Sin industrialización no hay independencia económica, base de la soberanía nacional”, sostiene Recalde haciendo mención al pensamiento de José Hernández Arregui. “Industria y poder nacional, es el objetivo del encuentro, charlar sobre lo que es el modelo del desarrollo industrialista y en particular su perspectiva actual y cuál es la relación entre el poder y la industria” destacó en relación a la charla que brindará en el hotel Ohasis. “Vamos a discutir esa idea básica de que la industria es la base de la soberanía política de un país, y es el camino hacia la justicia social, porque difícilmente una comunidad puede tener empleo, sin industria y difícilmente uno puede ser independiente” sostuvo el catedrático, imponiendo anticipadamente uno de los temas del debate.

¿Qué perfil de país se impone en estos tiempos?
“A lo largo de la historia se ha discutido mucho el liberalismo o el modelo agro exportador. En 1809 cuando rompemos con el monopolio comercial con España, se abre todo un debate. El primer gobierno que plantea como proyecto nacional la industrialización por intermedio de dos planes de cinco años o quinquenales, es Perón. Pero Perón es derrocado y se impone una intensa discusión. El liberalismo y el modelo agro exportador, se aplica muy fuerte a partir de la dictadura y de la gestión económica de Martínez de Hoz. Es recién el kirchnerismo, sin hacer una analogía de lo que fue Perón en su momento, el que recupera la perspectiva industrialista, aplicando un conjunto de medidas, desde el tipo de cambio, el valor de la moneda, hasta la cuestión como llamó la presidenta “sintonía fina” o licencias no automáticas. Se empiezan a sustituir importaciones y a proteger algunos sectores de nuestra economía nacional, a revisar la relación entre el Estado, la infraestructura y la justicia social. Lo que uno tiene que entender es que “no hay industria si la gente no puede consumir”, “no hay consumo si la gente no mejora su sueldo”. Desde el 2003, hay una decisión de liberar y tomar decisiones que van desde aumentar jubilaciones, entregar subsidios universal por hijo, desarrollar obras de infraestructura viales, energética, educativa, que todos van articulando el proceso industrialista. No es la primera vez que se hace en el país, pero desde el 2003 se retoma un camino que ha sido olvidado por lo menos desde la gestión de Martínez de Hoz”.

¿En qué contexto se introduce la pequeña y mediana empresa en este proceso industrial K?
“El tema de la pequeña y mediana empresa es estratégico desde muchos puntos de vista, pero posiblemente el más claro es la función social porque es la fuente determinante de empleo. Después hay otra cuestión trascendental, que es su condición de nacionalidad. Hay diferencia de un componente trasnacionalizado de las grandes empresas si uno promueve las pymes, promueve el desarrollo de empleo y el empleo argentino”.

¿Hay un desarrollo de ese proceso actualmente?
“En este momento el gobierno está iniciando un proceso que es sumamente complejo, de sustitución de importaciones a partir de aplicación de licencias no automáticas, prohibir el ingreso de alguna manufactura extranjera. A partir de esa prohibición hay que tener un tiempo o una transición para que se afiance el sector productivo local, que va a sustituir el poder productivo extranjero. Claramente entre el desarrollo del nuevo modelo, el actual y el pasado hay ciertas dificultades, en relación a la importación de algunos productos. Pero creo que se va a ir normalizando”.

¿Cuál es la importancia del mercado para el desarrollo industrial?
“En relación a la industria hay un factor determinante que es la búsqueda del mercado. La ubicación de lo que uno produce, el mercado interno y el mercado externo. En el mercado interno es innegable que la pequeña y mediana empresa hoy tiene una comunidad que puede consumir mucho más de lo que se podía consumir hace una década por el desarrollo de crecimiento económico y la aplicación de medidas tendientes a mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores. Entonces las pequeñas y medianas empresas, con las dificultades del momento tienen objetivamente como en todo el proceso de desarrollo algunos beneficios. En relación al mercado externo, lo ha expresado la presidenta y lo hizo en su último viaje a Angola, en donde concurren representantes de las pequeñas y medianas empresas. Esto posiblemente suena un poco lejano para el pequeño productor que tiene un taller en algún municipio del país, pero están viajando mucho y se están desarrollando muchas tareas de articulación entra las producciones y el sector exportador”.

¿Seguramente que el incentivo a la industria es otro factor preponderante para el desarrollo?
“La otra pata es el crédito. Este no es un tema simple, es un tema complejo el acceso al crédito. Pero sí he visto que se han aplicado y desarrollado importantes programas de financiación del pequeño y mediano empresario. Insisto este no es un tema complejo, tenemos que mirarlo desde la perspectiva de cómo estaba Argentina en el 2012 y como estaba el mundo, por eso se están tomando medidas para apoyar al pequeño y mediano productor pero hacen falta mucho más”.

¿Las diferencias tributarias entre los distintos sectores industriales, es un tema que hay que discutir?
En relación a la modificación tributaria, a este país le falta una discusión seria hacia todos los sectores. Nosotros estuvimos discutiendo las retenciones a las importaciones y creo que fue sumamente útil para el país, porque puso sobre la mesa, la aparición de un actor con una rentabilidad inmensa un poco renuente a pagar impuesto, que es el sector sojero. Hay otros sectores que reciben un impuesto bastante fuerte como es el petrolero; después hay otro sector que tiene que ser sujeto a una nueva organización tributaria que es el sector financiero. Hoy me preocuparía un poco más para que paguen impuesto los agentes financieros, los bancos y operadores de bolsa. Y después claramente hace falta una discusión seria entre pequeños y grandes actores. Está hoy por ejemplo la discusión de la aplicación del Impuesto a las Ganancias a los trabajadores y hay que discutirlo. Otro ámbito a discutir es el de las diferenciaciones a la hora de aplicar los tributos entre las grandes y las pequeñas unidades productivas dentro del mismo circuito industrial. Es un debate, la presidenta habló de una sintonía fina y me parece que la sintonía fina es la capacidad de que cuando estamos saliendo del gran colapso nacional como el que fue el 2000, en el marco de un mundo en crisis, en el orden de prioridades habría que cobrarle impuesto al capital financiero, hay que seguir cobrando a los sectores más concentrados dinámicos agro importadores, y para pequeños y mediano importadores productores hay que facilitarle en la medida de lo posible todo lo que sea su tributación en todos sus ámbitos, desde la contratación del personal hasta el pago de impuesto”.

¿Cuál es el rol del Estado en todo este proceso?
“El Estado primero y principal es el actor que tiene regular la relación de nuestro país y el mercado mundial. Si en los 90 la importación de todos los productos produjo la destrucción de toda la industria, de los puestos de trabajo y del país, entonces el primer factor determinante para el país es la regulación del mercado exterior. No va a haber desarrollo industrial sin protección industrial. Se objeta mucho la figura de Guillermo Moreno y las licencias no automáticas pero sin esa figura protectora de las importaciones no hay posibilidad de industria. Segundo, yo creo que el Estado tiene la función de regulación del flujo financiero y bancario. Si el Estado no interviene y en la regulación del ahorro de las personas de los trabajadores porque los bancos trabajan con los ahorros de todos los argentinos, sin esa regulación difícilmente va a haber desarrollo. Entonces la sintonía fina va a consistir en canalizar los ahorros de la gente que está en los bancos en la industria. El tercer factor es la infraestructura, sin infraestructura y se ha demostrado que la infraestructura el sector privado no la va a desarrollar, no se puede desarrollar la industria, hay cuestiones fundamentales como el transporte. Tenemos que discutir los ferrocarriles, por ejemplo; la infraestructura de la Argentina son los puertos y el transporte es uno de los pilares que tiene que desarrollar el Estado. Un cuarto punto, es el apuntalamiento del mercado interno. En situaciones mundiales de crisis, cuando quiebra una economía, y esa economía consumía productos que la Argentina no puede exportar y que ellos no pueden comprar, en estos momento el Estado tiene posibilidades de poner recursos dentro del país y que sean el argentino el que consuma ese producto que no podemos exportar. Esa es la posibilidad del Estado frente a una crisis mundial, de promover el consumo interno. Entonces me parece que este cuarto factor que se expresa en justicia social, yo lo estoy mirando desde la economía, de lo que son los sueldos, las jubilaciones, ajustes de salario mínimo, inversión en seguridad social y justicia social, se puede mirar también desde la economía y es la plataforma a partir del cual se apoya la industria en un contexto de crisis mundial”.